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domingo, 29 de enero de 2012

Zona de prensa, Baloncesto Fuenlabrada 57-79 Real Madrid

Pablo Laso, entrenador del Real Madrid:

Valoración del partido:
-"Desde el principio hemos estado muy duros en el partido, permitiendo muy pocas cosas de su jugo"
-"No les hemos dejado circular el balón con facilidad, que es lo que ellos hace muy bien"
-"Sin tener un gran día ofensivo, hemos leído muy bien sus defensas y hemos sido capaces de atacar en momentos complicados del partido".
-"Ha sido muy importante la diferencia de rebotes"

Dominio interior en el inicio:
-"Sabíamos que teníamos superioridad física, hemos empezado jugando de dentro a fuera".
-"Hemos jugado muy bien las situaciones de posteo, tanto con nuestros pivots como con nuestros aleros"

Vuelta de Velickovic:
-"Lleva unos días entrenando con el grupo, esta semana había estado bastante mejor, necesitamos que vaya cogiendo ritmo de partido poco a poco"
-"Tenemos muchos compromisos por delante y vamos a necesitar a todos los jugadores al 100%"

Examen previo para la Copa:
-"Sirve para conocer a los jugadores, pero estoy seguro de que el partido de Copa será diferente"

Pofirio Fisac, entrenador del Baloncesto Fuenlabrada:

Valoración del partido:
-"No hemos estado lo suficientemente humildes y concentrados para empezar este partido"
-"La baja de Penney nos ha entristecido, y nosotros tenemos que jugar alegres"
-"En el rebote nos han machacado"
-"Ni siquiera hemos llegado a poner las cosas difíciles"

¿Equipo desquiciado por los árbitros?:
-"He dirigido tan mal hoy, como para echar las culpas a otros..."
-"No he estado cómodo en la pista, no he sabido llevar los tiempos, las rotaciones, no se lo he dejado claro a mis jugadores...criticar a otros cuando uno lo ha hecho tan mal es complicado"

¿Habría sido necesaria una zona?:
-"Tu también te has dado cuenta de que he estado torpe..."
-"Podía haberlo hecho, sí"

Partido marcado por el arbitraje:
-"No hemos puesto las suficientes armas encima de la mesa como para hacer un partido interesante"
-"El arbitraje tampoco se ha sentido cómodo"
-"Nunca ha llegado a ser un partido bonito de baloncesto, y creo que ha sido más culpa nuestra"

Robert Joseph:
-"A mí me importa Álvaro Muñoz, Robert Joseph viene a hacer un trabajo corto en el tiempo, pero los que van a hacer que este club siga en ACB van a ser Álvaro, Adrián, Javi..."
-"Que jueguen bien Robert o Mike, son pájaros de camino, no van a permanecer aquí"
-"Me alegra que un hombre que con 34 años tiene la oportunidad de estar en ACB, después de comer tanta basura en cuanto a economía, cobrar, cobrar poco...todo lo que le salga bien a Robert es una satisfacción porque es una grandísima  persona y un gran  profesional"

Lesión Barton:
-"Si hubiéramos querido forzar podría haber estado"

Ficha del Pivot:
-"Con Adrían tenemos una cosa buena, al tener licencia con el Leb Plata podemos tenerle jugando muchos minutos"

Joseph, ¿hasta final de temporada?
-"No tengo ni idea, trabajo con los que tengo en la pista"
-"No es una decisión mía"

Michel Diouf:
-"Que le meta una canasta Tomic no pasa nada, es buen jugador, pero que se la meta tan fácil no"
-"Los jovenes tienen que entender que este mundo de alto standing va así, nada se regala"

Conclusiones positivas:
-"O entramos al 150% desde el minuto cero o las opciones de ganar son pocas"

Jon Cortaberría, jugador del Baloncesto Fuenlabrada:

Valoración del partido:
-"No hemos estado muy acertados, ha sido un partido duro, perder de 20 en casa siempre es difícil"

Polémica arbitral:
-"Creo que no nos han ayudado, ha habido bastantes dudosas que les han favorecido a ellos"
-"A pesar de todo, no perdemos por los árbitros, perdemos porque hemos jugado mal y ellos han estado centrados"

Conclusiones de cara a la Copa:
-"Lo bueno de la Copa es que es diferente, es un partido y el que pierde se va a casa".
-"Ahora les tenemos un poquito más de ganas, la Copa será diferente"

Baja de Penney:
-"No hemos estado muy finos en ataque, y él con sus tiros nos podría echar una mano"
-"La dinámica general ha sido mala, no hemos estado metidos desde el principio"

Saúl Blanco, jugador del Baloncesto Fuenlabrada:

Valoración del partido:
-"Ellos son un gran equipo, con jugadores muy grandes, muy físicos, y desde el principio han estado bien"
-"En el tercer cuarto parecía que teníamos un atisbo de acercarnos y ellos han vivido de los tiros libres"

Impacto del arbitraje:
-"Los árbitros están ahí, a veces acierta, a veces se equivocan y hay que contar con ello, prefiero no hablar de ese tema"

Revancha de cara a la Copa:
-"En la Copa vamos a salir a muerte, sin presión"
-"Vamos allí a disfrutarlo, es nuestro premio e intentaremos darles un susto"

(Cuando la página Ivoox.com vuelva a estar operativa, podréis escuchar todos los audios)



sábado, 7 de enero de 2012

Baloncesto Fuenlabrada 80-78 Unicaja

Con agonía volvió la victoria


Respiraba agónico el Fuenlabrada, como el ciclista que hace la goma con el viento lateral. En tierra de nadie, abanico formado y un equipo luchando por aferrarse al grupo delantero. En el camino, pinchazos: derrotas en casa insospechadas, la marcha de Gustavo Ayón, Leo Mainoldi también lesionado, solo el regreso de Saúl Blanco y la casta que se le supone al equipo invitaban a creer. Y creyó, y ganó, por 80-78, en un final agónico y un partido que también lo fue, donde nadie tuvo ventajas considerables y en el que se impuso la sangre caliente. 

Y empezó el partido con Freeland metiendo miedo. No sólo era su día marcado en rojo en la zona, sin Ayón, sin Mainoldi, sino que también afinó el gatillo desde el triple. No era buena cosa para el Fuenlabrada, pero de la nada surgió Lubos Barton, tras varios meses de oscuridad, para encadenar tres triples seguidos que parecían reclamar un sitio en esta plantilla, discutido durante la última semana. El partido se movió en el terreno de la igualdad e incluso de la imprecisión, sin parciales abultados ni altibajos de ningún tipo. Terminó el primer cuarto con 19-20 para Unicaja, que hacía lo suyo y cargaba el juego en Zoric y Freeland, y Fuenlabrada también con la lección aprendida, moviendo la bola y buscando tiros.

En el segundo el guión cambió un poco, porque Sené se erigió en la franquicia que tiene que ser dadas las circunstancias. Dos tapones seguidos, uno realmente espectacular sobre Rowland, canastas tras rebote ofensivo y buenas continuaciones. Estaba cómodo y disfrutando, como viene haciendo últimamente, pero sobre todo mitigando el efecto Zoric-Freeland. Pero se le torció el camino, también la rodilla, y tuvo que retirarse al banquillo entre gestos de dolor cuando mejor estaba Fuenlabrada y más se perdía Unicaja, al que se le apagaba la luz en la bombilla. Al descanso, 40-36, pero Fuenlabrada luchando por otra victoria distinta, que Sené pudiese jugar la 2ª parte.

Se probó en el descanso, se encontró bien y se incorporó al calentamiento con el resto de compañeros. Pero en una de las primeras acciones del cuarto, un apoyo tras un salto hizo rebrotar el dolor. Fue al banquillo y no volvió. Saúl salió a tirar los tiros libres por él, y por algún momento el Fuenlabrada jugó con Lubos Barton como máxima referencia interior. Freeland y Zoric babeando. Se puso en zona Fuenlabrada y la supo romper Chus Mateo, encontrando a cualquiera de sus interiores en el medio con tiro claro. Se despegó todo lo que pudo y puso cinco puntos de por medio, pero un muy intermitente Penney y Sergio Sánchez evitaron que la cosa fuese a mayores y el cuarto terminó con 59-62.

