domingo, 29 de enero de 2012
Zona de prensa, Baloncesto Fuenlabrada 57-79 Real Madrid
sábado, 7 de enero de 2012
Baloncesto Fuenlabrada 80-78 Unicaja
sábado, 19 de noviembre de 2011
Zona de prensa, Baloncesto Fuenlabrada 69-65 Gran Canaria 2014
Porfirio Fisac, entrenador del Baloncesto Fuenlabrada:
Quino Colom, jugador del Baloncesto Fuenlabrada:
jueves, 13 de octubre de 2011
Baloncesto Fuenlabrada 73-79 Assignia Manresa
Zona de prensa, Baloncesto Fuenlabrada-Assignia Manresa
Porfirio Fisac, entrenador del Baloncesto Fuenlabrada:
Sergio Sánchez, jugador del Baloncesto Fuenlabrada:
jueves, 14 de julio de 2011
Incertidumbre
martes, 31 de mayo de 2011
Proyectos
lunes, 16 de mayo de 2011
Ruedas de prensa Baloncesto Fuenlabrada - DKV Joventut
Baloncesto Fuenlabrada 108-81 DKV Joventut
Historia por la vía rápida
El Fuenlabrada dependía de sí mismo para volver a unos Play-Offs nueve años después. Ganando al DKV, podía olvidarse de todo lo que sucediese en el resto de las canchas. Y vaya que si lo hizo. Desde el inicio y sin dejar lugar a la especulación. No tuvo baches, no encontró en la ansiedad a un enemigo y brindó a la afición un partido de ensueño. 108 puntos que son historia.
Y eso que durante los días previos los acontecimientos no habían sido del todo favorables a los fuenlabreños. Valters terminó tocado el partido ante el Valladolid. Colom y Rabaseda no pudieron entrenarse con el grupo durante buena parte de la semana. Finalmente, los dos bases pudieron jugar, y de qué manera, pero no pudo hacerlo el alero catalán, que presenció el partido desde el banco vestido de calle. Enfrente se erigía un equipo embrionario, un proyecto forzado y del que aún no existe ni borrador. En teoría, el rival perfecto para un partido de la relevancia del que se iba a disputar. Pero en el subconsciente de la grada perduraba el agrio sabor de la derrota en la última jornada de hace dos años, también ante la Penya, en circunstancias similares.
Pero todo desapareció cuando el balón se echó al aire. Fuenlabrada impuso su ritmo desde el principio. Ayón, ya en los primeros compases del partido, se dedicó a demostrar por qué ha sido elegido jugador revelación y a sembrar las dudas en torno a su no aparición en el quinteto ideal de la ACB. Reboteaba, defendía y volaba para machacar el aro rival en repetidas ocasiones, asistido por un Valters imperial, eufórico. La artillería pesada estaba funcionando correctamente, como casi siempre, y además se apuntaban a la fiesta infantes de lo más dispar, como el canterano Álvaro Muñoz, que fue titular y respondió con creces a la exigencia. Otro tanto para Maldonado. Del DKV no había noticias, de ningún tipo, y Mainoldi se empeñaba en que hubiera aún menos. Nueve puntos consecutivos nada más saltar a la cancha y partido roto ya en el minuto diez: 33-19.
El Fuenlabrada no bajó el pistón. Si lo hizo la Penya, un equipo con una base de talento incuestionable, pero con una falta de actitud tan devastadora como lógica viendo la edad media de los integrantes de la plantilla. El partido estaba decidido, la grada lo notaba y se dedicaba a disfrutar. Los jugadores se contagiaban y disfrutaban también. El Fernando Martín por momentos se convirtió en un delirio y en la grada se mezclaban las pancartas de apoyo y despedida a Salva Guardia con otras tan sencillas como descriptivas, como la que rezaba: dime que no estoy soñando. 62-35 al descanso, con Ayón, por ejemplo, sumando más valoración (25) que todo el DKV en conjunto (23). La diferencia era insalvable.
La segunda parte fue un homenaje, cuyo único momento tenso fue el bajón de anotación del tercer cuarto que hizo peligrar el simbólico logro de los 100 puntos. De ninguna manera. Este Fuenlabrada tiene contrato por obra y cumple todos sus objetivos, por nimios que sean. Le va la vida en ello. Los jugadores se pusieron las pilas para satisfacer a la afición, y lo consiguieron con ocho de propina, por si acaso, cuatro de ellos del canterano Laso, que volvió a jugar en los últimos minutos.
