jueves, 30 de septiembre de 2010

Cuestión de pelotas


Carlos Suárez se enfrentaba hoy a una difícil papeleta. Debutaba con el Real Madrid en ACB ante el equipo de su vida y ante su afición de siempre. Messina, en una entrevista concedida a la Cadena COPE la noche anterior, había afirmado que le sorprendería mucho que Carlos no estuviera nervioso, que él también lo estaría y que el partido de hoy no reunía las mejores circunstancias para el debut de un jugador como él. No sabemos si estaba nervioso, pero tenemos la certeza de que no lo ha demostrado.

21 puntos, 5 rebotes, 3 asistencias, 2 recuperaciones, 5 faltas recibidas, 4/7 en triples, 29 de valoración y todo el peso de la victoria del Real Madrid a sus espaldas. Ese ha sido el bagaje de su debut. Prometedor y necesario halo de luz en un Madrid gris, muy gris.

Fueron precisamente tres ex-estudiantiles los que consiguieron sacar al Real Madrid de la mediocridad: Sergio Rodríguez en el primer cuarto, Carlos Suárez en los tres siguientes y como siempre la testiculina de Felipe bajo los tableros. El Real Madrid volvió a adolecer de los mismos problemas que ante el Barcelona, pero esta vez se encontró delante a un rival de menor entidad, aunque más competitivo que otros años y liderado por un Germán Gabriel enorme. A los de Messina les faltó juego interior, agresividad y rebote, especialmente a partir de la tercera falta de Felipe, con Tomic lesionado y D'Or Fischer aún muy perdido, la pintura fue un drama.

Pero ahí apareció el Chimpa para rescatar al Madrid cuando iba hasta 10 abajo poniendo su granito de arena en todas las facetas. En defensa apretó el culo en las ayudas para frenar a un Germán Gabriel inconmensurable y a Jiri Welsch que en la primera parte fue un martillo. En ataque percutió al poste para jugarsela o doblarla pero sobretodo aportó tiro exterior en un momento en el que al Madrid le temblaba la mano. En resúmen fue un 3 y un 4 cuando el Madrid no tenía ni de lo uno ni de lo otro. Y todo ello en un ambiente muy difícil de digerir para un demente convencido como él. Enorme profesional.

A partir de Suárez: todo sombras. Sergio duró un solo cuarto, Prigioni aún está de vacaciones, Llull revolucionado y errático, Tucker en modo agujero negro, Garbajosa intrascendente y Fischer con la bondad de una monja. Mirotic pagó la novatada y los nervios y nadie se explica por qué Velickovic jugó tan solo cuatro minutos. Sombras, muchas sombras en el Real Madrid, pero aún mucho tiempo para trabajar. Messina tiene que saber sobre quién trabajar, tiene que tenerlo claro y dejar de dar bandazos. Puede ir tomando nota.

Confeti para el Chimpa.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Gran Premio de Singapur: Apuntes

Webber y Hamilton, de nuevo enzarzados

Todos recordamos que Fernando Alonso salvó el 4º puesto en Australia justo cuando le iban a adelantar. Quizá no todos recordemos que el piloto que le iba a sobrepasar, Lewis Hamilton, fue arrollado por Mark Webber. Y bastantes nos dimos cuenta de que el incidente de ayer en Singapur no es mas que una segunda entrega de este particular duelo. Lewis Hamilton sumó su segundo cero consecutivo (y habría sido el 4º de no haber salvado por centímetros el muro en Spa) debido al topetazo que le propinó Webber en la curva 7, cuando el inglés se disponía a pasarle. Lewis había aprovechado muy bien la coyuntura del Virgin que había de por medio y se disponía a pasar a Mark, cuando, en el vértice, el de Red Bull golpeó al McLaren y acabó con las opciones del inglés. No quiso echarle la culpa, pero posiblemente Mark le ha dado la estocada casi definitiva a Hamilton.