Y en el último, como diría aquel, la catarsis para los locales. La sangre se fue del cerebro y llegó a las manos, que se calentaron y de qué manera. Con un agresivo Saúl Blanco tirando del carro, Fuenlabrada se volvió a acordar de su idilio con el triple. Lubos Barton, con dos seguidos, Sergio Sánchez y el propio Saúl bombardearon el aro malagueño y lo dejaron tiritando. Unicaja asistió con Freeland en el banquillo a una insospechada ruptura del guion y le costó recuperarse de la ventaja local de siete puntos. No lo logró, de hecho, hasta el último minuto, cuando volvió a acercarse y ponerse a dos. Sergio Sánchez fue el elegido para ir a la línea de tiros libres, sin acierto completo y dándole opción a Unicaja de empatar o ganar, con 5.6 segundos por jugarse. Tenía que recorrer toda la pista y encontrar un tiro, y lo hizo, en Rowland, prácticamente solo y dispuesto para una penetración clara que forzase la prórroga. Pero de la nada salió Lubos Barton para cerrar su partidazo con un tapón que gritó con rabia, él y las 5.091 personas que dieron color a las gradas del Fernando Martín. 

Fuenlabrada se reencontró con la victoria en casa, tras derrotas difíciles de digerir, y Unicaja pierde momentáneamente el vagón principal. Ambas cosas, en un grandísimo partido de baloncesto.

80- Baloncesto Fuenlabrada: S. Sánchez (12), S.Blanco (9), J.Cortaberría (8), L.Barton (21), S.Sené (7) - Penney (13), Fall (2), Laviña (2), Vega (0), Colom (4), Laso (2), Muñoz (-0).

78- Unicaja: E.Rowland (5), G.Fitch (7), H.Peric (8), L.Zoric (12), J.Freeland (21) - Berni (5), Valters (11), Garbajosa (9), Abrines (-), Payne (0), Sinanovic (0).

jueves, 13 de octubre de 2011

Baloncesto Fuenlabrada 73-79 Assignia Manresa

El 'Fuenla' no carbura


Perder siete partidos consecutivos siempre es un síntoma preocupante. Pese a que cinco de ellos sean de pre-temporada, la lectura de una racha semejante es clara: el Fuenlabrada no está donde le gustaría a estas alturas del año. Las causas, varias. En su búsqueda andan los de Fisac, que recibieron la ayuda de un sólido y talentoso Manresa que se las puso en la cara bruscamente. 

Era el primer partido en casa, el regreso en competición oficial al fortín amurallado del Fernando Martín. Pero este año el puente levadizo resistió poco, y Manresa lo asaltó a las primeras de cambio. Al inicio de la batalla el Fuenla pegaba aquí y allá, Mainoldi y Penney blandían espadas y flechas, respectivamente. Desde lejos, el alero neozelandés dió un recital, uno más, de calidad, precisión y finura. Mainoldi le acompañó por dentro, haciéndose grande obligado por un empequeñecido Sené que está sumamente lejos aún de sus aspiraciones de gigante. Fuenlabrada estaba cómodo, dominaba, corría y llevaba el partido a su terreno, aunque este fuera farragoso de tanto en tanto en las manos de Colom. Manresa aguantaba sin irse del partido en ningún momento, con Asselin como protagonista y Álex Hernández como invitado final del cuarto con un triple estratosférico desde medio campo que dejaba el marcador al final del primer envite en 20-19.

Salvarse de la quema en el primer 'punch' del Fuenlabrada le dió alas a los de Ponsarnau. Javi Rodríguez se subió al caballo y empezó a entrar en la zona local como Pedro por su casa. Conectó con sorprendente facilidad con Asselin, Doellman y con cualquier otro que pasase por allí. Ni Laso, ni Sené, ni Musli que debutaba pudieron frenar la sangría interior. Los catalanes movían la bola con magnífico criterio provocando siempre emparejamientos descompensados en el poste. Hasta en cuatro ocasiones consecutivas un pívot manresano anotó en el poste ante un pequeño de los locales. Si en defensa la cosa pintaba mal, en ataque las noticias eran pésimas. Sólo Penney mantuvo el ritmo para llegar con 14 puntos al descanso, del resto no llegaban ni mensajes de SOS. Los tiros no entraban y la zona no existió. Resultado, parcial de 9-20 y Manresa diez arriba al descanso, 29-39.

La muralla empezaba a presentar algunos agujeros feos y la noche amenazaba. Es lo que tiene el horario golfo y que la liga se llame Endesa, hay que gastar luz. Chispeante. 

Fisac llamó al cuerpo de albañilería en el descanso. Había que tapar los agujeros inmediatamente, y allí acudieron raudos y armados de yeso y paleta Mainoldi, Barton y Sergio Sánchez. Los tres con mono y coraje servil, pero con la gracia necesaria para darle su toque personal a la ñapa. Mainoldi se convirtió en lo que debería ser Sené en un lado de la pista y en Penney en el otro. Sergio Sánchez le asistía y le creaba su ritmo y el checo Barton iba puliendo los desperfectos. Todo bien de no ser porque al otro lado no se iban a rendir de ningún modo. Aún cuando Fuenlabrada llegó a empatar el partido (48-48) la sensación reinante era de que Manresa aún era muy fuerte, y vaya que si lo fue. Apareció de nuevo Javi Rodríguez, el búlgaro Adam Hanga dió tres o cuatro pasos al frente y la cosa quedó como antes en un abrir y cerrar de ojos. Con poco, el Manresa dejó el vendaval fuenlabreño en nada. 50-59 al final del tercer asalto.

Los visitantes hicieron gala de una extraordinaria continuidad en su rotación. Con un presupuesto ceñido, Manresa ha construído el que puede ser el mejor juego exterior de su historia reciente. Con el talento de Hanga, la veteranía de Román Montañez, la sorprendente versión colectiva de Marcus Landry, el tenaz Palsson y la recuperación de Gladyr y Downs, lesionados, tienen la cosa asegurada. Funcionaron como un metrónomo, sin brechas, constantes, con rectitud. Tenían una renta que defender y una muralla que derribar, y lo iban a hacer.

Fuenlabrada se emperraba en reducir distancia a base de triples, y el banquillazo a Sergio Sánchez tras un muy buen tercer cuarto no le hizo ningún bien al equipo. Se perdieron las ideas y Manresa no tuvo problemas en frenar el previsible ataque local. Además, en ataque los visitantes gozaban de segundas, terceras y hasta cuartas oportunidades en cada ocasión merced a la sangrienta carnicería de la que fue víctima Fuenlabrada en el rebote ofensivo. Las cartas estaban sobre la mesa y al 'Fuenla' le pintaban bastos. Se llegó a poner a tres en un último rush de Mainoldi, pero le dieron capote. Pesó la veteranía de Javi Rodríguez y el buen hacer general de Manresa, que mereció sin dudas la victoria final por 73-79.

Con la muralla en mal estado y la moral de las tropas bajas, al 'Fuenla' no le queda otra que rugir con ganas el Domingo ante Estudiantes, que llegará también con el rabo entre las piernas después de merendarse un pepino de tres kilos en su visita al Palau. Eso, y esperar a Ayón.

73- Baloncesto Fuenlabrada: Colom (7), Muñoz (0), Penney (19), Mainoldi (22), Sené (4) - Laviña (0), Vega (0), Barton (8), Laso (6), Musli (0), Cortaberría (0), S.Sánchez (7)

79- Assignia Manresa: Rodríguez (7), Montáñez (3), Palsson (5), Doellman (16), Asselin (14) - Hernández (7), Hanga (14), Achara (8), Landry (3), Oriola (2)

Zona de prensa, Baloncesto Fuenlabrada-Assignia Manresa

Jaume Ponsarnau, entrenador del Assignia Manresa:




Porfirio Fisac, entrenador del Baloncesto Fuenlabrada:





Sergio Sánchez, jugador del Baloncesto Fuenlabrada:



jueves, 14 de julio de 2011

Incertidumbre

Pasan los días y lo único que se sabe sobre el Fuenlabrada de la temporada que viene es que jugará en Alemania y Eslovaquia. Quién lo hará y con qué entrenador es harina de otro costal. No lo sabe ni el cura gay, tan famoso por estas tierras.

