martes, 15 de febrero de 2011

Y en Madrid...¿qué?


4 Euroligas, 1 Copa Saporta, 8 ligas, 9 copas, 1 Supercopa y unos Juegos del Mediterráneo es el palmarés que Ettore Messina ha acumulado a su paso por la Virtus de Bolonia, el Pallacanestro de Treviso y el Cska de Moscú. Y en Madrid...¿qué?

Pues en Madrid el entrenador italiano está embarcado en un tipo de proyecto en el que nunca antes se había visto inmerso: un proyecto a largo plazo y con un rival titánico enfrente. Y sí, amigos, pienso que el proyecto analizado con cordura y una pizca de frialdad, funciona. Creo firmemente que Ettore Messina está haciendo un buen trabajo en Madrid.

Pongámonos en situación. Los que exigen los máximos resultados con la máxima inmediatez lo hacen amparándose en el argumento de que el Madrid es un grande de Europa y como tal está obligado a ganar siempre. Miremos los finalistas de la Euroliga en los últimos QUINCE años y veamos quienes son realmente estos grandes de Europa.

Otros hablan de plantilla e inversión. Sin buscar ejemplos más allá de nuestras narices, comparemos la plantilla con la del Barça y tratemos de encontrar una posición, una sola, en la que salga vencedor el Real Madrid. No la hay. Pero no es un drama, es simplemente que no puede haberla. Creus y Pascual han reunido en una plantilla un talento que no se volverá a ver en años y contra la que el único arma efectiva es la paciencia.

Y ahí viene lo positivo, el Madrid tiene motivos de sobra para ser paciente. Su columna vertebral, su eje de presente y futuro es insultantemente joven. Sergio Llull tiene 23 años, Carlos Suárez 24, Ante Tomic 24 y la joya de la corona, Nikola Mirotic, 20. Lo ha dicho Carlos Suárez tras la derrota de ayer en la final de Copa: "Nosotros somos más jóvenes"

El Madrid tiene una base sobre la que crecer de la que carece cualquier equipo europeo. Con ella trabaja y, poca duda cabe, obtiene resultados. La evolución del pasado año a este es enorme, el equipo ha dado un paso al frente y se muestra mucho más polifacético, atrevido y riguroso al mismo tiempo. La columna, como decimos, es muy sana, pero el Madrid anda falto de órganos vitales. No obstante, como hemos visto en algunas películas e historietas de cualquier tipo, el mercadeo de órganos está al alcance de todos, pero el de columnas no tanto.

El Madrid tiene un proyecto atractivo que atrae a los de dentro y los de fuera, no es a día de hoy uno de los tres máximos candidatos al trono europeo, pero aspira a serlo en un plazo relativamente corto y el efecto reclamo que eso tiene en los jugadores del viejo continente, nos hemos cansado de verlo, es enorme.

Por eso, por que confío y estoy convencido de que este es un proyecto ganador y de mucho futuro, dejemos trabajar aunque sólo sea por una vez. No sacrifiquemos un futuro excelso a cambio de un presente mediocre. No otra vez, por favor.

Confeti para Messina.

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