Sutil y Hülkenberg reciben sanción por atajar

Que no luchen por el título no significa que en el medio de la parrilla no haya lances mucho más duros y apretados. Adrian Sutil y Nico Hülkenberg salian cerca en la parrilla y por tanto seguramente se las verían en la más clara oportunidad de adelantamiento: la curva 7. Cuando llegaron, ambos cortaron la curva y obtuvieron ventaja de ello. Tras la carrera, la FIA decidió sancionar a Adrian con 20 segundos por dicha sanción, pero Force India protestó y pidió la misma sanción para Hülkenberg porque había cometido la misma infracción. La Federación comulgó y el de Williams recibió idéntica penalización. ¿El beneficiado? Felipe Massa, que gana 2 puestos y 3 puntos con ello.


Alguersuari brilla a pesar del mal fario

Nunca es fácil asumir el tener que salir del pitlane, y mucho menos cuando vienes de hacer la mejor clasificación en mucho tiempo, rozando la Q3 y habiendo pasado por encima de tu compañero. Pero es lo que tuvo que aguantar Jaime Alguersuari cuando una fuga de agua e obligó a salir del pit lane, arruinando así su carrera. El Safety Car inicial le vino bien para variar su estrategia, pero le fue imposible adelantar en pista y tuvo que rodar en el tren de los Force India y demás coches. Jaime describiría posteriormente su carrera como "la más aburrida de todas las que he corrido".


EXAMEN

Sobresaliente: Alonso.
Notable: Vettel.
Bien: Kubica.
Suficiente: Massa.
Insuficiente: Button.
Suspenso: Heidfeld.
Cero patatero: Sauber.

domingo, 26 de septiembre de 2010

Gran Premio de Singapur: Carrera

Fernando reina en la noche

Grand chelem para el ovetense


Bernie Ecclestone acertó de lleno con su idea de un Gran Premio nocturno. Sí, nos evitaba los madrugones; no, no es inseguro para los pilotos. Además, estrenar esta condición meteorológica en un circuito urbano nos sirve para separar a los buenos de los muy buenos, y a los muy buenos de los grandes. Fernando y Lewis se amoldaron al trazado con una facilidad pasmosa, dejando a sus compañeros a años luz. Sebastian Vettel no tenía más que conducir con el que a priori era el mejor coche para este trazado y sacó una ventaja abismal sobre Mark. Luego, otras revelaciones: segundos espadas como Alguersuari aparecían entre los 10 primeros con absoluta regularidad, mientras Buemi no se aclaraba con el trazado; Hülkenberg tenía calado a Rubens hasta la hora de la verdad.

Y en dicha hora de la verdad, el que no falló fue el que no suele fallar: de nombre Fernando, de apellido Alonso, con un Ferrari por fin a la perfección, en un circuito que le encanta, y con toneladas de presión sobre él. Un terreno conocido para el astur. Compuso una vuelta milimétricamente perfecta en la Q3, y ni siquiera la pudo mejorar en su segundo intento. Vettel, tan anonadado como el resto de los contendientes, no pudo arrebatarle la pole. La carrera estaba casi perdida.

Así, con Alonso, Vettel y Hamilton (posiblemente los 3 mejores pilotos del mundo actualmente) en las 3 primeras posiciones, era cuestión de resistencia. Sería imposible que uno de ellos pudiera dar un destello de calidad sobre los demás: la igualdad era máxima a nivel de talento. El Ferrari patinó en los primeros metros y eso compensó la desventaja de salir desde el lado sucio, pero Seb se mantuvo detrás. Lewis hizo una salida horrible y fue un presagio de lo que le esperaba durante el GP: dificultades. Dificultades porque, aunque frenó magistralmente en el milisegundo oportuno para que Jenson no le robara el 3er puesto en la salida, pronto se vio que tendría que exigir más a los superblandos para poder igualar el ritmo de los dos de delante. La diferencia con Alonso no estuvo mal las primeras vueltas: 2 segundos, 3, 3.5, 4... el problema fue cuando la carga extra exigida a sus ruedas tuvo su efecto: pronto se descolgó de forma triste (a casi un segundo por vuelta de Fernando), y el problema fue a peor. El colchón de 24 segundos con Mark Webber (que, inteligentemente, paró bajo el primer Safety Car) era insuficiente para ganarle la posición, pero aún peor fue cuando se redujo a 20 segundos, con unas ruedas muy gastadas.