Desde la grada, los últimos minutos fueron de recuerdo. A los que están, Ayón, Rabaseda, Laviña, Valters y el propio Maldonado, que fueron vitoreados, y a los que no están, Biyombo y Batista, que también lo fueron. Al terminar el partido, fiesta desatada, los jugadores corriendo por la pista y tirándose en plancha al parquet para abrazar definitivamente el sueño de los Play-Offs. Nueve años después, y pese a todo, el Fuenla vuelve a la post-temporada, y lo hará contra el Real Madrid, al que ya ha ganado esta temporada en casa y al que estuvo a punto de ganar a domicilio. Y la próxima temporada, a Europa. Hubo final feliz.
108 - Baloncesto Fuenlabrada: Valters (18), Muñoz (6), Kus (13), Barton (13), Ayón (19) - Mainoldi (21), Laviña (2), Colom (4), Laso (4), Vega (0), Guardia (0), Cortaberría (8).
81 - DKV Joventut: Robinson (17), Hosley (7), Tomàs (8), Trias (4), McDonald (16) - Llovet (4), Franch (10), Todorovic (5), J.Tomas (0), Ventura (0), Flis (8), Jelinek (2).
viernes, 6 de mayo de 2011
Zona de prensa, Blancos de Rueda Valladolid-Baloncesto Fuenlabrada
Blancos de Rueda Valladolid 72-68 Baloncesto Fuenlabrada
Los sueños siguen vivos
___________
Valladolid se llevó el gato al agua en un partido que nadó en aguas profundas. Igualdad máxima durante todo el partido, solo rota por la mayor concentración local en los últimos minutos. Fuenlabrada, que notó la baja de Valters en la segunda parte, terminó cayendo por 72 a 68.
Cuando pensamos en una final, quizás nos vengan a la cabeza las equipaciones del Real Madrid, del Barcelona, del Caja Laboral. Pero si desplazamos el dedo y la mirada hacia abajo y leemos la siguiente acepción de nuestro particular diccionario, seguramente aparezca una ilustración del partido disputado hoy en el Polideportivo Pisuerga de Valladolid. Valladolid y Fuenlabrada, ambos con un objetivo onírico a principios de temporada, unos a un paso de conseguirlo, los otros a dos. Todo en juego.
El pabellón, engalanado y lleno hasta la bandera gracias a los populares precios de las entradas. Y sobre la pista, en los primeros minutos, sólo un equipo, el local. Valladolid salió muy enchufado, cerrando líneas de pase, corriendo y anotando con relativa comodidad. Los vallisoletanos explotaban con acierto su arsenal exterior: Slaughter, Diego García y Robinson ponían las primeras distancias del partido (11-4). Fuenlabrada, de momento, tardaría un poco más en comenzar a explotar su principal amenaza anotadora. Pero no demasiado. Rápido reaccionaron los de Maldonado, atrás y adelante, comandados por un Lubos Barton que va cogiendo el tono de forma a medida que se acerca el final de temporada. El checo se convirtió en la referencia en ataque y en defensa consiguió secar a Nacho Martín, que había comenzado a entonarse y que amenazaba con repetir una actuación como la de la primera vuelta en el Fernando Martín. También se enchufó Mainoldi, también en estado de gracia, y Fuenlabrada consiguió cerrar el primer acto uno arriba en el marcador: 15-16.
El inicio del segundo cuarto fue el momento de Robinson. El americano tomó las riendas del equipo, le insufló una marcha más, un nivel más de agresividad y de velocidad en la transición y los locales llegaron a escaparse de ocho (31-23), tras un parcial de 16-4. Fuenlabrada volvía a dudar en ataque, pero encontró receta contra el aciago día en el tiro en una defensa dura y agresiva que secó en la segunda mitad del cuarto al conjunto pucelano. Los puntos visitantes llegaban con cuentagotas, con la frecuencia de una extracción petrolífera en el medio del Mediterráneo, poco a poco, pero llegaban. Granito a granito, el partido llegó al descanso con igualdad casi máxima. Los altibajos en el juego no se reflejaban en el marcador, ahora era Valladolid quien mandaba por uno: 33-32. En ambos equipos aspectos a mejorar: en Valladolid el rebote, catastrófico, permitiendo a Fuenlabrada capturar hasta 10 ofensivos en la primera mitad; en Fuenlabrada, el tiro exterior: 3 de 16 frente al 3 de 6 local. Factor diferencial. Y además, mucha preocupación en los fuenlabreños por una inoportuna lesión de Kristaps Valtetrs, aquejado de un dolor en la espalda que le mantuvo alejado del parquet el resto del partido.
