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martes, 12 de abril de 2011

Bismack Biyombo, objetivo cumplido

¿Para qué se ha ido Biyombo a Portland en medio de la temporada? Es la pregunta que rondaba por las mentes de buena parte de los aficionados al baloncesto, españoles en general y fuenlabreños en particular. Para jugar una pachanga, decían unos; para perder el tiempo, otros; para abrirse las puertas de la NBA, algunos menos. A toro pasado, podemos decir que para hacer historia.

La del Rose Garden ha sido la decimocuarta edición del Nike Hoop Summit. Torneo que ha sido testigo de grandes actuaciones y grandes futuras estrellas. Rápidamente vienen a la cabeza nombres como Kevin Durant, Dirk Nowitzky, Kevin Garnett o más recientemente John Wall. Partidos como el de Enes Kanter el año pasado, cuyos 34 puntos de aquella noche aún hoy le siguen asegurando un puesto entre los 10 primeros del Draft de 2011, pese a haber estado toda la temporada inactivo por un problema contractual que le impidió jugar en la NCAA. Nos vamos haciendo una idea de la magnitud del evento, que se celebra durante toda una semana ante la atenta mirada de todas las franquicias NBA, con sus respectivos general managers incluidos en muchos casos.

Muchos años, muchos jugadores, muchas estrellas, pero ninguna actuación como la de Bismack Biyombo en la pasada madrugada del Sábado. 12 puntos, 11 rebotes y…¡10 tapones! para completar el primer triple-doble de la historia del torneo. Ya desde su llegada la prensa especializada comenzó a centrar su atención en el pivot congoleño. Las medidas oficiales del primer día dejaron boquiabiertos a propios y extraños: 2.05 de alto y 2.31 de envergadura. La noticia corrió como la pólvora y a las pocas horas y tras las primeras sesiones de entrenamiento del seleccionado mundial, comenzaron a aflorar las voces que comparaban a Biyombo a nivel defensivo con jugadores de la talla de Dwight Howard o Ben Wallace. Jonathan Givony, uno de los más afamados bloggers de la prestiogiosa web DraftXpress, no paró durante toda la semana de dar buena cuenta de la notoriedad que el joven pivot congoleño estaba adquiriendo y de cómo sus aspiraciones en el próximo Draft de la NBA subían como la espuma a cada día que pasaba. “Su intensidad, su físico, su lectura del juego…es un auténtico espectáculo” comentaba otro periodista americano en los días previos al partido.

Por fin, el Sábado llegó la hora de la verdad y el balón se echó al aire a las 4 de la mañana hora española. Enfrente, una generación verdaderamente brillante: el espectacular Austin Rivers (hijo de Doc Rivers), el potentísimo Brad Beal y el trío mágico de los recruits de Kentucky University para el año próximo: Anthony Davis, Michael Gilchrist y Marquis Teague. Mucho talento. Biyombo empezó impetuoso, como siempre, algo pasado de revoluciones, pero intimidando como el que más. Al término del primer cuarto ya había colocado dos tapones y comenzaba a imponer respeto en las zonas. Era prácticamente, junto al polaco Ponitka y el francés Evan Fornier, la tabla a la que agarrarse por parte del World Select Team. Poco a poco empezaron a llegar balones a Bismack en ataque, a los cuales respondió con cuatro puntos consecutivos: un posteo con sensacional remontada por línea de fondo y un mate de los que hacen peligrar la integridad de la canasta tras rebote ofensivo. Empezaban los murmullos.

Pero en la segunda mitad, los murmullos se volverían locura, en la grada y en las redes sociales, cuando Bismack, ‘el saltador de cobre’ como lo bautizó Daniel Barranquero en ACB.COM empezase con su particular festival. En ataque, se hinchó a rebotes ofensivos y pudo por varias ocasiones notar el frío tacto del aro al machacar la pelota, aunque afeó algo su faena desde la línea de tiros libres. Pero en defensa, dejó claro a todos los scouters que lo que habían visto durante toda la semana no había sido un espejismo: es un auténtico portento del tapón. Uno, y otro, y otro, y otro, y otro, a cualquier americano que osara entrar en la zona del combinado mundial se le hacía de noche cuando observaba los poderosos 2.31 de Biyombo elevarse en horizontal para dibujar en el aire un sonoro: not in my house. A todavía un par de minutos para el final, el congoleño contaba ya nueve tapones en su cuenta particular, igualando el record de Saer Sene y de un tal Kevin Garnett, pero Bismack quería más, y no paró hasta que puso el décimo, quizá no el más ortodoxo pero sí, desde luego, el más histórico. “La diferencia con Saer Sene es que Biyombo hace esto mismo en un equipo ACB de Play-Off y sin ninguna experiencia previa, mientras que Saer Sene no era capaz de abandonar el banquillo del peor equipo de Bélgica” decía el antes mencionado Givony.