Por delante, Alonso y Vettel se intercambiaban vueltas rápidas, aunque era Fernando el que más morados conseguía poner. Con casi 4 segundos de ventaja en algunas fases, se redujo a 2 justo antes del sonoro error de Red Bull de hacer parar a Sebastian en la misma vuelta que el Ferrari. Un error estratégico por explicar que condenó al alemán a memorizarse durante las 61 vueltas el alerón trasero del F10, sin darle siquiera opción de adelantarle en el pit stop. El consuelo para Seb fue que las duras se acoplaron muy rápido al RB6 y redujo las distancias con Fernando a menos de un segundo, justo cuando, por detrás, un ciertamente en el filo Kamui Kobayashi (tras adelantar a Michael Schumacher "a saco") se estampaba contra el muro de la curva 18, con Senna detrás. Un accidente parecido al de Massa y Sutil en 2008, aunque allí el brasileño se salvó. Esta vez, ambos coches quedaron fuera.

Safety Car, distancias a cero, respiro para los frenos, neumáticos sin temperatura. Cuando se fue, Fernando no tenía más que conseguir abrir otro hueco sobre el Red Bull y la victoria estaría en el bote. Cómo no, con una hora de carreras a su espalda y otra hora por delante, nada sería fácil. Vettel no le dejó escaparse a más de 3 segundos y acabó demostrando que hoy el Red Bull era un gran coche de carreras, si no el mejor. No pretendo presumir de nada, pero desde que en Hockenheimring Alonso rozó la pole no tuve ninguna duda de que el F10 había dejado de ser la tortuga que era en clasificación, a costa de perder algo de rendimiento en carrera. Lo vimos en Alemania, ya que Vettel anduvo relativamente cerca todo el fin de semana, y lo hemos vuelto a ver aquí, con Fernando defendiéndose con un coche un par de décimas más lento.

Por detrás, fueron Webber y Hamilton quienes tenían un pique cuerpo a cuerpo. En Albert Park Lewis perdió un posible podio debido al topetazo que Webber le dio en las últimas vueltas. Aquí, tras la parada del McLaren, Webber había salido por delante, pero un Virgin molestó al australiano y Hamilton, siempre atento, se pegó al máximo por la curva 5. El impulso extra lo aprovechó para pasar sin miramientos a Mark por la corta recta hasta la curva 7. Lewis frenó en la zona limpia, de nuevo con su innato talento para adivinar el milisegundo perfecto para frenar de tal forma que hubiese un hueco por el interior para evitar accidentes y aún así permanecer por lo negro, sin pasarse de frenada. El problema fue que Webber reivindicó al máximo su interior, aunque a un par de km/h más de lo recomendable. Las leyes de la física son inmutables, y Lewis no podía desaparecer de donde estaba. Mark perdió un poco el morro y el choque fue inevitable: la suspensión trasera izquierda de Lewis se rompió. Otro cero seguido, en los momentos más importantes de la temporada.

Pero nada de esto afectó a Fernando. Condujo brillantemente, no se dejó afectar por el tráfico y afrontó la última vuelta con lo que más nervioso podría poner a un piloto: un rival a menos de un segundo por detrás, un coche emitiendo llamaradas en la recta de meta y el Safety Car que no sale, y 6 coches por delante dispuestos a ser doblados. Fernando capeó esa presión a la perfección y ganó. De nuevo, como en el 2008, pero sin truculentas intrahistorias de por medio. Pole, victoria, vuelta rápida, líder todas las vueltas. No había mejor noche para que Fernando Alonso inaugurara su marcador de Grand Chelem. Y los que quedan.