Tras el descanso, Fuenlabrada comenzó mejor. Apareció por fin en ataque Ayón, también Colom y Rabaseda. Los locales no eran capaces de frenar el repertorio de recursos madrileño: por dentro y por fuera hacían daño los de Salva Maldonado, que se despegaron hasta por seis. Pero otra vez se puso las pilas Blancos de Rueda Valladolid, y aprovechando dos despistes fuenlabreños aprovecharonn para recordar distancias y volver a recuperar la iniciativa en el marcador. Maldonado volvió a jugar la carta Mainoldi, y le volvió a salir bien. El argentino, de dulce desde el 6.75, afinó la puntería y puso a Fuenlabrada por delante, pero Dumas sobre la bocina del tercer cuarto puso el 55-54 provisional aprovechando una magnífica penetración, el arma con el que más daño hizo Valladolid durante todo el partido, especialmente tras la lesión del letón Valters.
Los de Maldonado notaron dramáticamente la ausencia de su base titular. Colom, desafortunado en el día de ayer; Cortaberría, muy errático y perdiendo demasiados balones; y Rabaseda, claramente fuera de lugar, no acertaron a dar un relevo acertado a Valters. Fuenlabrada echaba en falta además sus canastas imposibles, sus triples fuera de sistema, su factor sorpresa. Sin él, el juego fue previsible en inicio y desesperado al final. Valladolid se mantuvo en la brecha constantemente, a ritmo regular y animado por un Pisuerga fuera de sí. Uno arriba, dos arriba, tres arriba, esperando el fallo del Fuenla que permitiese el arreón definitivo. Y llegó. Un par de pérdidas consecutivas, dos buenos contraataques culminados con fuerza y el partido decidido. Siete arriba a falta de menos de dos minutos. Fuenlabrada, inexplicablemente, no buscó a Mainoldi y dejó la responsabilidad en manos de Colom, que no respondió con solvencia. Los de Fisac, al que su público coreó en los últimos minutos, gestionaron bien las ventajas y no dejaron escapar la victoria, que les mantiene de lleno en la apasionante lucha por el Play-Off. El Fuenla consiguió ponerse a dos con un triple de Mainoldi a cuatro segundos del final. Sin embargo, al buscar la falta y llevar al Valladolid a los tiros libres, los árbitros interpretaron antideportiva y finiquitaron el partido definitivamente. 72-68.
Valladolid salvó su primer match-ball, y ahora está obligado a ganar en Sevilla y esperar un tropiezo ajeno para certificar su pase a la post-temporada. El primer paso está dado. A Fuenlabrada le basta ganar en casa a DKV para estar clasificado pase lo que pase. Si pierde, necesitará un pinchazo de Valladolid en Sevilla o de Unicaja en Barcelona. Hagan juego.
72- Blancos de Rueda Valladolid: Dumas (12), García (8), Robinson (16), Martín (6), Slaughter (9) - Van Lacke (0), López (3), Báez (13), Ruiz (5), Stanic (0).
68- Baloncesto Fuenlabrada: Valters (4), Kus (5), Laviña (3), Barton (12), Ayón (4) - Mainoldi (21), Colom (7), Guardia (2), Cortaberría (0), Rabaseda (10).
domingo, 17 de abril de 2011
Zona de prensa, Baloncesto Fuenlabrada-Assignia Manresa
Rueda de prensa de Salva Maldonado, entrenador del Baloncesto Fuenlabrada:
Baloncesto Fuenlabrada 55-54 Assignia Manresa
Valters tocó la flauta
__________________
Duelo tenso el vivido en la tarde de Domingo en el Pabellón Fernando Martín. Fuenlabrada y Manresa, con objetivos bien distintos a estas alturas de la temporada, brindaron un espectáculo de calidad discutible pero intensidad incuestionable. Al final, la victoria fue para los locales por un escueto 55-54, pero que sabe a oro.
Fuenlabrada y Manresa saltaron al parquet del Fernando Martín contagiados de la pereza dominical que se respiraba en las gradas. Ataques erráticos y defensas ajustadas provocaron en los primeros minutos un fallo tras otro hasta que a los tres minutos de partido Manresa sumó la primera canasta del partido. Fuenlabrada sacó partido de penetraciones, finalizadas o dobladas para tiros exteriores de Mainoldi y consiguió las primeras rentas en el marcador del partido. Manresa, mientras, seguía buscando una identidad en ataque. Al final del primer cuarto el marcador reflejaba un pobre 14-8.
En el segundo periodo el guión no se modificó demasiado. Con Barton acumulando minutos de 4 ante la baja ya definitiva de Biyombo, los ataques eran previsibles y de sentido único. Manresa trató de buscar dentro a Slokar y Majstorovic para castigar el mermado juego interior de los locales, pero su éxito fue escaso, consiguiendo finalizar en pocas ocasiones y permitiendo correr al Fuenlabrada que llegó a escaparse de 8 puntos (23-15). Reaccionaron rápido los de Ponsarnau con un triple de San Miguel y una canasta interior de Majstorovic para volver a poner el partido en un puño. El mexicano Ayón, prácticamente inédito de cara al aro, lo cual notó claramente el Fuenlabrada, puso la canasta final de la primera parte: 27-22. El partido hasta el momento discurría a ritmo de nana. La grada respondía con bostezo general.
