sábado, 4 de septiembre de 2010

El banquillo tira del carro

Se acababa el tiempo de las bromas y los juegos y llegaba el de la verdad. No se podía fallar y no lo hemos hecho. El rival, Grecia, nos lo puso difícil pero cuando más cuesta arriba parecía todo, más orgullo sacamos para conseguir vencer en un partido duro y que nos obligó a dar el máximo.

Empezamos con una caraja defensiva notable. Grecia castigaba a España en la zona una y otra vez percutiendo desde el poste alto y los de Scariolo no parecían contar con recursos para cortar la hemorragia. Las ayudas no llegaban y cuando lo hacían Grecia movía muy rápido el balón para conseguir ventajas. Sin embargo el seleccionador español reaccionó esta vez sí a tiempo e introdujo a Felipe Reyes y Fran Vázquez en lugar de los desafortunados Jorge Garbajosa y Marc Gasol, consiguiendo una mayor intensidad defensiva y un mayor número de referencias interiores en ataque.


Y después del relevo interior, llegó el exterior. Raúl López salió para sustituir y mejorar a Ricky, y Llull y Mumbrú lo hicieron para superar el rendimiento de Rudy y Navarro hasta el momento. Llegaron los mejores minutos de España con un fantástico parcial a favor que nos llegó a despegar en el marcador gracias a una transición veloz, una intensidad endiablada y un movimiento de balón mucho más inteligente y menos precipitado que hasta entonces. Y todo ello con Raúl López, Llull, Mumbrú, Felipe y Fran sobre la pista. La segunda unidad al rescate.

Se llegó al descanso con España seis arriba y una Grecia que obligaba a España a no relajarse en ningún momento de la mano de un gran Zisis y un buen pero intermitente Schortsianitis. Las sensaciones eran buenas, por fin en España comenzaban a aportar todos y no solo los dos de siempre y dabamos más sensación de equipo que nunca en este campeonato. Pero en el tercer cuarto cambiaron las tornas.

Salieron enchufados los helenos y en la primera mitad del cuarto nos infligieron un duro castigo desde más allá del 6.25 comandados por unos inspirados Diamantidis y Fotsis. Se despegaron de hasta 7 puntos en el marcador y de nuevo Scariolo tiró de la segunda línea. Con España por debajo en el marcador sentó a Ricky, Navarro, Garbajosa y Marc Gasol e introdujo a Raul, Llull, Felipe y Fran. Muchos no entendimos el cambio de Navarro en el momento más delicado del partido, pero vive Dios que el resultado no pudo ser mejor y España se rehizo a partir de una zona que funcionó gracias a los colosos de Fran y Felipe, además de la reaparición, más necesaria que nunca, de Rudy Fernández.

Al último cuarto se llegaba con igualdad máxima y emoción a raudales. Parecía un partido de semifinales, un Grecia-España en el que, efectivamente, ambos se lo jugaban todo pero que llegaba demasiado pronto en el campeonato. Nerviosismo por ambas partes, cúmulo de errores alterno pero que finalmente se decantó del lado español. Grecia perdió dos balones consecutivos que propiciaron sendos contraataques que pusieron una diferencia de seis a favor de los de Scariolo. A partir de ahí un gigante Rudy, un no menos gigante Navarro y el nerviosismo de los griegos hicieron el resto. España se impuso y ahora espera en Cuartos a la rocosa Serbia.

Confeti para Rudy.

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