RESULTADOS DE LA CARRERA

1º F ALONSO Ferrari 1:57.53.579
2º S Vettel Red Bull +0.2
3º M Webber Red Bull 29.1
4º J Button
McLaren 30.3

5º N Rosberg Mercedes 49.3
6º R Barrichello Williams 56.1
7º R Kubica Renault 86.5
8º F Massa Ferrari 113.3
9º A Sutil Force India 122.4*
10º N Hülkenberg Williams 132.8*
11º V Petrov Renault 1 vuelta
12º J ALGUERSUARI Toro Rosso 1 vuelta
13º M Schumacher Mercedes 1 vuelta
14º S Buemi Toro Rosso 1 vuelta
15º L di Grassi Virgin 2 vueltas
16º H Kovalainen Lotus 3 vueltas
R T Glock Virgin Hidráulicos / Vuelta 50
R N Heidfeld BMW Sauber Accidente / Vuelta 37
R L Hamilton McLaren Accidente / Vuelta 36
R C Klien HISPANIA Hidráulicos / Vuelta 32
R K Kobayashi BMW Sauber Accidente / Vuelta 31
R B Senna HISPANIA Accidente / Vuelta 30
R J Trulli Lotus Hidráulicos / Vuelta 28
R V Liuzzi Force India Daños por accidente / Vuelta 2

* Sancionados con 20 segundos por cortar la curva 7 en la primera vuelta.

sábado, 25 de septiembre de 2010

Gran Premio de Singapur: Clasificación

Alonso logra la 2ª pole del año

Fantástica vuelta de Fernando


Aquellos que presagiábamos un dominio de Red Bull nos tenemos que comer nuestras palabras, proque Fernando Alonso ha vuelto a ponerse a la altura de las circunstancias y ha logrado una magnífica pole justo cuando más lo necesitaba para recortar definitivamente las diferencias por el título. Su tiempo de 1:45.390 en el primer intento de la Q3 le valió para doblegar a Sebastian Vettel, que saldrá 2º, y a Lewis Hamilton, que lo hará en 3ª posición. El otro McLaren, el del campeón mundial Jenson Button, ha calificado 4º, mientras que el líder Mark Webber ha decepcionado y saldrá 5º. Completaron las 10 primeras posiciones Barrichello en un gran 6º lugar, Rosberg 7º, Kubica 8º, Michael que entró a la Q3 tras varias carreras sin hacerlo 9º y un buen Kobayashi 10º.

La segunda ronda nos dejó más arriba de lo esperado al otro español, Jaime Alguersuari, que cuajó una sesión casi perfecta y que se quedó a milésimas de pasar a la última ronda, y saldrá 11º. Vitaly Petrov tuvo un susto con las protecciones y parte 12º, por delante de Buemi, que acabó a 8 décimas de Jaime. 14º fue el sustituto de Pedro de la Rosa, Nick Heidfeld, que se quedó bastante lejos de Kamui y hace que se entienda aún menos el cambio de pilotos. Force India decepcionó, con Sutil 15º y Liuzzi 16º, mientras que Hülkenberg partirá 17º, a pesar de haber calificado 12º, por una penalización al reemplazar su caja de cambios.

No hubo emoción en la Q1 porque el fallo mecánico de Felipe Massa dejó bien claras las posiciones de eliminación. Timo Glock venció en la batalla de los nuevos y saldrá 18º por delante de Kovalainen. Di Grassi superó al otro Lotus de Trulli, mientras que el retorno de Klien comienza positivamente tras haber vencido a Senna en la clasificación, mientras que Massa saldrá último y tendrá que emular a Alonso en Mónaco si quiere puntuar. Los Safety Car serán tan probables como allí, luego son una baza con la que jugar.

Con casi dos horas de carrera, no recomiendo a nadie que se pierda este Gran Premio que puede marcar un antes y un después en el Mundial.


PARRILLA DE SALIDA

1º F ALONSO Ferrari 1:45.390
2º S Vettel Red Bull 1:45.457
3º L Hamilton McLaren 1:45.571
4º J Button McLaren 1:45.944
5º M Webber Red Bull 1:45.977
6º R Barrichello Williams 1:46.236
7º N Rosberg Mercedes 1:46.443
8º R Kubica Renault 1:46.593
9º M Schumacher Mercedes 1:46.702
10º K Kobayashi BMW Sauber 1:47.884
11º J ALGUERSUARI Toro Rosso 1:47.666
12º V Petrov Renault 1:48.165
13º S Buemi Toro Rosso 1:48.502
14º N Heidfeld BMW Sauber 1:48.557
15º A Sutil Force India 1:48.899
16º V Liuzzi Force India 1:48.961
17º N Hülkenberg Williams 1:47.674*
18º T Glock Virgin 1:50.721
19º H Kovalainen Lotus 1:50.915
20º L di Grassi Virgin 1:51.107
21º J Trulli Lotus 1:51.641
22º C Klien HISPANIA 1:52.946
23º B Senna HISPANIA 1:54.174
24º F Massa Ferrari Sin tiempo