Tras la reanudación, Manresa consiguió ordenar sus ideas en ataque y castigó duramente la pintura fuenlabreña durante unos muy buenos minutos de Uros Slokar. El Fuenlabrada comenzaba a acumular pérdidas en ataque y a aumentar gradualmente su nivel de desesperación ante la potente defensa catalana. Encontrar dentro a Ayón se convertía por momentos en misión imposible y las referencias exteriores eran también anuladas por la tela de araña tejida por Jaume Ponsarnau. Con el Fuenla seis arriba, un arreón final del veterano Alzamora llevó a los visitantes a igualar el electrónico antes del último cuarto. Un pírrico 38-38 que dejaba todo por decidir.
En el definitivo, el primer golpe lo asestó Manresa, de nuevo por medio de Slokar que convirtió un 2+1 para darle ventaja a su equipo por primera vez desde el 0-2 inicial. El Fuenla encontró por fin a Mainoldi, insistente, y volvió a recuperar el mando del partido (45-41). El ritmo anotador continuaba bajo mínimos y cualquier ventaja por mínima que fuese se antojaba definitiva. Sin embargo, el Manresa luchó contra esa lógica y por medio de Montañez y San Miguel consiguió un 0-8 de parcial que dejaba los ánimos de la parroquia fuenlabreña congelados, a menos de tres minutos del final y cuatro por debajo en el marcador, con los Play-Offs en juego, a vida o muerte.
Fue entonces cuando apareció el héroe del partido, Kristaps Valters. El letón sacó a la grada del letargo con un triplazo en el último segundo de posesión que volvía a poner al Fuenlabrada a uno. Acto seguido respondió Montañez con otro triple sensacional. El Fuenlabrada no bajó los brazos. Mainoldi desde el tiro libre y Ayón empataron el partido a 52, justo antes de que Rabaseda cometiese la 5ª falta personal ya en el último minuto. San Miguel puso el 52-54 desde el tiro libre, y Slokar pudo poner el 52-56 definitivo si los árbitros hubieran dado por válida su canasta sobre la bocina de posesión. En un primer momento el árbitro principal, Redondo, dio la canasta por válida, pero ante las protestas de Salva Maldonado consultó a sus compañeros y decidieron finalmente anular la canasta, decisión que posteriormente el técnico de Manresa en rueda de prensa consideró acertada. Así las cosas, con 52-54, al Fuenlabrada le quedaban 6 segundos para seguir soñando con las eliminatorias por el título. Una jugada embarullada, el balón llega a Valters en posición frontal y el letón se levanta en una posición forzadísima, cayendo hacia atrás y soltando el balón al límite para convertir un triple absolutamente espectacular que, ahora sí, instaló la locura en las gradas con el Fuenla uno arriba. En las 8 décimas restantes, Manresa tuvo tiempo para un tiro, Montañez recibió en la esquina y, no sin cierta comodidad, pudo levantar el tiro que casi roba el aliento a los 5.000 fuenlabreños del Fernando Martín. La bola no entró. Fuenlabrada vuelve a estar entre los ocho primeros y mantiene vivo el sueño de volver a unos Play-Offs nueve años después.
martes, 12 de abril de 2011
Bismack Biyombo, objetivo cumplido

¿Para qué se ha ido Biyombo a Portland en medio de la temporada? Es la pregunta que rondaba por las mentes de buena parte de los aficionados al baloncesto, españoles en general y fuenlabreños en particular. Para jugar una pachanga, decían unos; para perder el tiempo, otros; para abrirse las puertas de la NBA, algunos menos. A toro pasado, podemos decir que para hacer historia.
La del Rose Garden ha sido la decimocuarta edición del Nike Hoop Summit. Torneo que ha sido testigo de grandes actuaciones y grandes futuras estrellas. Rápidamente vienen a la cabeza nombres como Kevin Durant, Dirk Nowitzky, Kevin Garnett o más recientemente John Wall. Partidos como el de Enes Kanter el año pasado, cuyos 34 puntos de aquella noche aún hoy le siguen asegurando un puesto entre los 10 primeros del Draft de 2011, pese a haber estado toda la temporada inactivo por un problema contractual que le impidió jugar en la NCAA. Nos vamos haciendo una idea de la magnitud del evento, que se celebra durante toda una semana ante la atenta mirada de todas las franquicias NBA, con sus respectivos general managers incluidos en muchos casos.