Desde hace meses se pregona que el primer movimiento del Fuenlabrada sería el de encontrar patrocinador. Sin embargo, a este ritmo puede parecer que además del primero será también el último, porque los avances son imperceptibles y el tiempo apremia. De eso se dan cuenta también en el club, y el orden de prioridades se altera de manera algo ilógica.

Maldonado, que había declarado que seguiría en Fuenlabrada si se le presentaba un proyecto viable, decide marcharse a Badalona. Mala cosa. Hace dos semanas de eso. Por lógica, el siguiente paso sería el de contratar un nuevo entrenador que pueda comenzar a planificar la temporada, pero no. Sin entrenador contratado ni en vías de serlo, el club llega a un acuerdo con el base francés Antoine Diot que finalmente se malogra por unos problemas financieros que Le Mans alega pero que nadie conoce. Sin el visto bueno del entrenador, porque no hay. La casa por el tejado.

Con lo del base en plano secundario, otra vez vuelve el tema del entrenador a primera línea de fuego. Nombres mil y certezas ninguna. A título personal, si tuviera que apostar, lo haría por Porfirio Fisac y más tras la renovación de Gustavo Aranzana en Cáceres. Fuenlabrada es ya la única opción que Fisac tiene de entrenar el año que viene en España, y me cuesta imaginar que tras la soberbia temporada de Valladolid se vaya a quedar un año en blanco y sin entrenar. A título personal, insisto.

Sobre el resto de candidatos, los últimos acontecimientos me hacen pensar que Casimiro podría volver a Pucela nueve años después; Vidorreta tiene contrato en vigor y Alicante una situación peliaguda, deportiva y económicamente; lo de Poch y Markovic me huele a humo y si vuelve Óscar Quintana tendrían que instalarse un par de extintores en el Fernando Martín para evitar incendios más que probables. Eliminación pura y dura. Todo esto suponiendo que Ferrán López no se saque el carnet de entrenador express y asuma la responsabilidad total, que todo puede ser.

La incertidumbre lo inunda todo en el entorno fuenlabreño. Quizás a consecuencia de los pedigüeños jugadores americanos que han hecho retrasar un tanto el ingreso del esperado millón y medio de euros por Gustavo Ayón, previsible patrocinador del equipo. Sea como fuere, la incertidumbre pocas veces es buena compañera de viaje, y haríamos bien en sacudirnosla más pronto que tarde, por el bien de jugadores, aficionados, entrenadores y, por supuesto, por el bien del club.

Reinventarse, sí, hasta que se acaban las ideas.

Confeti para Blakney.

martes, 31 de mayo de 2011

Proyectos

A menudo se nos llena la boca hablando de proyectos. Proyectos por aquí, proyectos por allá, por todas partes. Caemos con esto en el error, muy común, de prostituir el término hasta el absurdo. Proyectos que duran un día, que nacen y mueren con la misma facilidad que la cola de una lagartija, que lo son o no dependiendo del momento. Acabemos con esto. Cuando se habla de proyecto, se habla de futuro.

La carpeta del Madrid de basket estuvo demasiado tiempo olvidada en algún cajón de alguna parte del Bernabéu cogiendo polvo. Acumulando unos años de virtual inactividad realmente difíciles de sacudir y mucho más de justificar. Un día, cuyo clima no recuerdo, a alguien se le ocurrió sacar la carpeta del cajón y dársela a Ettore Messina, que pasaba por allí. El italiano se debió sentir como un auténtico arqueólogo examinando aquella extraña reliquia. A cada brochazo sacaba un poco más de polvo y descubría que lo que tenía entre manos debió ser algo extremadamente valioso en el pasado, aunque ese pasado parecía estar bastante alejado en el tiempo, pero no importaba. Aquella cosa iba a necesitar un trabajo de restauración de los gordos, pero poco a poco se puso con ello y aunque con algún tropezón en el camino y un par de rayajos, todo parecía tener forma de nuevo.

Un equipo insultantemente joven en manos de un entrenador insultantemente experimentado parecía ser una buena fórmula sobre la que desarrollar un proyecto mucho tiempo después. Las cosas marchaban, el equipo vencía poco a poco sus complejos, no todos, y acumulaba cada vez más credenciales que mostrar a los jefes una vez al año cuando estos se reúnen para poner cara de póker y mesar sus barbas, que diría aquel. Un proyecto embrionario, pero con embriones de la mejor calidad: Sergio Rodríguez, Sergio Llull, Carlos Suárez, Nikola Mirotic y Ante Tomic es una base de jugadores jóvenes con la que no cuenta nadie en Europa. Una joya que defender, pulir y explotar. Messina lo estaba haciendo.

Pero Messina se fue, entre causas que algún día sabremos, y los responsables del chiringuito se enfrentaban a una disyuntiva: seguir desarrollando el proyecto desde esa base, haciéndola crecer y ampliándola inevitablemente; o devolver la carpeta al cajón. De momento está en el cajón.

Algún iluminado en ese momento debió pensar que no hacen falta ingenieros para diseñar los coches, que no hacen falta conductores para conducir o que no hacen falta aviones para volar. Siguiendo esa lógica, dedujo también que no hacen falta entrenadores para entrenar, que los proyectos crecen por arte de magia sin nadie que los cuide. Durante año y medio, a todo el mundo en el club le había importado un comino lo que pasase o dejase de pasar en la sección, salvo a una persona que resultaba ser el dueño del banquillo. Desde la marcha de Messina, a todo el mundo en el club le sigue importando un comino lo que pase en la sección, y además el del banquillo es alquilado y sabe que está de paso. El resultado, ya lo vemos, es un desastre.

No culpo a Molin más que como responsable indirecto. El delito lo comete aquí el que lo pone, el que decide que la Final Four y el Play-Off se los puede jugar el Madrid, un Madrid embrionario, con un señor en el banquillo sin ninguna experiencia previa. Doctrina galáctica, pero sin galácticos.

Por supuesto, la base sigue ahí, el proyecto sigue existiendo, puede ser re-descubierto y vuelto a poner en marcha. Sin duda. Pero es urgente que no pase ni un solo segundo más en el cajón, que deje de acumular un polvo que ya empieza a hacer toser al habitual del lugar y que elimine de una vez la sombra amenazante del cerrojazo. Pensemos en futuro, que eso son los proyectos, y dejemos en paz al pasado. El presente nos lo hemos cargado solitos.

Confeti para Obradovic.

lunes, 16 de mayo de 2011

Ruedas de prensa Baloncesto Fuenlabrada - DKV Joventut

Pepu Hernández, entrenador del DKV Joventut:



Salva Maldonado, entrenador del Baloncesto Fuenlabrada:


Baloncesto Fuenlabrada 108-81 DKV Joventut

Historia por la vía rápida

El Fuenlabrada dependía de sí mismo para volver a unos Play-Offs nueve años después. Ganando al DKV, podía olvidarse de todo lo que sucediese en el resto de las canchas. Y vaya que si lo hizo. Desde el inicio y sin dejar lugar a la especulación. No tuvo baches, no encontró en la ansiedad a un enemigo y brindó a la afición un partido de ensueño. 108 puntos que son historia.

Y eso que durante los días previos los acontecimientos no habían sido del todo favorables a los fuenlabreños. Valters terminó tocado el partido ante el Valladolid. Colom y Rabaseda no pudieron entrenarse con el grupo durante buena parte de la semana. Finalmente, los dos bases pudieron jugar, y de qué manera, pero no pudo hacerlo el alero catalán, que presenció el partido desde el banco vestido de calle. Enfrente se erigía un equipo embrionario, un proyecto forzado y del que aún no existe ni borrador. En teoría, el rival perfecto para un partido de la relevancia del que se iba a disputar. Pero en el subconsciente de la grada perduraba el agrio sabor de la derrota en la última jornada de hace dos años, también ante la Penya, en circunstancias similares.