Eliminados en Q1 - Eliminados en Q2 - Disputaron Q3

* Sancionado con 5 puestos por reemplazar la caja de cambios.

viernes, 24 de septiembre de 2010

PREVIO: Gran Premio de Singapur

Llegamos a la decimoquinta prueba del Campeonato del Mundo de Fórmula 2010, y aterrizamos en un circuito que en apenas 2 años se ha hecho un hueco como una de las paradas más importantes del Mundial: el circuito urbano de Singapur albergó en 2008 el primer Gran Premio nocturno de la historia de la Fórmula 1 y ahora mantiene dicha condición convirtiéndole en un trazado prácticamente único (con la excepción de Abu Dhabi, que acaba de noche). El circuito, de 5.073 metros, esconde multitud de trampas y dificultades y resulta por tanto uno de los mayores desafíos de todo el campeonato del mundo. Los pilotos tendrán que dar 61 vueltas, completando así 309,316 kilómetros, siempre y cuando los Safety Car no ralenticen aún más una carrera que durará cerca del límite de 2 horas.

Es imposible no mencionar a Renault cuando se habla de Singapur, ya que en 2008 vivimos uno de los episodios más lamentables de cuantos se han visto en los últimos tiempos. Nelson Piquet se estrelló a propósito para causar un Safety Car que le vino de perlas a Alonso, ya que consiguió gracias a él la victoria. En 2009, el equipo del rombo llegó a esta carrera muy limpio de patrocinadores debido al escándalo, y tras la reciente reunión del Consejo Mundial del Motor en la que se libraron por los pelos de una sanción. No obstante, aquello no pareció molestar a Fernando Alonso porque consiguió un podio tras una brillante actuación por las calles de Singapur. No obstante, las primeras planas se las llevó Lewis Hamilton, que hizo una Q3 soberbia y se agenció la pole con mayor carga de gasolina, consiguiendo al día siguiente una gran victoria, por delante de Timo Glock.

En 2010 tenemos enfrente de nosotros una carrera llena de incógnitas. Un circuito urbano siempre es difícil y hacer pronósticos es una locura, pero viendo la igualdad existente y la supremacía cambiante casi en cada circuito sencillamente será una lotería apostar por alguien. En teoría, ninguno de los tres coches candidatos debería ir mal, pero posiblemente sea el RB6 de Red Bull quien lleve la voz cantante. Hamilton y Alonso son maestros consumados en pilotar cerca de las barreras, pero quizá sus coches anden algo por detrás en cuanto a prestaciones, por no hablar de que pueden verse presionados por Button y por Massa (primer poleman de Singapur). La batalla entre Webber y Vettel seguirá tan incierta como siempre, y como se estorben entre ellos entrarán en liza los segundos espadas (a priori) como Lewis o Fernando.

Mientras la 1ª fila del pelotón debería estar ocupada por Mercedes, Williams y Renault, con la baja de Pedro Martínez de la Rosa España pierde un piloto y ahora sólo quedan los mismos dos que estuvieron el año pasado en Singapur: Alonso y Alguersuari. El de Toro Rosso hizo un gran trabajo en Bélgica (sin recompensa) pero en Italia anduvo algo peor, sobre todo con todo el embrollo de la salida y su atajo saltándose la chicane. En Singapur no tuvo su mejor carrera en 2009 pero, con más tablas al volante del Toro Rosso, Jaime este año debería ir mucho mejor. El STR5 estrena F-Duct (aunque quizá no lo usen en carrera), y una posible carrera loca podría hacer que Jaime pudiera entrar en los puntos, pero tendrá que centrarse en primer lugar en batir a Buemi.