Muchos años, muchos jugadores, muchas estrellas, pero ninguna actuación como la de Bismack Biyombo en la pasada madrugada del Sábado. 12 puntos, 11 rebotes y…¡10 tapones! para completar el primer triple-doble de la historia del torneo. Ya desde su llegada la prensa especializada comenzó a centrar su atención en el pivot congoleño. Las medidas oficiales del primer día dejaron boquiabiertos a propios y extraños: 2.05 de alto y 2.31 de envergadura. La noticia corrió como la pólvora y a las pocas horas y tras las primeras sesiones de entrenamiento del seleccionado mundial, comenzaron a aflorar las voces que comparaban a Biyombo a nivel defensivo con jugadores de la talla de Dwight Howard o Ben Wallace. Jonathan Givony, uno de los más afamados bloggers de la prestiogiosa web DraftXpress, no paró durante toda la semana de dar buena cuenta de la notoriedad que el joven pivot congoleño estaba adquiriendo y de cómo sus aspiraciones en el próximo Draft de la NBA subían como la espuma a cada día que pasaba. “Su intensidad, su físico, su lectura del juego…es un auténtico espectáculo” comentaba otro periodista americano en los días previos al partido.
Por fin, el Sábado llegó la hora de la verdad y el balón se echó al aire a las 4 de la mañana hora española. Enfrente, una generación verdaderamente brillante: el espectacular Austin Rivers (hijo de Doc Rivers), el potentísimo Brad Beal y el trío mágico de los recruits de Kentucky University para el año próximo: Anthony Davis, Michael Gilchrist y Marquis Teague. Mucho talento. Biyombo empezó impetuoso, como siempre, algo pasado de revoluciones, pero intimidando como el que más. Al término del primer cuarto ya había colocado dos tapones y comenzaba a imponer respeto en las zonas. Era prácticamente, junto al polaco Ponitka y el francés Evan Fornier, la tabla a la que agarrarse por parte del World Select Team. Poco a poco empezaron a llegar balones a Bismack en ataque, a los cuales respondió con cuatro puntos consecutivos: un posteo con sensacional remontada por línea de fondo y un mate de los que hacen peligrar la integridad de la canasta tras rebote ofensivo. Empezaban los murmullos.
Pero en la segunda mitad, los murmullos se volverían locura, en la grada y en las redes sociales, cuando Bismack, ‘el saltador de cobre’ como lo bautizó Daniel Barranquero en ACB.COM empezase con su particular festival. En ataque, se hinchó a rebotes ofensivos y pudo por varias ocasiones notar el frío tacto del aro al machacar la pelota, aunque afeó algo su faena desde la línea de tiros libres. Pero en defensa, dejó claro a todos los scouters que lo que habían visto durante toda la semana no había sido un espejismo: es un auténtico portento del tapón. Uno, y otro, y otro, y otro, y otro, a cualquier americano que osara entrar en la zona del combinado mundial se le hacía de noche cuando observaba los poderosos 2.31 de Biyombo elevarse en horizontal para dibujar en el aire un sonoro: not in my house. A todavía un par de minutos para el final, el congoleño contaba ya nueve tapones en su cuenta particular, igualando el record de Saer Sene y de un tal Kevin Garnett, pero Bismack quería más, y no paró hasta que puso el décimo, quizá no el más ortodoxo pero sí, desde luego, el más histórico. “La diferencia con Saer Sene es que Biyombo hace esto mismo en un equipo ACB de Play-Off y sin ninguna experiencia previa, mientras que Saer Sene no era capaz de abandonar el banquillo del peor equipo de Bélgica” decía el antes mencionado Givony.
La valoración NBA de Biyombo ha subido como la espuma en pocos días. De no aparecer en las previsiones hace apenas un mes a situarse cómodamente en puestos de Lottery Picks (las 14 primeras elecciones), a la altura de Nikola Mirotic, Marcus Morris, Jordan Hamilton, la sensación de la Universidad de Texas o Jimmer Fredette, la mediática estrella de Brigham Young. Y por encima de otros como Kenneth Faried, de Morehead State y el más talentoso reboteador de la NCAA. No obstante, se le siguen reconociendo aspectos a pulir, principalmente su juego ofensivo y su rango de tiro.
Dicho todo eso, parece claro descartar que Biyombo haya ido a Portland a jugar una pachanga o a perder el tiempo, sino a dar un paso verdaderamente importante en su carrera. Las consideraciones sobre cual es la postura más acertada que el Fuenlabrada debería adoptar en este momento, las dejamos para otra ocasión, pero el partido del Domingo ante Estudiantes debería ser una pista importante.
“Intenté twittear algo, pero Biyombo lo taponó” – John Hollinger, analista ESPN.