Pero todo desapareció cuando el balón se echó al aire. Fuenlabrada impuso su ritmo desde el principio. Ayón, ya en los primeros compases del partido, se dedicó a demostrar por qué ha sido elegido jugador revelación y a sembrar las dudas en torno a su no aparición en el quinteto ideal de la ACB. Reboteaba, defendía y volaba para machacar el aro rival en repetidas ocasiones, asistido por un Valters imperial, eufórico. La artillería pesada estaba funcionando correctamente, como casi siempre, y además se apuntaban a la fiesta infantes de lo más dispar, como el canterano Álvaro Muñoz, que fue titular y respondió con creces a la exigencia. Otro tanto para Maldonado. Del DKV no había noticias, de ningún tipo, y Mainoldi se empeñaba en que hubiera aún menos. Nueve puntos consecutivos nada más saltar a la cancha y partido roto ya en el minuto diez: 33-19.

El Fuenlabrada no bajó el pistón. Si lo hizo la Penya, un equipo con una base de talento incuestionable, pero con una falta de actitud tan devastadora como lógica viendo la edad media de los integrantes de la plantilla. El partido estaba decidido, la grada lo notaba y se dedicaba a disfrutar. Los jugadores se contagiaban y disfrutaban también. El Fernando Martín por momentos se convirtió en un delirio y en la grada se mezclaban las pancartas de apoyo y despedida a Salva Guardia con otras tan sencillas como descriptivas, como la que rezaba: dime que no estoy soñando. 62-35 al descanso, con Ayón, por ejemplo, sumando más valoración (25) que todo el DKV en conjunto (23). La diferencia era insalvable.

La segunda parte fue un homenaje, cuyo único momento tenso fue el bajón de anotación del tercer cuarto que hizo peligrar el simbólico logro de los 100 puntos. De ninguna manera. Este Fuenlabrada tiene contrato por obra y cumple todos sus objetivos, por nimios que sean. Le va la vida en ello. Los jugadores se pusieron las pilas para satisfacer a la afición, y lo consiguieron con ocho de propina, por si acaso, cuatro de ellos del canterano Laso, que volvió a jugar en los últimos minutos.

Desde la grada, los últimos minutos fueron de recuerdo. A los que están, Ayón, Rabaseda, Laviña, Valters y el propio Maldonado, que fueron vitoreados, y a los que no están, Biyombo y Batista, que también lo fueron. Al terminar el partido, fiesta desatada, los jugadores corriendo por la pista y tirándose en plancha al parquet para abrazar definitivamente el sueño de los Play-Offs. Nueve años después, y pese a todo, el Fuenla vuelve a la post-temporada, y lo hará contra el Real Madrid, al que ya ha ganado esta temporada en casa y al que estuvo a punto de ganar a domicilio. Y la próxima temporada, a Europa. Hubo final feliz.

108 - Baloncesto Fuenlabrada: Valters (18), Muñoz (6), Kus (13), Barton (13), Ayón (19) - Mainoldi (21), Laviña (2), Colom (4), Laso (4), Vega (0), Guardia (0), Cortaberría (8).

81 - DKV Joventut: Robinson (17), Hosley (7), Tomàs (8), Trias (4), McDonald (16) - Llovet (4), Franch (10), Todorovic (5), J.Tomas (0), Ventura (0), Flis (8), Jelinek (2).

viernes, 6 de mayo de 2011

Zona de prensa, Blancos de Rueda Valladolid-Baloncesto Fuenlabrada

Rueda de prensa de Salva Maldonado, entrenador del Baloncesto Fuenlabrada:



Salva Guardia, jugador del Baloncesto Fuenlabrada: "Para ganar nos faltó Valters"



Kristaps Valters, jugador del Baloncesto Fuenlabrada: "Necesito tres o cuatro días para recuperarme, no es nada serio"




Xavi Rabaseda, jugador del Baloncesto Fuenlabrada: "Delante de nuestra afición, el DKV lo va a pasar muy mal"



Diego García, jugador del Blancos de Rueda Valladolid: "Hay que ir a Sevilla a ganar, no queda otra"


Blancos de Rueda Valladolid 72-68 Baloncesto Fuenlabrada

Los sueños siguen vivos

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Valladolid se llevó el gato al agua en un partido que nadó en aguas profundas. Igualdad máxima durante todo el partido, solo rota por la mayor concentración local en los últimos minutos. Fuenlabrada, que notó la baja de Valters en la segunda parte, terminó cayendo por 72 a 68.

Cuando pensamos en una final, quizás nos vengan a la cabeza las equipaciones del Real Madrid, del Barcelona, del Caja Laboral. Pero si desplazamos el dedo y la mirada hacia abajo y leemos la siguiente acepción de nuestro particular diccionario, seguramente aparezca una ilustración del partido disputado hoy en el Polideportivo Pisuerga de Valladolid. Valladolid y Fuenlabrada, ambos con un objetivo onírico a principios de temporada, unos a un paso de conseguirlo, los otros a dos. Todo en juego.

El pabellón, engalanado y lleno hasta la bandera gracias a los populares precios de las entradas. Y sobre la pista, en los primeros minutos, sólo un equipo, el local. Valladolid salió muy enchufado, cerrando líneas de pase, corriendo y anotando con relativa comodidad. Los vallisoletanos explotaban con acierto su arsenal exterior: Slaughter, Diego García y Robinson ponían las primeras distancias del partido (11-4). Fuenlabrada, de momento, tardaría un poco más en comenzar a explotar su principal amenaza anotadora. Pero no demasiado. Rápido reaccionaron los de Maldonado, atrás y adelante, comandados por un Lubos Barton que va cogiendo el tono de forma a medida que se acerca el final de temporada. El checo se convirtió en la referencia en ataque y en defensa consiguió secar a Nacho Martín, que había comenzado a entonarse y que amenazaba con repetir una actuación como la de la primera vuelta en el Fernando Martín. También se enchufó Mainoldi, también en estado de gracia, y Fuenlabrada consiguió cerrar el primer acto uno arriba en el marcador: 15-16.

El inicio del segundo cuarto fue el momento de Robinson. El americano tomó las riendas del equipo, le insufló una marcha más, un nivel más de agresividad y de velocidad en la transición y los locales llegaron a escaparse de ocho (31-23), tras un parcial de 16-4. Fuenlabrada volvía a dudar en ataque, pero encontró receta contra el aciago día en el tiro en una defensa dura y agresiva que secó en la segunda mitad del cuarto al conjunto pucelano. Los puntos visitantes llegaban con cuentagotas, con la frecuencia de una extracción petrolífera en el medio del Mediterráneo, poco a poco, pero llegaban. Granito a granito, el partido llegó al descanso con igualdad casi máxima. Los altibajos en el juego no se reflejaban en el marcador, ahora era Valladolid quien mandaba por uno: 33-32. En ambos equipos aspectos a mejorar: en Valladolid el rebote, catastrófico, permitiendo a Fuenlabrada capturar hasta 10 ofensivos en la primera mitad; en Fuenlabrada, el tiro exterior: 3 de 16 frente al 3 de 6 local. Factor diferencial. Y además, mucha preocupación en los fuenlabreños por una inoportuna lesión de Kristaps Valtetrs, aquejado de un dolor en la espalda que le mantuvo alejado del parquet el resto del partido.

Tras el descanso, Fuenlabrada comenzó mejor. Apareció por fin en ataque Ayón, también Colom y Rabaseda. Los locales no eran capaces de frenar el repertorio de recursos madrileño: por dentro y por fuera hacían daño los de Salva Maldonado, que se despegaron hasta por seis. Pero otra vez se puso las pilas Blancos de Rueda Valladolid, y aprovechando dos despistes fuenlabreños aprovecharonn para recordar distancias y volver a recuperar la iniciativa en el marcador. Maldonado volvió a jugar la carta Mainoldi, y le volvió a salir bien. El argentino, de dulce desde el 6.75, afinó la puntería y puso a Fuenlabrada por delante, pero Dumas sobre la bocina del tercer cuarto puso el 55-54 provisional aprovechando una magnífica penetración, el arma con el que más daño hizo Valladolid durante todo el partido, especialmente tras la lesión del letón Valters.

