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viernes, 6 de mayo de 2011

Zona de prensa, Blancos de Rueda Valladolid-Baloncesto Fuenlabrada

Rueda de prensa de Salva Maldonado, entrenador del Baloncesto Fuenlabrada:



Salva Guardia, jugador del Baloncesto Fuenlabrada: "Para ganar nos faltó Valters"



Kristaps Valters, jugador del Baloncesto Fuenlabrada: "Necesito tres o cuatro días para recuperarme, no es nada serio"




Xavi Rabaseda, jugador del Baloncesto Fuenlabrada: "Delante de nuestra afición, el DKV lo va a pasar muy mal"



Diego García, jugador del Blancos de Rueda Valladolid: "Hay que ir a Sevilla a ganar, no queda otra"


Blancos de Rueda Valladolid 72-68 Baloncesto Fuenlabrada

Los sueños siguen vivos

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Valladolid se llevó el gato al agua en un partido que nadó en aguas profundas. Igualdad máxima durante todo el partido, solo rota por la mayor concentración local en los últimos minutos. Fuenlabrada, que notó la baja de Valters en la segunda parte, terminó cayendo por 72 a 68.

Cuando pensamos en una final, quizás nos vengan a la cabeza las equipaciones del Real Madrid, del Barcelona, del Caja Laboral. Pero si desplazamos el dedo y la mirada hacia abajo y leemos la siguiente acepción de nuestro particular diccionario, seguramente aparezca una ilustración del partido disputado hoy en el Polideportivo Pisuerga de Valladolid. Valladolid y Fuenlabrada, ambos con un objetivo onírico a principios de temporada, unos a un paso de conseguirlo, los otros a dos. Todo en juego.

El pabellón, engalanado y lleno hasta la bandera gracias a los populares precios de las entradas. Y sobre la pista, en los primeros minutos, sólo un equipo, el local. Valladolid salió muy enchufado, cerrando líneas de pase, corriendo y anotando con relativa comodidad. Los vallisoletanos explotaban con acierto su arsenal exterior: Slaughter, Diego García y Robinson ponían las primeras distancias del partido (11-4). Fuenlabrada, de momento, tardaría un poco más en comenzar a explotar su principal amenaza anotadora. Pero no demasiado. Rápido reaccionaron los de Maldonado, atrás y adelante, comandados por un Lubos Barton que va cogiendo el tono de forma a medida que se acerca el final de temporada. El checo se convirtió en la referencia en ataque y en defensa consiguió secar a Nacho Martín, que había comenzado a entonarse y que amenazaba con repetir una actuación como la de la primera vuelta en el Fernando Martín. También se enchufó Mainoldi, también en estado de gracia, y Fuenlabrada consiguió cerrar el primer acto uno arriba en el marcador: 15-16.

El inicio del segundo cuarto fue el momento de Robinson. El americano tomó las riendas del equipo, le insufló una marcha más, un nivel más de agresividad y de velocidad en la transición y los locales llegaron a escaparse de ocho (31-23), tras un parcial de 16-4. Fuenlabrada volvía a dudar en ataque, pero encontró receta contra el aciago día en el tiro en una defensa dura y agresiva que secó en la segunda mitad del cuarto al conjunto pucelano. Los puntos visitantes llegaban con cuentagotas, con la frecuencia de una extracción petrolífera en el medio del Mediterráneo, poco a poco, pero llegaban. Granito a granito, el partido llegó al descanso con igualdad casi máxima. Los altibajos en el juego no se reflejaban en el marcador, ahora era Valladolid quien mandaba por uno: 33-32. En ambos equipos aspectos a mejorar: en Valladolid el rebote, catastrófico, permitiendo a Fuenlabrada capturar hasta 10 ofensivos en la primera mitad; en Fuenlabrada, el tiro exterior: 3 de 16 frente al 3 de 6 local. Factor diferencial. Y además, mucha preocupación en los fuenlabreños por una inoportuna lesión de Kristaps Valtetrs, aquejado de un dolor en la espalda que le mantuvo alejado del parquet el resto del partido.