Podéis leer también esta noticia y otras en: www.planetacb.com
domingo, 3 de abril de 2011
Zona de prensa, Baloncesto Fuenlabrada-Menorca
"Biyombo se irá, lo ha dicho en el vestuario"
Baloncesto Fuenlabrada 78-61 Menorca
La temporada avanza y los objetivos están cada vez más definidos. Los equipos se juegan todo en cada partido y tanto Fuenlabrada como Menorca estaban obligados a demostrarlo hoy sobre la cancha. Los de Maldonado llegaban con los dientes apretados para mantener su plaza de Play-Off; los de Paco Olmos, con los dientes más apretados aún para conseguir aferrarse a la esperanza de la salvación, cada vez más lejana.
El partido comenzó inclinando la balanza hacia los más necesitados. Los baleares salieron muy enchufados al partido de la mano de un Sanders sensacional que con 7 puntos de inicio otorgaba a Menorca las primeras ventajas del partido (7-13). Reaccionó rápido Fuenlabrada, Maldonado cambió la pareja interior y el trabajo de Mainoldi y el redimido Biyombo surtió frutos inmediatamente, parcial de 8-0 y Fuenlabrada ya estaba por delante. La facilidad anotadora de los visitantes desapareció de pronto ante un Biyombo imperial en los dos tableros y los madrileños cerraron el primer cuarto con un espectacular triple sobre la bocina de Quino Colom que dejó el marcador en 22-20.
Con el comienzo del segundo cuarto, Fuenlabrada confirmó la línea ascendente y de la mano de un Mainoldi soberbió empezó a abrir brecha en el marcador. A Menorca le costaba cerrar líneas de pase, concedía cada vez más tiros claros y Fuenlabrada no lo desaprevechó. Si a esto le sumamos la gran superioridad de Fuenlabrada en el rebote ofensivo y defensivo y la falta de circulación en el ataque menorquín, nos encontramos con todos los ingredientes necesarios para el marcador con el que se llegó al descanso: 43-28, partido tranquilo y calma en las gradas.
El inicio del tercer cuarto no parecía predecir un gran cambio en la situación, de hecho, la intensidad de Ayón y Colom llevaba al Fuenla a superar en determinados momentos la barrera de los 20 de diferencia (52-31). Menorca, que se veía ya absolutamente fuera del partido, sufrió un repentino ataque de orgullo y se acordó quince minutos después de como anotar y atacar el aro. A ello se sumó la caraja defensiva del Fuenla, que permitió que pocos minutos después los de Paco Olmos estuvieran de nuevo a diez puntos en el marcador (57-47). Fue un espejismo, rápidamente Maldonado metió en pista a Valters y el letón con dos triples consecutivos se encargó de volver a poner las cosas en su sitio y permitir un respiro a la grada del Fernando Martín. Al final del tercer cuarto, 63-49 y poco por decidir, más por las sensaciones que por el marcador.
lunes, 21 de marzo de 2011
Baloncesto Fuenlabrada 74-78 Power Electronics Valencia
Valencia asalta el fortín
Las defensas del Fernando Martín volvieron a ceder por segunda vez en la temporada. El Power Electronics Valencia de Pesic supo desactivar los elementos clave del juego fuenlabreño y terminó imponiéndose por un ajustado 74-78.
El partido comenzó con un Valencia muy entonado que consiguió un parcial de arranque de 0-6, que terminó extendiéndose hasta el 3-12 con un triple de Savanovic cuando apenas se habían jugado tres minutos de partido. Sin embargo, Fuenlabrada reaccionó rápido y con un triple de Valters y dos de Mainoldi consiguió empatar el partido en apenas un minuto. Valencia volvió a hacerse grande acto seguido gracias al poderío de Javtokas en el rebote ofensivo y la movilidad de Savanovic. Sin embargo, Biyombo arregló los problemas del Fuenlabrada en el juego interior y su presencia en ambas zonas permitió al partido llegar igualado al final del primer cuarto: 21-25.
Un triple de Colom nada más comenzar el segundo cuarto aumentó la igualdad, que no se rompió prácticamente durante todo el periodo. De Colo por un lado y Rabaseda por el otro asumían la responsabilidad anotadora en un periodo de impás en el que las canastas se intercambiaban continuamente. Fuenlabrada seguía echando muy en falta al Ayón de las últimas semanas mientras Pietrus se hacía grande en la zona. Valencia no cometía excesos, sino que se limitaba a confiar en su buena defensa para mantener el partido igualado a la espera de que los triples comenzaran a entrar. No lo hicieron antes del descanso, pero sí los de Laviña y Valters sobre la bocina por parte fuenlabreña para llevar el partido al descanso con el marcador de 44-40.