Los de Maldonado notaron dramáticamente la ausencia de su base titular. Colom, desafortunado en el día de ayer; Cortaberría, muy errático y perdiendo demasiados balones; y Rabaseda, claramente fuera de lugar, no acertaron a dar un relevo acertado a Valters. Fuenlabrada echaba en falta además sus canastas imposibles, sus triples fuera de sistema, su factor sorpresa. Sin él, el juego fue previsible en inicio y desesperado al final. Valladolid se mantuvo en la brecha constantemente, a ritmo regular y animado por un Pisuerga fuera de sí. Uno arriba, dos arriba, tres arriba, esperando el fallo del Fuenla que permitiese el arreón definitivo. Y llegó. Un par de pérdidas consecutivas, dos buenos contraataques culminados con fuerza y el partido decidido. Siete arriba a falta de menos de dos minutos. Fuenlabrada, inexplicablemente, no buscó a Mainoldi y dejó la responsabilidad en manos de Colom, que no respondió con solvencia. Los de Fisac, al que su público coreó en los últimos minutos, gestionaron bien las ventajas y no dejaron escapar la victoria, que les mantiene de lleno en la apasionante lucha por el Play-Off. El Fuenla consiguió ponerse a dos con un triple de Mainoldi a cuatro segundos del final. Sin embargo, al buscar la falta y llevar al Valladolid a los tiros libres, los árbitros interpretaron antideportiva y finiquitaron el partido definitivamente. 72-68.

Valladolid salvó su primer match-ball, y ahora está obligado a ganar en Sevilla y esperar un tropiezo ajeno para certificar su pase a la post-temporada. El primer paso está dado. A Fuenlabrada le basta ganar en casa a DKV para estar clasificado pase lo que pase. Si pierde, necesitará un pinchazo de Valladolid en Sevilla o de Unicaja en Barcelona. Hagan juego.

72- Blancos de Rueda Valladolid: Dumas (12), García (8), Robinson (16), Martín (6), Slaughter (9) - Van Lacke (0), López (3), Báez (13), Ruiz (5), Stanic (0).

68- Baloncesto Fuenlabrada: Valters (4), Kus (5), Laviña (3), Barton (12), Ayón (4) - Mainoldi (21), Colom (7), Guardia (2), Cortaberría (0), Rabaseda (10).

domingo, 17 de abril de 2011

Zona de prensa, Baloncesto Fuenlabrada-Assignia Manresa

Rueda de prensa de Jaume Ponsarnau, entrenador de Assignia Manresa:




Rueda de prensa de Salva Maldonado, entrenador del Baloncesto Fuenlabrada:


Baloncesto Fuenlabrada 55-54 Assignia Manresa

Valters tocó la flauta

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Duelo tenso el vivido en la tarde de Domingo en el Pabellón Fernando Martín. Fuenlabrada y Manresa, con objetivos bien distintos a estas alturas de la temporada, brindaron un espectáculo de calidad discutible pero intensidad incuestionable. Al final, la victoria fue para los locales por un escueto 55-54, pero que sabe a oro.

Fuenlabrada y Manresa saltaron al parquet del Fernando Martín contagiados de la pereza dominical que se respiraba en las gradas. Ataques erráticos y defensas ajustadas provocaron en los primeros minutos un fallo tras otro hasta que a los tres minutos de partido Manresa sumó la primera canasta del partido. Fuenlabrada sacó partido de penetraciones, finalizadas o dobladas para tiros exteriores de Mainoldi y consiguió las primeras rentas en el marcador del partido. Manresa, mientras, seguía buscando una identidad en ataque. Al final del primer cuarto el marcador reflejaba un pobre 14-8.

En el segundo periodo el guión no se modificó demasiado. Con Barton acumulando minutos de 4 ante la baja ya definitiva de Biyombo, los ataques eran previsibles y de sentido único. Manresa trató de buscar dentro a Slokar y Majstorovic para castigar el mermado juego interior de los locales, pero su éxito fue escaso, consiguiendo finalizar en pocas ocasiones y permitiendo correr al Fuenlabrada que llegó a escaparse de 8 puntos (23-15). Reaccionaron rápido los de Ponsarnau con un triple de San Miguel y una canasta interior de Majstorovic para volver a poner el partido en un puño. El mexicano Ayón, prácticamente inédito de cara al aro, lo cual notó claramente el Fuenlabrada, puso la canasta final de la primera parte: 27-22. El partido hasta el momento discurría a ritmo de nana. La grada respondía con bostezo general.

Tras la reanudación, Manresa consiguió ordenar sus ideas en ataque y castigó duramente la pintura fuenlabreña durante unos muy buenos minutos de Uros Slokar. El Fuenlabrada comenzaba a acumular pérdidas en ataque y a aumentar gradualmente su nivel de desesperación ante la potente defensa catalana. Encontrar dentro a Ayón se convertía por momentos en misión imposible y las referencias exteriores eran también anuladas por la tela de araña tejida por Jaume Ponsarnau. Con el Fuenla seis arriba, un arreón final del veterano Alzamora llevó a los visitantes a igualar el electrónico antes del último cuarto. Un pírrico 38-38 que dejaba todo por decidir.

En el definitivo, el primer golpe lo asestó Manresa, de nuevo por medio de Slokar que convirtió un 2+1 para darle ventaja a su equipo por primera vez desde el 0-2 inicial. El Fuenla encontró por fin a Mainoldi, insistente, y volvió a recuperar el mando del partido (45-41). El ritmo anotador continuaba bajo mínimos y cualquier ventaja por mínima que fuese se antojaba definitiva. Sin embargo, el Manresa luchó contra esa lógica y por medio de Montañez y San Miguel consiguió un 0-8 de parcial que dejaba los ánimos de la parroquia fuenlabreña congelados, a menos de tres minutos del final y cuatro por debajo en el marcador, con los Play-Offs en juego, a vida o muerte.

Fue entonces cuando apareció el héroe del partido, Kristaps Valters. El letón sacó a la grada del letargo con un triplazo en el último segundo de posesión que volvía a poner al Fuenlabrada a uno. Acto seguido respondió Montañez con otro triple sensacional. El Fuenlabrada no bajó los brazos. Mainoldi desde el tiro libre y Ayón empataron el partido a 52, justo antes de que Rabaseda cometiese la 5ª falta personal ya en el último minuto. San Miguel puso el 52-54 desde el tiro libre, y Slokar pudo poner el 52-56 definitivo si los árbitros hubieran dado por válida su canasta sobre la bocina de posesión. En un primer momento el árbitro principal, Redondo, dio la canasta por válida, pero ante las protestas de Salva Maldonado consultó a sus compañeros y decidieron finalmente anular la canasta, decisión que posteriormente el técnico de Manresa en rueda de prensa consideró acertada. Así las cosas, con 52-54, al Fuenlabrada le quedaban 6 segundos para seguir soñando con las eliminatorias por el título. Una jugada embarullada, el balón llega a Valters en posición frontal y el letón se levanta en una posición forzadísima, cayendo hacia atrás y soltando el balón al límite para convertir un triple absolutamente espectacular que, ahora sí, instaló la locura en las gradas con el Fuenla uno arriba. En las 8 décimas restantes, Manresa tuvo tiempo para un tiro, Montañez recibió en la esquina y, no sin cierta comodidad, pudo levantar el tiro que casi roba el aliento a los 5.000 fuenlabreños del Fernando Martín. La bola no entró. Fuenlabrada vuelve a estar entre los ocho primeros y mantiene vivo el sueño de volver a unos Play-Offs nueve años después.

55 - Baloncesto Fuenlabrada: Valters (12), Laviña (2), Kus (6), Barton (1), Ayón (12) - Mainoldi (14), Colom (2), Guardia (0), Cortaberría (0), Rabaseda (6).

54 - Assignia Manresa: San Miguel (9), Gladyr (3), Montañez (7), Majstorovic (2), Slokar (13) - Grimau (10), Hernández (2), Alzamora (4), López (2), Lewis (2).

martes, 12 de abril de 2011

Bismack Biyombo, objetivo cumplido

¿Para qué se ha ido Biyombo a Portland en medio de la temporada? Es la pregunta que rondaba por las mentes de buena parte de los aficionados al baloncesto, españoles en general y fuenlabreños en particular. Para jugar una pachanga, decían unos; para perder el tiempo, otros; para abrirse las puertas de la NBA, algunos menos. A toro pasado, podemos decir que para hacer historia.