Tras el descanso, Fuenlabrada comenzó mejor. Apareció por fin en ataque Ayón, también Colom y Rabaseda. Los locales no eran capaces de frenar el repertorio de recursos madrileño: por dentro y por fuera hacían daño los de Salva Maldonado, que se despegaron hasta por seis. Pero otra vez se puso las pilas Blancos de Rueda Valladolid, y aprovechando dos despistes fuenlabreños aprovecharonn para recordar distancias y volver a recuperar la iniciativa en el marcador. Maldonado volvió a jugar la carta Mainoldi, y le volvió a salir bien. El argentino, de dulce desde el 6.75, afinó la puntería y puso a Fuenlabrada por delante, pero Dumas sobre la bocina del tercer cuarto puso el 55-54 provisional aprovechando una magnífica penetración, el arma con el que más daño hizo Valladolid durante todo el partido, especialmente tras la lesión del letón Valters.

Los de Maldonado notaron dramáticamente la ausencia de su base titular. Colom, desafortunado en el día de ayer; Cortaberría, muy errático y perdiendo demasiados balones; y Rabaseda, claramente fuera de lugar, no acertaron a dar un relevo acertado a Valters. Fuenlabrada echaba en falta además sus canastas imposibles, sus triples fuera de sistema, su factor sorpresa. Sin él, el juego fue previsible en inicio y desesperado al final. Valladolid se mantuvo en la brecha constantemente, a ritmo regular y animado por un Pisuerga fuera de sí. Uno arriba, dos arriba, tres arriba, esperando el fallo del Fuenla que permitiese el arreón definitivo. Y llegó. Un par de pérdidas consecutivas, dos buenos contraataques culminados con fuerza y el partido decidido. Siete arriba a falta de menos de dos minutos. Fuenlabrada, inexplicablemente, no buscó a Mainoldi y dejó la responsabilidad en manos de Colom, que no respondió con solvencia. Los de Fisac, al que su público coreó en los últimos minutos, gestionaron bien las ventajas y no dejaron escapar la victoria, que les mantiene de lleno en la apasionante lucha por el Play-Off. El Fuenla consiguió ponerse a dos con un triple de Mainoldi a cuatro segundos del final. Sin embargo, al buscar la falta y llevar al Valladolid a los tiros libres, los árbitros interpretaron antideportiva y finiquitaron el partido definitivamente. 72-68.

Valladolid salvó su primer match-ball, y ahora está obligado a ganar en Sevilla y esperar un tropiezo ajeno para certificar su pase a la post-temporada. El primer paso está dado. A Fuenlabrada le basta ganar en casa a DKV para estar clasificado pase lo que pase. Si pierde, necesitará un pinchazo de Valladolid en Sevilla o de Unicaja en Barcelona. Hagan juego.

72- Blancos de Rueda Valladolid: Dumas (12), García (8), Robinson (16), Martín (6), Slaughter (9) - Van Lacke (0), López (3), Báez (13), Ruiz (5), Stanic (0).

68- Baloncesto Fuenlabrada: Valters (4), Kus (5), Laviña (3), Barton (12), Ayón (4) - Mainoldi (21), Colom (7), Guardia (2), Cortaberría (0), Rabaseda (10).

domingo, 17 de abril de 2011

Baloncesto Fuenlabrada 55-54 Assignia Manresa

Valters tocó la flauta

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Duelo tenso el vivido en la tarde de Domingo en el Pabellón Fernando Martín. Fuenlabrada y Manresa, con objetivos bien distintos a estas alturas de la temporada, brindaron un espectáculo de calidad discutible pero intensidad incuestionable. Al final, la victoria fue para los locales por un escueto 55-54, pero que sabe a oro.

Fuenlabrada y Manresa saltaron al parquet del Fernando Martín contagiados de la pereza dominical que se respiraba en las gradas. Ataques erráticos y defensas ajustadas provocaron en los primeros minutos un fallo tras otro hasta que a los tres minutos de partido Manresa sumó la primera canasta del partido. Fuenlabrada sacó partido de penetraciones, finalizadas o dobladas para tiros exteriores de Mainoldi y consiguió las primeras rentas en el marcador del partido. Manresa, mientras, seguía buscando una identidad en ataque. Al final del primer cuarto el marcador reflejaba un pobre 14-8.