Con los nuevos manteniendo el statu quo habitual (Lotus y Virgin luchando entre ellos, con Hispania mirándoselo desde atrás), la otra variable del fin de semana serán los neumáticos: Bridgestone trae los súperblandos y los medios para buscar la máxima adherencia posible en un circuito muy sucio, pero con el evidente peligro que conlleva esa gama tan blanda.

Pónganse los cinturones porque Singapur promete, y mucho.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Larga vida al rey Martín

Martín Palermo nació para el mundo un 7 de Noviembre de 1973, o lo que es lo mismo: el día del próximo clásico ante River Plate, Martín cumplirá 37 años. Y para entonces vete tu a saber ya cuantos goles.

A día de hoy, el Titán ha marcado con la camiseta de Boca Juniors 227 goles, los tres últimos en una actuación magistral el pasado domingo en la victoria de Boca sobre Colón por 3-1. Y todavía el tipo terminaba el partido y le faltaba llorar cuando le dijo al periodista que lo entrevistó que "estaba disgustado por el penal que fallé, así soy yo". Así es Martín Palermo, un mito viviente que responde sobre el campo a todos los que año tras año lo quieren jubilar.

Martín Palermo es un modo de ver la vida. No es el más rápido, ni el más habil ni el más potente, quizás si sea el mejor cabeceador, pero de lo que no cabe duda es de que es el más querido. Y todo ello a pesar de haberse enfrentado a una carrera futbolística especialmente dura, pues sus inicios en Estudiantes fueron de todo menos plácidos y fue prácticamente la casualidad de un fisio convertido a entrenador la que le sacó del banco en el que llevaba 3 años y lo llevó a Boca Juniors.

En Boca se juntó con Bianchi y juntos hicieron de los xeneizes el club más laureado del mundo. Palermo hizo 91 tantos en 124 encuentros. En los primeros partidos Martín era villano y el público de La Bombonera lo castigaba con burlas; a partir de su gol a River en el Superclásico, comenzó a ser héroe. Hoy, el Titán ya es mito. Durante aquella época de Boca 'el Loco' le marcó el penalti con los dos pies a Platense, jugó aquel partido con Argentina frente a Colombia en el que falló tres penaltis, marcó gol con la rodilla rota frente a Colón y le hizo los dos goles al Real Madrid en la Copa Intercontinental. Lo ganó todo, y con todo ganado partió hacia España para consagrarse.

Aquí en España, la suerte le fue esquiva. Tuvo un comienzo prometedor en Villareal que se truncó cuando en la celebración de un gol, se le derrumbó sobre la pierna derecha un pequeño muro del Ciutat de Levante. Sólo podía ser Palermo. De ahí fue al Betis y de ahí al Alavés, todo para al final regresar a su verdadera casa, en 2004, con 31 años y muchas voces malintencionadas que daban su carrera por fracasada.

Desde entonces, Martín no ha hecho más que silenciarlos a todos ellos y tumbar records a ritmo de salsa. Nada más llegar, con Basile en el banquillo, Boca se hizo con el Apertura, la Copa Sudamericana y la Recopa. Al año siguiente Boca volvió a salir campeón en el Clausura y al siguiente se proclamó campeón de la Libertadores, y Palermo máximo goleador en el torneo local. A partir de ahí el equipo entró en recesión pero no el Titán, faro de los xeneizes en los momentos más bajos y referente único de un equipo por el que desfilaron millones de jugadores y cientos de entrenadores pero en el que una sola cosa no cambió: él.

Todo culminó la pasada temporada, o eso parecía, cuando Martín anotó el 219 con Boca y se proclamó máximo anotador en la historia del equipo. Pero el bueno del Procer (como le ha bautizado esta semana Olé) aún nos tenía más sorpresas preparadas. Volvió a la selección de la mano de Maradona y fue clave con su gol ante Perú para que Argentina estuviese en Sudáfrica. Y una vez en el Mundial, el primero que disputaba en su carrera, anotaba ante Grecia el gol que le convertía en el jugador argentino más veterano en marcar en una Copa del Mundo.