La del Rose Garden ha sido la decimocuarta edición del Nike Hoop Summit. Torneo que ha sido testigo de grandes actuaciones y grandes futuras estrellas. Rápidamente vienen a la cabeza nombres como Kevin Durant, Dirk Nowitzky, Kevin Garnett o más recientemente John Wall. Partidos como el de Enes Kanter el año pasado, cuyos 34 puntos de aquella noche aún hoy le siguen asegurando un puesto entre los 10 primeros del Draft de 2011, pese a haber estado toda la temporada inactivo por un problema contractual que le impidió jugar en la NCAA. Nos vamos haciendo una idea de la magnitud del evento, que se celebra durante toda una semana ante la atenta mirada de todas las franquicias NBA, con sus respectivos general managers incluidos en muchos casos.

Muchos años, muchos jugadores, muchas estrellas, pero ninguna actuación como la de Bismack Biyombo en la pasada madrugada del Sábado. 12 puntos, 11 rebotes y…¡10 tapones! para completar el primer triple-doble de la historia del torneo. Ya desde su llegada la prensa especializada comenzó a centrar su atención en el pivot congoleño. Las medidas oficiales del primer día dejaron boquiabiertos a propios y extraños: 2.05 de alto y 2.31 de envergadura. La noticia corrió como la pólvora y a las pocas horas y tras las primeras sesiones de entrenamiento del seleccionado mundial, comenzaron a aflorar las voces que comparaban a Biyombo a nivel defensivo con jugadores de la talla de Dwight Howard o Ben Wallace. Jonathan Givony, uno de los más afamados bloggers de la prestiogiosa web DraftXpress, no paró durante toda la semana de dar buena cuenta de la notoriedad que el joven pivot congoleño estaba adquiriendo y de cómo sus aspiraciones en el próximo Draft de la NBA subían como la espuma a cada día que pasaba. “Su intensidad, su físico, su lectura del juego…es un auténtico espectáculo” comentaba otro periodista americano en los días previos al partido.

Por fin, el Sábado llegó la hora de la verdad y el balón se echó al aire a las 4 de la mañana hora española. Enfrente, una generación verdaderamente brillante: el espectacular Austin Rivers (hijo de Doc Rivers), el potentísimo Brad Beal y el trío mágico de los recruits de Kentucky University para el año próximo: Anthony Davis, Michael Gilchrist y Marquis Teague. Mucho talento. Biyombo empezó impetuoso, como siempre, algo pasado de revoluciones, pero intimidando como el que más. Al término del primer cuarto ya había colocado dos tapones y comenzaba a imponer respeto en las zonas. Era prácticamente, junto al polaco Ponitka y el francés Evan Fornier, la tabla a la que agarrarse por parte del World Select Team. Poco a poco empezaron a llegar balones a Bismack en ataque, a los cuales respondió con cuatro puntos consecutivos: un posteo con sensacional remontada por línea de fondo y un mate de los que hacen peligrar la integridad de la canasta tras rebote ofensivo. Empezaban los murmullos.

Pero en la segunda mitad, los murmullos se volverían locura, en la grada y en las redes sociales, cuando Bismack, ‘el saltador de cobre’ como lo bautizó Daniel Barranquero en ACB.COM empezase con su particular festival. En ataque, se hinchó a rebotes ofensivos y pudo por varias ocasiones notar el frío tacto del aro al machacar la pelota, aunque afeó algo su faena desde la línea de tiros libres. Pero en defensa, dejó claro a todos los scouters que lo que habían visto durante toda la semana no había sido un espejismo: es un auténtico portento del tapón. Uno, y otro, y otro, y otro, y otro, a cualquier americano que osara entrar en la zona del combinado mundial se le hacía de noche cuando observaba los poderosos 2.31 de Biyombo elevarse en horizontal para dibujar en el aire un sonoro: not in my house. A todavía un par de minutos para el final, el congoleño contaba ya nueve tapones en su cuenta particular, igualando el record de Saer Sene y de un tal Kevin Garnett, pero Bismack quería más, y no paró hasta que puso el décimo, quizá no el más ortodoxo pero sí, desde luego, el más histórico. “La diferencia con Saer Sene es que Biyombo hace esto mismo en un equipo ACB de Play-Off y sin ninguna experiencia previa, mientras que Saer Sene no era capaz de abandonar el banquillo del peor equipo de Bélgica” decía el antes mencionado Givony.

La valoración NBA de Biyombo ha subido como la espuma en pocos días. De no aparecer en las previsiones hace apenas un mes a situarse cómodamente en puestos de Lottery Picks (las 14 primeras elecciones), a la altura de Nikola Mirotic, Marcus Morris, Jordan Hamilton, la sensación de la Universidad de Texas o Jimmer Fredette, la mediática estrella de Brigham Young. Y por encima de otros como Kenneth Faried, de Morehead State y el más talentoso reboteador de la NCAA. No obstante, se le siguen reconociendo aspectos a pulir, principalmente su juego ofensivo y su rango de tiro.

Dicho todo eso, parece claro descartar que Biyombo haya ido a Portland a jugar una pachanga o a perder el tiempo, sino a dar un paso verdaderamente importante en su carrera. Las consideraciones sobre cual es la postura más acertada que el Fuenlabrada debería adoptar en este momento, las dejamos para otra ocasión, pero el partido del Domingo ante Estudiantes debería ser una pista importante.

“Intenté twittear algo, pero Biyombo lo taponó” – John Hollinger, analista ESPN.

Podéis leer también esta noticia y otras en: www.planetacb.com

domingo, 3 de abril de 2011

Zona de prensa, Baloncesto Fuenlabrada-Menorca

Rueda de prensa Paco Olmos, entrenador Menorca



"Esto no acaba este año"
"Es muy difícil creer a estas alturas"

Rueda de prensa Salva Maldonado, entrenador Baloncesto Fuenlabrada



"Biyombo se irá, lo ha dicho en el vestuario"
"El jugador abandona al equipo, se baja de el tren, pero el tren no para"
"Nos toca reinventarnos"

Baloncesto Fuenlabrada 78-61 Menorca

El Playoff, más cerca. Biyombo, más lejos
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La temporada avanza y los objetivos están cada vez más definidos. Los equipos se juegan todo en cada partido y tanto Fuenlabrada como Menorca estaban obligados a demostrarlo hoy sobre la cancha. Los de Maldonado llegaban con los dientes apretados para mantener su plaza de Play-Off; los de Paco Olmos, con los dientes más apretados aún para conseguir aferrarse a la esperanza de la salvación, cada vez más lejana.

El partido comenzó inclinando la balanza hacia los más necesitados. Los baleares salieron muy enchufados al partido de la mano de un Sanders sensacional que con 7 puntos de inicio otorgaba a Menorca las primeras ventajas del partido (7-13). Reaccionó rápido Fuenlabrada, Maldonado cambió la pareja interior y el trabajo de Mainoldi y el redimido Biyombo surtió frutos inmediatamente, parcial de 8-0 y Fuenlabrada ya estaba por delante. La facilidad anotadora de los visitantes desapareció de pronto ante un Biyombo imperial en los dos tableros y los madrileños cerraron el primer cuarto con un espectacular triple sobre la bocina de Quino Colom que dejó el marcador en 22-20.

Con el comienzo del segundo cuarto, Fuenlabrada confirmó la línea ascendente y de la mano de un Mainoldi soberbió empezó a abrir brecha en el marcador. A Menorca le costaba cerrar líneas de pase, concedía cada vez más tiros claros y Fuenlabrada no lo desaprevechó. Si a esto le sumamos la gran superioridad de Fuenlabrada en el rebote ofensivo y defensivo y la falta de circulación en el ataque menorquín, nos encontramos con todos los ingredientes necesarios para el marcador con el que se llegó al descanso: 43-28, partido tranquilo y calma en las gradas.

