viernes, 30 de julio de 2010

PREVIO: Gran Premio de Hungría


Llegamos a la 12ª prueba puntuable del Campeonato de Mundo de Fórmula 1, que se disputará en el circuito de Hungaroring. Este trazado, de 4.381 metros, es uno de los más lentos del campeonato y casi todas sus curvas son de baja velocidad. Se gira en el sentido de las agujas del reloj, como en la gran mayoría, y lleva en la Fórmula 1 desde 1986. No es del agrado de los espectadores ya que casi nunca depara adelantamientos ni carreras interesantes, pero sí es exigente para las mecánicas debido al sofocante calor que casi siempre acompaña al GP. Además, es un trazado en el que ocurren cosas extrañas. Pocas veces se ve que un piloto sufre problemas con la tuerca de una rueda, pero eso le ocurrió en 2 ocasiones a Fernando Alonso, en 2006 y 2009, y ambas aquí. Tampoco suele ser habitual que una mecánica que nunca falla, como ocurría con los motores Ferrari, lo hiciera a 3 vueltas del final, como le pasó a Felipe Massa en 2008. En ese mismo año, también hubo varias secuencias en diversos pit stops en las que había fuego en las mangueras de repostaje. Incluso Sébastien Bourdais recibió 2 baños de extintor en sus 2 paradas.

En 2009, el dúo Red Bull-Brawn de toda la temporada falló precisamente aquí, y el viejo dueto McLaren-Ferrari volvió con Lewis Hamilton venciendo el GP, seguido de Kimi Räikkönen. Aquel fin de semana estuvo marcado por varios incidentes importantes: el primero de ellos, el sobrecogedor accidente de Massa en la curva 4. En la recta previa, recibió en su casco el impacto de un muelle perdido por el Brawn de Rubens Barrichello y perdió el conocimiento, estrellándose a más de 200 km/h. Tuvo que ser intervenido e incluso se le indujo el coma, pero salió adelante sin graves secuelas. El 2º hecho misterioso ocurrió al final de la decisiva Q3, cuando se perdieron los tiempos y ningún piloto sabía qué registro había marcado, hasta que se aclaró la situación y la pole se la llevó Fernando Alonso, con quien estuvo relacionado el último suceso extraño: el día siguiente, al igual que en 2006, los mecánicos fallaron en el cambio de neumático y una rueda mal apretada salió volando.

Así las cosas, para 2010 (sucesos paranormales aparte) se prevé que el dominio de Ferrari visto en Alemania continúe. Tras el escandaloso suceso de las órdenes de equipo, todo debería calmarse aquí. Pero que nadie espere una victoria cómoda: Red Bull volará sobre todo en el segundo sector y también parten como favoritos. Por detrás está McLaren, que sigue sin atinar con los nuevos escapes bajos y su ventaja se diluye. Para completar la zona de puntos (y, por qué no, estar por delante de los citados McLaren) deberían estar Renault, Williams y Mercedes, como de costumbre.

Por su parte, Sauber no debería ir bien aquí y tanto Pedro de la Rosa como Kamui Kobayashi no deberían tener opciones de puntos. Aún peor lo debería tener Toro Rosso, que aunque mejora para este GP no debería estar en posición de luchar por los puntos, así que Jaime Alguersuari tendrá que intentar batir a Sébastien Buemi, y a ser posible que no haya un accidente entre ellos como en Hockenheimring. En cuanto a los equipos de atrás, se confirma a Sakon Yamamoto sustituyendo a Chandhok, aunque no se sabe hasta cuándo, mientras intentar simplemente batirse el uno al otro. Lotus y Virgin volverán a luchar por el puesto más honroso posible.

El circuito es poco adherente y por ello Bridgestone trae neumáticos súperblandos y medios. No debería haber muchos problemas de desgaste, ya que los súperblandos aguantaron ya el año pasado como neumático preferido y este año no debería haber problemas, pero el Hungaroring, repetimos, es especial y por tanto podría ocurrir cualquier cosa, por ejemplo que lloviese, algo previsto para hoy y mañana sábado, pero no tanto para el domingo.

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