La valoración NBA de Biyombo ha subido como la espuma en pocos días. De no aparecer en las previsiones hace apenas un mes a situarse cómodamente en puestos de Lottery Picks (las 14 primeras elecciones), a la altura de Nikola Mirotic, Marcus Morris, Jordan Hamilton, la sensación de la Universidad de Texas o Jimmer Fredette, la mediática estrella de Brigham Young. Y por encima de otros como Kenneth Faried, de Morehead State y el más talentoso reboteador de la NCAA. No obstante, se le siguen reconociendo aspectos a pulir, principalmente su juego ofensivo y su rango de tiro.

Dicho todo eso, parece claro descartar que Biyombo haya ido a Portland a jugar una pachanga o a perder el tiempo, sino a dar un paso verdaderamente importante en su carrera. Las consideraciones sobre cual es la postura más acertada que el Fuenlabrada debería adoptar en este momento, las dejamos para otra ocasión, pero el partido del Domingo ante Estudiantes debería ser una pista importante.

“Intenté twittear algo, pero Biyombo lo taponó” – John Hollinger, analista ESPN.

Podéis leer también esta noticia y otras en: www.planetacb.com

domingo, 3 de abril de 2011

Zona de prensa, Baloncesto Fuenlabrada-Menorca

Rueda de prensa Paco Olmos, entrenador Menorca



"Esto no acaba este año"
"Es muy difícil creer a estas alturas"

Rueda de prensa Salva Maldonado, entrenador Baloncesto Fuenlabrada



"Biyombo se irá, lo ha dicho en el vestuario"
"El jugador abandona al equipo, se baja de el tren, pero el tren no para"
"Nos toca reinventarnos"

Baloncesto Fuenlabrada 78-61 Menorca

El Playoff, más cerca. Biyombo, más lejos
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La temporada avanza y los objetivos están cada vez más definidos. Los equipos se juegan todo en cada partido y tanto Fuenlabrada como Menorca estaban obligados a demostrarlo hoy sobre la cancha. Los de Maldonado llegaban con los dientes apretados para mantener su plaza de Play-Off; los de Paco Olmos, con los dientes más apretados aún para conseguir aferrarse a la esperanza de la salvación, cada vez más lejana.

El partido comenzó inclinando la balanza hacia los más necesitados. Los baleares salieron muy enchufados al partido de la mano de un Sanders sensacional que con 7 puntos de inicio otorgaba a Menorca las primeras ventajas del partido (7-13). Reaccionó rápido Fuenlabrada, Maldonado cambió la pareja interior y el trabajo de Mainoldi y el redimido Biyombo surtió frutos inmediatamente, parcial de 8-0 y Fuenlabrada ya estaba por delante. La facilidad anotadora de los visitantes desapareció de pronto ante un Biyombo imperial en los dos tableros y los madrileños cerraron el primer cuarto con un espectacular triple sobre la bocina de Quino Colom que dejó el marcador en 22-20.

Con el comienzo del segundo cuarto, Fuenlabrada confirmó la línea ascendente y de la mano de un Mainoldi soberbió empezó a abrir brecha en el marcador. A Menorca le costaba cerrar líneas de pase, concedía cada vez más tiros claros y Fuenlabrada no lo desaprevechó. Si a esto le sumamos la gran superioridad de Fuenlabrada en el rebote ofensivo y defensivo y la falta de circulación en el ataque menorquín, nos encontramos con todos los ingredientes necesarios para el marcador con el que se llegó al descanso: 43-28, partido tranquilo y calma en las gradas.

El inicio del tercer cuarto no parecía predecir un gran cambio en la situación, de hecho, la intensidad de Ayón y Colom llevaba al Fuenla a superar en determinados momentos la barrera de los 20 de diferencia (52-31). Menorca, que se veía ya absolutamente fuera del partido, sufrió un repentino ataque de orgullo y se acordó quince minutos después de como anotar y atacar el aro. A ello se sumó la caraja defensiva del Fuenla, que permitió que pocos minutos después los de Paco Olmos estuvieran de nuevo a diez puntos en el marcador (57-47). Fue un espejismo, rápidamente Maldonado metió en pista a Valters y el letón con dos triples consecutivos se encargó de volver a poner las cosas en su sitio y permitir un respiro a la grada del Fernando Martín. Al final del tercer cuarto, 63-49 y poco por decidir, más por las sensaciones que por el marcador.

El último cuarto no fue más que un trámite vacío y plano, con poco más interés que un monstruoso tapón de Bismack Biyombo y un pequeño rifi-rafe entre Ferrán Laviña y Urko Otegui. Un sopor, por lo menos en la pista. En la grada, el público clamaba al grito de “Biyombo quédate” mientras el jugador disputaba los que posiblemente sean sus últimos minutos con la elástica fuenlabreña. Se despidió con victoria: 78-61.

78- Baloncesto Fuenlabrada: Valters (8), Kus (12), Laviña (3), Guardia (0), Ayón (18) - Mainoldi (11), Muñoz (0), Colom (9), Biyombo (7), Cortaberría (0), Rabaseda (10).

61- Menorca: Ciorciari (2), Sanders (11), Limonad (4), Cuthbert (18), Donaldson (3) - Huertas (6), Otegui (2), Sanchez (0), Torres (0), Radenovic (15).