En el segundo periodo el guión no se modificó demasiado. Con Barton acumulando minutos de 4 ante la baja ya definitiva de Biyombo, los ataques eran previsibles y de sentido único. Manresa trató de buscar dentro a Slokar y Majstorovic para castigar el mermado juego interior de los locales, pero su éxito fue escaso, consiguiendo finalizar en pocas ocasiones y permitiendo correr al Fuenlabrada que llegó a escaparse de 8 puntos (23-15). Reaccionaron rápido los de Ponsarnau con un triple de San Miguel y una canasta interior de Majstorovic para volver a poner el partido en un puño. El mexicano Ayón, prácticamente inédito de cara al aro, lo cual notó claramente el Fuenlabrada, puso la canasta final de la primera parte: 27-22. El partido hasta el momento discurría a ritmo de nana. La grada respondía con bostezo general.

Tras la reanudación, Manresa consiguió ordenar sus ideas en ataque y castigó duramente la pintura fuenlabreña durante unos muy buenos minutos de Uros Slokar. El Fuenlabrada comenzaba a acumular pérdidas en ataque y a aumentar gradualmente su nivel de desesperación ante la potente defensa catalana. Encontrar dentro a Ayón se convertía por momentos en misión imposible y las referencias exteriores eran también anuladas por la tela de araña tejida por Jaume Ponsarnau. Con el Fuenla seis arriba, un arreón final del veterano Alzamora llevó a los visitantes a igualar el electrónico antes del último cuarto. Un pírrico 38-38 que dejaba todo por decidir.

En el definitivo, el primer golpe lo asestó Manresa, de nuevo por medio de Slokar que convirtió un 2+1 para darle ventaja a su equipo por primera vez desde el 0-2 inicial. El Fuenla encontró por fin a Mainoldi, insistente, y volvió a recuperar el mando del partido (45-41). El ritmo anotador continuaba bajo mínimos y cualquier ventaja por mínima que fuese se antojaba definitiva. Sin embargo, el Manresa luchó contra esa lógica y por medio de Montañez y San Miguel consiguió un 0-8 de parcial que dejaba los ánimos de la parroquia fuenlabreña congelados, a menos de tres minutos del final y cuatro por debajo en el marcador, con los Play-Offs en juego, a vida o muerte.

Fue entonces cuando apareció el héroe del partido, Kristaps Valters. El letón sacó a la grada del letargo con un triplazo en el último segundo de posesión que volvía a poner al Fuenlabrada a uno. Acto seguido respondió Montañez con otro triple sensacional. El Fuenlabrada no bajó los brazos. Mainoldi desde el tiro libre y Ayón empataron el partido a 52, justo antes de que Rabaseda cometiese la 5ª falta personal ya en el último minuto. San Miguel puso el 52-54 desde el tiro libre, y Slokar pudo poner el 52-56 definitivo si los árbitros hubieran dado por válida su canasta sobre la bocina de posesión. En un primer momento el árbitro principal, Redondo, dio la canasta por válida, pero ante las protestas de Salva Maldonado consultó a sus compañeros y decidieron finalmente anular la canasta, decisión que posteriormente el técnico de Manresa en rueda de prensa consideró acertada. Así las cosas, con 52-54, al Fuenlabrada le quedaban 6 segundos para seguir soñando con las eliminatorias por el título. Una jugada embarullada, el balón llega a Valters en posición frontal y el letón se levanta en una posición forzadísima, cayendo hacia atrás y soltando el balón al límite para convertir un triple absolutamente espectacular que, ahora sí, instaló la locura en las gradas con el Fuenla uno arriba. En las 8 décimas restantes, Manresa tuvo tiempo para un tiro, Montañez recibió en la esquina y, no sin cierta comodidad, pudo levantar el tiro que casi roba el aliento a los 5.000 fuenlabreños del Fernando Martín. La bola no entró. Fuenlabrada vuelve a estar entre los ocho primeros y mantiene vivo el sueño de volver a unos Play-Offs nueve años después.

55 - Baloncesto Fuenlabrada: Valters (12), Laviña (2), Kus (6), Barton (1), Ayón (12) - Mainoldi (14), Colom (2), Guardia (0), Cortaberría (0), Rabaseda (6).