El inicio del tercer cuarto no parecía predecir un gran cambio en la situación, de hecho, la intensidad de Ayón y Colom llevaba al Fuenla a superar en determinados momentos la barrera de los 20 de diferencia (52-31). Menorca, que se veía ya absolutamente fuera del partido, sufrió un repentino ataque de orgullo y se acordó quince minutos después de como anotar y atacar el aro. A ello se sumó la caraja defensiva del Fuenla, que permitió que pocos minutos después los de Paco Olmos estuvieran de nuevo a diez puntos en el marcador (57-47). Fue un espejismo, rápidamente Maldonado metió en pista a Valters y el letón con dos triples consecutivos se encargó de volver a poner las cosas en su sitio y permitir un respiro a la grada del Fernando Martín. Al final del tercer cuarto, 63-49 y poco por decidir, más por las sensaciones que por el marcador.

El último cuarto no fue más que un trámite vacío y plano, con poco más interés que un monstruoso tapón de Bismack Biyombo y un pequeño rifi-rafe entre Ferrán Laviña y Urko Otegui. Un sopor, por lo menos en la pista. En la grada, el público clamaba al grito de “Biyombo quédate” mientras el jugador disputaba los que posiblemente sean sus últimos minutos con la elástica fuenlabreña. Se despidió con victoria: 78-61.

78- Baloncesto Fuenlabrada: Valters (8), Kus (12), Laviña (3), Guardia (0), Ayón (18) - Mainoldi (11), Muñoz (0), Colom (9), Biyombo (7), Cortaberría (0), Rabaseda (10).

61- Menorca: Ciorciari (2), Sanders (11), Limonad (4), Cuthbert (18), Donaldson (3) - Huertas (6), Otegui (2), Sanchez (0), Torres (0), Radenovic (15).

lunes, 21 de marzo de 2011

Baloncesto Fuenlabrada 74-78 Power Electronics Valencia

Valencia asalta el fortín

Las defensas del Fernando Martín volvieron a ceder por segunda vez en la temporada. El Power Electronics Valencia de Pesic supo desactivar los elementos clave del juego fuenlabreño y terminó imponiéndose por un ajustado 74-78.

El partido comenzó con un Valencia muy entonado que consiguió un parcial de arranque de 0-6, que terminó extendiéndose hasta el 3-12 con un triple de Savanovic cuando apenas se habían jugado tres minutos de partido. Sin embargo, Fuenlabrada reaccionó rápido y con un triple de Valters y dos de Mainoldi consiguió empatar el partido en apenas un minuto. Valencia volvió a hacerse grande acto seguido gracias al poderío de Javtokas en el rebote ofensivo y la movilidad de Savanovic. Sin embargo, Biyombo arregló los problemas del Fuenlabrada en el juego interior y su presencia en ambas zonas permitió al partido llegar igualado al final del primer cuarto: 21-25.

Un triple de Colom nada más comenzar el segundo cuarto aumentó la igualdad, que no se rompió prácticamente durante todo el periodo. De Colo por un lado y Rabaseda por el otro asumían la responsabilidad anotadora en un periodo de impás en el que las canastas se intercambiaban continuamente. Fuenlabrada seguía echando muy en falta al Ayón de las últimas semanas mientras Pietrus se hacía grande en la zona. Valencia no cometía excesos, sino que se limitaba a confiar en su buena defensa para mantener el partido igualado a la espera de que los triples comenzaran a entrar. No lo hicieron antes del descanso, pero sí los de Laviña y Valters sobre la bocina por parte fuenlabreña para llevar el partido al descanso con el marcador de 44-40.

En la reanudación se acumularon las buenas noticias para el Fuenlabrada. Ayón subió un par de peldaños en ataque, se apretaron las líneas atrás y la larga distancia valenciana seguía naufragando. No obstante, tampoco Fuenlabrada conseguía aprovechar las facilidades concedidas en ciertos momentos y la igualdad siguió siendo la nota dominante del partido en este tercer cuarto. Al final del mismo, Fuenlabrada reinaba por dos: 58-56.

Sin embargo, con el inicio del último cuarto la falla valenciana parecía comenzar a arder. Fuenlabrada anotaba con fluidez y una técnica al banquillo visitante permitió a Kus con dos tiros libres poner en el electrónico la máxima diferencia del partido. (65-56, min.33). Pero fue un espejismo, rápidamente De Colo, Rafa Martínez y la sensacional capacidad para correr de los visitantes volvieron a poner el partido en un puño. Savanovic, algo desaparecido en el segundo y tercer cuarto, volvió a aparecer con fuerza para igualar el partido con un triple (68-68), a falta de cuatro minutos para el final. Habían llegado los bomberos.

De pronto se apagaron las luces en Fuenlabrada, Valters cometió varios errores consecutivos en ataque y permitió al Power Electronics Valencia recuperar el liderazgo en el marcador a falta de dos minutos para el final. Ya no lo soltaría. Los últimos ataques locales fueron un ejemplo de lo que no se debe hacer en un final apretado y los de Pesic supieron templar sus nervios para conseguir llevarse del Fernando Martín una victoria trabajada y merecida. Al final, 74-78, Fuenlabrada recibe su segunda derrota en casa y Valencia continúa opositando a gigante del año.

sábado, 12 de marzo de 2011

Baloncesto Fuenlabrada 84-68 Caja Laboral Baskonia

El ‘Fuenla’ sigue soñando

La locura no para en el Fernando Martín. El equipo de Salva Maldonado sigue imparable y comienza a afianzar su condición de matagigantes. Hoy, gracias a un memorable tercer cuarto, el Baloncesto Fuenlabrada se impuso por 84-68 al Caja Laboral Baskonia, y consigue acercarse todavía más a los puestos nobles de la clasificación.

Y eso que al principio la cosa pintaba en bastos para los locales, merced a un arrollador inicio de los baskonistas, liderados por un Teletovic desatado que se tiró hasta seis triples en el primer cuarto, con gran acierto. Fuenlabrada no era capaz de frenar a Teletovic y Stanko Barac y en ataque sufría para hilvanar jugadas que llegasen a buen puerto. Un par de continuaciones de Gustavo Ayón fueron lo único destacable de los de Maldonado en el primer período, el cual terminó con ventaja de 15-25 a favor de los de Ivanovic.

Pero hasta ahí llegó Caja Laboral. Batista, que regresaba a su ‘casa’ , no tuvo su día. Defendido por Biyombo primero y por Ayón después, las luces se le apagaron y no se le volvieron a encender en todo el partido. Además, Baskonia bajó un par de niveles cuando Pau Ribas pasó a ocupar el puesto de base: los ataques dejaron de ser ordenados y los tiros claros desaparecieron.

A partir de esa defensa, Fuenlabrada construyó su ataque. Apareció la intensidad de Biyombo, volvió por sus fueros Rabaseda y Mainoldi comenzó a afinar la muñeca. Ya llovía mucho menos y al descanso Fuenlabrada se iba sólo uno abajo en el marcador: 37-38.

Caja Laboral había dejado escapar la diferencia de 11 puntos con la que llegó a contar, y se podía esperar que el equipo saliese tocado de los vestuarios, pero no de la forma en que se vió en el tercer cuarto.

Fuenlabrada tiró de casta y de historia. Salva Guardia apareció con dos triples inverosímiles consecutivos que pusieron al ‘Fuenla’ por delante e hicieron enloquecer a la afición del Fernando Martín. Mainoldi se unió a la fiesta, Rabaseda también, Ayón, Valters y Colom. Hasta Biyombo se apuntó a meterlas desde seis metros. ¿Y el Baskonia? Pues no se tiene certeza de que durante el tercer cuarto estuviera sobre la pista. El parcial del periodo: 34-7, lo dice todo. De los tiempos muertos de Dusko Ivanovic tampoco se tienen noticias de momento.

Tal sería la desesperación en las filas y el banquillo baskonista, que durante el descanso entre el tercer y el último cuarto, Dusko Ivanovic decidió no dirigir ni una palabra a los jugadores, que veían como su entrenador permanecía apartado mientras ellos mismos formaban corrillo tratando de recuperar el orden.