En la reanudación se acumularon las buenas noticias para el Fuenlabrada. Ayón subió un par de peldaños en ataque, se apretaron las líneas atrás y la larga distancia valenciana seguía naufragando. No obstante, tampoco Fuenlabrada conseguía aprovechar las facilidades concedidas en ciertos momentos y la igualdad siguió siendo la nota dominante del partido en este tercer cuarto. Al final del mismo, Fuenlabrada reinaba por dos: 58-56.
Sin embargo, con el inicio del último cuarto la falla valenciana parecía comenzar a arder. Fuenlabrada anotaba con fluidez y una técnica al banquillo visitante permitió a Kus con dos tiros libres poner en el electrónico la máxima diferencia del partido. (65-56, min.33). Pero fue un espejismo, rápidamente De Colo, Rafa Martínez y la sensacional capacidad para correr de los visitantes volvieron a poner el partido en un puño. Savanovic, algo desaparecido en el segundo y tercer cuarto, volvió a aparecer con fuerza para igualar el partido con un triple (68-68), a falta de cuatro minutos para el final. Habían llegado los bomberos.
De pronto se apagaron las luces en Fuenlabrada, Valters cometió varios errores consecutivos en ataque y permitió al Power Electronics Valencia recuperar el liderazgo en el marcador a falta de dos minutos para el final. Ya no lo soltaría. Los últimos ataques locales fueron un ejemplo de lo que no se debe hacer en un final apretado y los de Pesic supieron templar sus nervios para conseguir llevarse del Fernando Martín una victoria trabajada y merecida. Al final, 74-78, Fuenlabrada recibe su segunda derrota en casa y Valencia continúa opositando a gigante del año.
sábado, 12 de marzo de 2011
Baloncesto Fuenlabrada 84-68 Caja Laboral Baskonia
El ‘Fuenla’ sigue soñando
La locura no para en el Fernando Martín. El equipo de Salva Maldonado sigue imparable y comienza a afianzar su condición de matagigantes. Hoy, gracias a un memorable tercer cuarto, el Baloncesto Fuenlabrada se impuso por 84-68 al Caja Laboral Baskonia, y consigue acercarse todavía más a los puestos nobles de la clasificación.
Y eso que al principio la cosa pintaba en bastos para los locales, merced a un arrollador inicio de los baskonistas, liderados por un Teletovic desatado que se tiró hasta seis triples en el primer cuarto, con gran acierto. Fuenlabrada no era capaz de frenar a Teletovic y Stanko Barac y en ataque sufría para hilvanar jugadas que llegasen a buen puerto. Un par de continuaciones de Gustavo Ayón fueron lo único destacable de los de Maldonado en el primer período, el cual terminó con ventaja de 15-25 a favor de los de Ivanovic.
Pero hasta ahí llegó Caja Laboral. Batista, que regresaba a su ‘casa’ , no tuvo su día. Defendido por Biyombo primero y por Ayón después, las luces se le apagaron y no se le volvieron a encender en todo el partido. Además, Baskonia bajó un par de niveles cuando Pau Ribas pasó a ocupar el puesto de base: los ataques dejaron de ser ordenados y los tiros claros desaparecieron.
A partir de esa defensa, Fuenlabrada construyó su ataque. Apareció la intensidad de Biyombo, volvió por sus fueros Rabaseda y Mainoldi comenzó a afinar la muñeca. Ya llovía mucho menos y al descanso Fuenlabrada se iba sólo uno abajo en el marcador: 37-38.
Caja Laboral había dejado escapar la diferencia de 11 puntos con la que llegó a contar, y se podía esperar que el equipo saliese tocado de los vestuarios, pero no de la forma en que se vió en el tercer cuarto.
Fuenlabrada tiró de casta y de historia. Salva Guardia apareció con dos triples inverosímiles consecutivos que pusieron al ‘Fuenla’ por delante e hicieron enloquecer a la afición del Fernando Martín. Mainoldi se unió a la fiesta, Rabaseda también, Ayón, Valters y Colom. Hasta Biyombo se apuntó a meterlas desde seis metros. ¿Y el Baskonia? Pues no se tiene certeza de que durante el tercer cuarto estuviera sobre la pista. El parcial del periodo: 34-7, lo dice todo. De los tiempos muertos de Dusko Ivanovic tampoco se tienen noticias de momento.
Tal sería la desesperación en las filas y el banquillo baskonista, que durante el descanso entre el tercer y el último cuarto, Dusko Ivanovic decidió no dirigir ni una palabra a los jugadores, que veían como su entrenador permanecía apartado mientras ellos mismos formaban corrillo tratando de recuperar el orden.
El último cuarto fue mero trámite y maquillaje por parte de los visitantes, sin más historia en un partido en el que el Fuenlabrada perdía de uno al descanso y ganaba de 26 al final del tercer cuarto. A seguir soñando.