54 - Assignia Manresa: San Miguel (9), Gladyr (3), Montañez (7), Majstorovic (2), Slokar (13) - Grimau (10), Hernández (2), Alzamora (4), López (2), Lewis (2).

domingo, 30 de enero de 2011

Baloncesto Fuenlabrada 74-73 Meridiano Alicante

Victoria de infarto para el Fuenlabrada

Partido no apto para cardíacos en el Fernando Martín. Fuenlabrada, tras ganar en San Sebastián, y Meridiano Alicante, tras vapulear a Caja Laboral, se enfrentaban en un duelo que se presumía tan igualado como finalmente fue. Doellman tuvo en sus manos la canasta ganadora, pero finalmente Fuenlabrada se impuso por 74-73.

Todo a pesar de que durante la primera parte el Fuenlabrada fue amo y señor del encuentro. Con un Gustavo Ayón sensacional, que anotó 8 puntos en el primer cuarto y borró la zona visitante, y un Leo Mainoldi que tomó el relevo en el segundo, los madrileños no encontraban rival sobre el parquet. Mientras el partido se disputó en la pintura, se mantuvo igualado (19-14, min.10), pero cuando el juego se desplazó hasta el 6.75, Fuenlabrada se despegó en el marcador de una manera que parecía, sólo parecía, definitiva. Alicante llegó a estar hasta 17 abajo (38-21) tras tres triples consecutivos del argentino Mainoldi, pero Justin Doellman respondió y con dos triples al final del cuarto dejó el marcador en 43-31 al término de la primera parte.

A partir de ahí, el partido cambió radicalmente. Con el comienzo del tercer cuarto, Alicante salió absolutamente renovado de los vestuarios. Doellman conservaba la muñeca caliente del final del 2º cuarto, Urtasun se sumó a la fiesta y Fuenlabrada no fue capaz de responder al vendaval anotador del conjunto alicantino. Un parcial de 12-25 en el tercer cuarto adecentado por un postrero triple de Colom permitía a los de Vidorreta ponerse por delante (55-56, min.30) en el marcador por primera vez desde los inicios del primer cuarto. Fuenlabrada había dejado escapar casi 20 puntos de diferencia merced a una defensa que hizo aguas y un ataque precipitado, sin ideas y con una pobre circulación de balón.

Ahora llegaba el momento de la verdad. La inercia era para Alicante; la presión, toda, para Fuenlabrada. Y, por un momento, la presión pudo y mucho. Casi de salida, un parcial de 0-9 para Alicante, coronado por el sexto triple de Doellman que terminó con 27 puntos, ponía las cosas muy cuesta arriba para el conjunto local que necesitaba soluciones urgentemente. Volvieron a pista Valters y Ayón, y con ellos, el equipo volvió a recobrar el sentido. Volvieron a aparecer el tiro exterior y el pick&roll que habían funcionado en el primer periodo y el partido entró en los instantes finales con la máxima igualdad.

A tres minutos del final, Fuenlabrada consiguió volver a empatar el encuentro, pero Meridiano Alicante no se amilanó. Anotaron Hasbrouck y Rancik y respondió Valters desde el exterior. Quedaba medio minuto, Fuenlabrada estaba uno abajo, 72-73, y desperdiciaba su ataque, pero ahí estaba de nuevo Ayón, providencial, para hacerse con el rebote ofensivo y forzar dos tiros libres…que falló. El partido estaría ahí sí casi imposible, de no haber sido por que Leo Mainoldi se hizo con el rebote ofensivo, un rebote de oro para los de Salva Maldonado. Hubo tiros libres para Kristaps Valters, a falta de 7 segundos para el final, que el letón convirtió. Alicante tenía la última posesión, el balón para ganar, pero la suerte, que le había acompañado todo el partido, le fue esquiva a Doellman en el momento más inoportuno. 74-73, Fuenlabrada que consigue enlazar dos victorias consecutivas y ponerse con 11, y Alicante que, pese a la derrota, confirma y mantiene sus sensaciones a la alza.

74- Baloncesto Fuenlabrada: Valters (13), Laviña (6), Cortaberría (2), Guardia (3), Ayón (16) - Mainoldi (12), Kus (4), Colom (8), Biyombo (3), Rabaseda (7)

73- Meridiano Alicante: Llompart (9), Stojic (0), Hasbrouck (10), Rancik (10), Doellman (27) - Heurtel (2), Cazorla (0), Rejón (0), Andriuskevicius (5), Urtasun (10)