El último cuarto fue mero trámite y maquillaje por parte de los visitantes, sin más historia en un partido en el que el Fuenlabrada perdía de uno al descanso y ganaba de 26 al final del tercer cuarto. A seguir soñando.

84- Baloncesto Fuenlabrada: Colom (5), Kus (6), Rabaseda (14), Guardia (6), Ayón (16) - Mainoldi (14), Laviña (5), Valters (8), Biyombo (8), Cortaberría (2).

68- Caja Laboral: Huertas (6), Oleson (7), San Emeterio (6), Teletovic (18), Barac (12) - Ribas (5), Logan (6), Batista (4), Bjelica (4).

domingo, 6 de marzo de 2011

Baloncesto Fuenlabrada 69-66 Regal FC Barcelona

El Fuenlabrada se disfrazó de héroe

El regreso del Baloncesto Fuenlabrada al horario mañanero de los Domingos no pudo resultar mejor. En la pista, un equipo casi inexpugnable en casa frente al mejor equipo de Europa. En las gradas, ambiente festivo y, hasta cierto punto, previsor de lo que iba a acontecer en los siguientes minutos.

El Fuenlabrada, comandado por un Gustavo Ayón absolutamente imperial, se impuso por 69-66 al Regal Barcelona en un partido marcado por la intensidad de los locales, que no bajaron los brazos ni un solo segundo durante los cuarenta minutos del encuentro.

La clave del partido, sin duda, estuvo en la defensa. El juego interior fuenlabreño, sorprendentemente, se impuso al del conjunto dirigido por Xavi Pascual. Ayón, con 12 puntos casi de inicio, dejó claro desde el primer minuto quién iba a mandar en los tableros. Habitualmente, esto no sería un problema decisivo para el Barcelona, pues su línea exterior acostumbra a funcionar como una maquinaria perfectamente engrasada en la que Navarro, Anderson, Morris, Lakovic y compañía producen a todo ritmo. Pero hoy, tres palos se metieron en las ruedas blaugranas: Ferrán Laviña, Jon Cortaberría y Xavi Rabaseda se turnaron para mantener a Navarro errático, impreciso, descolocado, nervioso. Morris, que falló tres triples completamente liberado, se defendió solo.

Al descanso, la superioridad fuenlabreña en el rebote y el 2/14 en triples de los visitantes marcaban las bases para el 40-30 que reflejaba el marcador. Tras la reanudación, los equipos tardaron en entrar en ritmo, pero cuando lo hicieron tomaron la iniciativa los culés, que llegaron a estar muy cerca de conseguir alcanzar la cabeza en el marcador (48-46, min.27). No obstante, dos agentes infiltrados, Kus y Mainoldi, sacaron la placa en el momento exacto y volvieron a dejar las cosas como estaban antes del arreón blaugrana tras un polémico final de tercer cuarto con técnica incluida al banquillo del Barcelona. 60-51.

Hasta el momento, Navarro seguía desaparecido, pero como con todos los grandes, la sensación de que tiene que aparecer llega un momento en el que se convierte en certeza. Y así fue. Cuando el Fuenla conseguía la máxima diferencia, doce, tras un triple de Mainoldi, Juan Carlos Navarro respondió con dos. Morris se sumó a la fiesta con otro y el marcador se quedó en un 65-62 a 6 minutos del final que instalaba el nerviosismo en cada rincón del Fernando Martín.

A estas alturas, el Fuenla ya estaba cargado de faltas y no tardó en entrar en bonus, mientras que en el casillero de personales de los visitantes aún resplandecía el cero. Gran ventaja para los de Xavi Pascual.

Pese a todo, Fuenlabrada se remangó y se preparó para nadar en el fango, en el cual respondió como si de Michael Phelps se tratase con una defensa extremadamente intensa que ahogó los ataques del Barcelona, que cayó en el caos. Pero aún no estaba todo decidido. Con 68-66, y apenas 30 segundos por jugarse, el Barcelona tenía la bola definitiva. El Fernando Martín se vistió de pabellón griego y con un griterío ensordecedor terminó por enloquecer a un Barcelona que, como reconoció su entrenador, jugó la última posesión de la peor manera posible. Un triple precipitado de Morris, rebote ofensivo de Alan Anderson y balón para que se lo juegue…Boniface N’Dong. El pívot, poco acostumbrado a estas situaciones, cometió pasos y regaló el balón y el partido a un Fuenlabrada que celebró la victoria con rabia. Le permite seguir soñando.

69- Baloncesto Fuenlabrada: Colom (4), Rabaseda (1), Kus (16), Guardia (0), Ayón (24) - Mainoldi (15), Laviña (0), Valters (5), Biyombo (2), Cortaberría (2).

66- Regal FC Barcelona: Rubio (6), Grimau (4), Navarro (20), Morris (9), N'Dong (6) - Sada (2), Lakovic (0), Perovic (7), Vázquez (1), Ingles (0), Lorbek (2), Anderson (9)

domingo, 20 de febrero de 2011

Baloncesto Fuenlabrada 92-81 Gran Canaria 2014

Fuenlabrada se sirvió la revancha

Davor Kus tenía una gran espina clavada con el Gran Canaria. En la primera vuelta, un triple suyo en el último segundo que ya estaba dentro se salió del aro y costó a Fuenlabrada una derrota que a la postre pudo ser decisiva. Hoy se sacó esa espina, y Fuenlabrada también.

El Fuenlabrada, pese a la baja de Valters, empezó el partido muy enchufado y entonado en ataque, también Gran Canaria. En la primera fase del partido, las defensas no existieron y el intercambio de canastas fue continuo, con Kus, Ayón y Judson Wallace como destacados protagonistas. Un triple del argentino Leo Mainoldi puso la máxima diferencia hasta el momento en el marcador, que al final del primer cuarto reflejaba un inesperado, por lo alto del tanteo, 27-21.

En el segundo período, el partido continuó por el mismo cauce. Tanto Fuenlabrada como Gran Canaria parecían empeñados en contradecir el estilo ordenado y disciplinado de sus entrenadores. Pérdidas, desajustes, canastas fáciles y ritmo cambiante. Ayón continuó haciendo mucho daño al casi inexistente juego interior de Gran Canaria y en defensa Ferrán Laviña se encargó de frenar a un Carroll desconocido. Gran Canaria por su parte se encargaba de secar el tiro exterior local y pelear en la zona como gato panza arriba. Al descanso, 47-43 para Fuenlabrada y tablas virtuales.

Sin embargo, con el inicio del tercer cuarto la película cambió radicalmente. Fuenlabrada salió de los vestuarios con las pilas recargadas y durante unos minutos rozó la perfección al tiempo que Gran Canaria se hundía progresivamente. Dirigidos por un Colom sensacional, los madrileños consiguieron un parcial de 22-2 que dejó el partido prácticamente sentenciado. Wallace trató de maquillarlo al final del cuarto, con éxito relativo, pues su 0-5 de parcial dejaba al Gran Canaria 19 abajo (69-50) para afrontar el cuarto definitivo.

La tarea de maquillaje continuó diez minutos más, apoyada en parte por la somnolencia pasajera de un Fuenlabrada que se sabía vencedor. Wallace siguió a lo suyo, llegando a un total de 31 puntos que sirvieron a su equipo para adecentar el marcador final en un último cuarto que se encendió cuando Gran Canaria consiguió rebasar la barrera de los diez puntos. Reaccionó a tiempo Fuenlabrada, que cortó la sangría y consiguió zanjar el partido para hacer valer el 92-81 final.

Así pues, Fuenlabrada ya asegura virtualmente la permanencia y consigue poner tierra de por medio con respecto a un rival directo en la lucha por los puestos de honor.

92 - Baloncesto Fuenlabrada: Colom (12), Laviña (6), Kus (13), Guardia (8), Ayón (19) - Mainoldi (17), Muñoz (0), Biyombo (2), Cortaberría (6), Rabaseda (9)

81 - Gran Canaria 2014: Bellas (9), Carroll (13), Bramos (4), Wallace (31), Rey (7) - Domínguez (2), Green (3), Nelson (9), Moran (3), Beirán (0)