Ahora Palermo sigue siendo la referencia en el Boca de Borghi que parece que asoma la cabeza. Y si la asoma es en buena parte gracias a ese seguro que siempre estuvo y siempre estará preparado para marcar la diferencia y subrayar el compromiso en los momentos más difíciles. Gracias a Martin Palermo. Me pregunto cuanto dinero daría River Plate por un compromiso así en un momento tan difícil como el que atraviesa, al borde del descenso directo.

Confeti para el Titán.

lunes, 20 de septiembre de 2010

Sobre la alevosía


No es precisamente la fotografía más bella de cuantas se han hecho en la historia del fútbol, pero sin duda es la imagen más expresiva sobre el tema del que se discute hoy en muchos puestos de trabajo, bares y casas. La fea entrada de Thomas Ujfalusi a Lionel Messi en el Atlético 1-2 Barcelona de ayer ha sido objeto de múltiples opiniones y polémicas.

Es posible que todo nazca de la famosa frase de Mourinho, en la que pedía protección para Cristiano Ronaldo y, extrapolando, para todos los cracks de nuestra liga. Esa frase generó un debate en su día, ya que lo correcto es que no sólo sea Ronaldo el protegido, sino que todos los futbolistas que exponen sus piernas durante 90 minutos merecen que si alguien transgrede los límites sea sancionado. Posiblemente, si Messi se hubiera podido retirar ayer por su propio pie, la entrada de Ujfalusi habría quedado como "fruto de las prisas por empatar el partido". Pero Leo abandonó el terreno en camilla y estará como mínimo 10 días de baja por el esguince que le provocó esa patada del defensor colchonero.

No tiene sentido, como atlético que soy, tratar de defender la acción de Thomas, pero sí puedo explicarla: la entrada es feísima, durísima y merece la roja, no creo que haya dudas sobre ello. Pero es injusto que ahora Ujfalusi pase a la historia como un carnicero. La entrada es claramente fruto de la necesidad imperiosa por recuperar el esférico que se tiene cuando en el tiempo de descuento se va perdiendo de un gol. La entidad culé trina porque consideran gravísima la falta, y otros muchos aficionados se han escandalizado por lo que consideran una entrada barriobajera y asesina (palabras textuales). No podemos exigir una sanción descomunal a un jugador que no ha ido a hacer daño, sino a intentar que la jugada del Barça no progresase, habida cuenta del marcador existente.

No tildemos de alevosa esta jugada, porque no hay ninguna intención de lesionar a un jugador. Sí podemos entrar a considerar cómo reparten justicia los árbitros, o cuánta ineptitud pueden atesorar si lo prefieren. No hay que remontarse a más que la jornada 2 para ver que el Kun Agüero, una pieza fundamental del Atlético y que ayer podría haber sido un revulsivo para cambiar el resultado, sufrió otra entrada fuerte, por detrás, por parte de Gurpegi. Era aún más improbable que llegase al balón, pero hizo la falta con el mismo objetivo: cortar lo que podía ser el 0-2 en aquel momento (a falta de bastante para acabar el encuentro). El colegiado, a pesar de que era el último defensor, sancionó la jugada con amarilla.

En absoluto quiero con esto perdonar a Ujfalusi o tratar de restar gravedad al asunto. Pero lo que es de hipócritas es querer insultar y menospreciar al jugador atlético por esta jugada cuando en primer lugar es una exageración y cuando en segundo aplicando el rasero de San Mamés tendría que haber sido amarilla (en este caso, Thomas tenía ya una anterior, si bien podría ser que no la tuviera). Admito las críticas por la entrada, pero en todos los sitios cuecen habas y no podemos sacar de contexto una entrada que no es más que eso: una entrada dura y justamente castigada.

No hagamos de esta falta un mundo (y mucho menos un mundo con invenciones como la supuesta alevosía) sólo porque el afectado se llama Messi y fijémonos en otras cosas como presión a los colegiados desde la prensa, o lo que todos consideramos como arbitrajes penosos, por ejemplo. Las entradas duras y lesiones son parte del juego, y así es para todos. Mal que les pese a algunos.