84- Baloncesto Fuenlabrada: Colom (5), Kus (6), Rabaseda (14), Guardia (6), Ayón (16) - Mainoldi (14), Laviña (5), Valters (8), Biyombo (8), Cortaberría (2).
68- Caja Laboral: Huertas (6), Oleson (7), San Emeterio (6), Teletovic (18), Barac (12) - Ribas (5), Logan (6), Batista (4), Bjelica (4).
domingo, 6 de marzo de 2011
Baloncesto Fuenlabrada 69-66 Regal FC Barcelona
El Fuenlabrada se disfrazó de héroe
El regreso del Baloncesto Fuenlabrada al horario mañanero de los Domingos no pudo resultar mejor. En la pista, un equipo casi inexpugnable en casa frente al mejor equipo de Europa. En las gradas, ambiente festivo y, hasta cierto punto, previsor de lo que iba a acontecer en los siguientes minutos.
El Fuenlabrada, comandado por un Gustavo Ayón absolutamente imperial, se impuso por 69-66 al Regal Barcelona en un partido marcado por la intensidad de los locales, que no bajaron los brazos ni un solo segundo durante los cuarenta minutos del encuentro.
La clave del partido, sin duda, estuvo en la defensa. El juego interior fuenlabreño, sorprendentemente, se impuso al del conjunto dirigido por Xavi Pascual. Ayón, con 12 puntos casi de inicio, dejó claro desde el primer minuto quién iba a mandar en los tableros. Habitualmente, esto no sería un problema decisivo para el Barcelona, pues su línea exterior acostumbra a funcionar como una maquinaria perfectamente engrasada en la que Navarro, Anderson, Morris, Lakovic y compañía producen a todo ritmo. Pero hoy, tres palos se metieron en las ruedas blaugranas: Ferrán Laviña, Jon Cortaberría y Xavi Rabaseda se turnaron para mantener a Navarro errático, impreciso, descolocado, nervioso. Morris, que falló tres triples completamente liberado, se defendió solo.
Al descanso, la superioridad fuenlabreña en el rebote y el 2/14 en triples de los visitantes marcaban las bases para el 40-30 que reflejaba el marcador. Tras la reanudación, los equipos tardaron en entrar en ritmo, pero cuando lo hicieron tomaron la iniciativa los culés, que llegaron a estar muy cerca de conseguir alcanzar la cabeza en el marcador (48-46, min.27). No obstante, dos agentes infiltrados, Kus y Mainoldi, sacaron la placa en el momento exacto y volvieron a dejar las cosas como estaban antes del arreón blaugrana tras un polémico final de tercer cuarto con técnica incluida al banquillo del Barcelona. 60-51.
Hasta el momento, Navarro seguía desaparecido, pero como con todos los grandes, la sensación de que tiene que aparecer llega un momento en el que se convierte en certeza. Y así fue. Cuando el Fuenla conseguía la máxima diferencia, doce, tras un triple de Mainoldi, Juan Carlos Navarro respondió con dos. Morris se sumó a la fiesta con otro y el marcador se quedó en un 65-62 a 6 minutos del final que instalaba el nerviosismo en cada rincón del Fernando Martín.
A estas alturas, el Fuenla ya estaba cargado de faltas y no tardó en entrar en bonus, mientras que en el casillero de personales de los visitantes aún resplandecía el cero. Gran ventaja para los de Xavi Pascual.
Pese a todo, Fuenlabrada se remangó y se preparó para nadar en el fango, en el cual respondió como si de Michael Phelps se tratase con una defensa extremadamente intensa que ahogó los ataques del Barcelona, que cayó en el caos. Pero aún no estaba todo decidido. Con 68-66, y apenas 30 segundos por jugarse, el Barcelona tenía la bola definitiva. El Fernando Martín se vistió de pabellón griego y con un griterío ensordecedor terminó por enloquecer a un Barcelona que, como reconoció su entrenador, jugó la última posesión de la peor manera posible. Un triple precipitado de Morris, rebote ofensivo de Alan Anderson y balón para que se lo juegue…Boniface N’Dong. El pívot, poco acostumbrado a estas situaciones, cometió pasos y regaló el balón y el partido a un Fuenlabrada que celebró la victoria con rabia. Le permite seguir soñando.
69- Baloncesto Fuenlabrada: Colom (4), Rabaseda (1), Kus (16), Guardia (0), Ayón (24) - Mainoldi (15), Laviña (0), Valters (5), Biyombo (2), Cortaberría (2).
66- Regal FC Barcelona: Rubio (6), Grimau (4), Navarro (20), Morris (9), N'Dong (6) - Sada (2), Lakovic (0), Perovic (7), Vázquez (1), Ingles (0), Lorbek (2), Anderson (9)