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viernes, 2 de julio de 2010

Cuartos de Final. Uruguay - Ghana

URUGUAY 1-1 GHANA

PENALTIES: 4-2

La crueldad se ceba con Ghana

0-1: Sulley Muntari. 45'
1-1: Diego Forlán. 55'

Sin duda este partido de Cuartos de Final entre Uruguay y Ghana será recordado durante mucho tiempo como uno de los grandísimos momentos del Mundial de Sudáfrica 2010.

En los primeros minutos mandó Ghana que tenía la pelota, sabía que hacer con ella, conectaba bien con el ataque pese a la importantísima ausencia de Ayew y se mostraba bastante superior a una Uruguay que ofrecía poco más que contraataques y esfuerzo incansable en defensa. Por momentos Ghana mostraba un futbol que para muchos, entre los que me incluyo, habría sido favorito ante Holanda. Otra historia es el nombre y la historia, por supuesto.

Annan y Boateng en el medio dominaban a placer el ritmo y el gol de Ghana podía llegar en cualquier momento, y de hecho lo hizo en el más dañino siempre para el rival. En el último minuto de la primera mitad. Además, llegó por medio de error de Muslera, que luego sería heroe, que no supo bien que hacer en el disparo lejano que terminó con el gol de Muntari. Con el 0-1 para Ghana se llegó al descanso y, sobretodo, con la sensación de que el conjunto africano tenía ante sí una oportunidad única y, desde luego, merecida para hacer historia.

Tras la reanudación reaccionó Uruguay, no les quedaba otra y tuvieron que apretar. Se enchufaron Suarez y Forlán y sobretodo un Egidio Arévalo que está cuajando un Mundial espectacular y obtuvieron recompensa rápidamente. En el minuto 55 Forlán chutó una falta escorada en el lado izquierdo que el portero gahnes, Kingson, se tragó y permitió que se convirtiera en el 1-1.

Comenzaba un nuevo partido y Uruguay salió a ganarlo. Desde el empate hasta el final de los noventa minutos el ritmo fue uruguayo, las ocasiones también y el futbol, a su modo, también. Luis Suárez tuvo una muy clara tras una gran jugada de Forlán pero no pudo romper la igualdad. Tampoco pudo Ghana que lo intentó sobretodo desde lejos y amparandose en la fuerza bruta y la llegada de Boateng. Con el 1-1 se terminaron los noventa minutos y nos íbamos a la prorroga, ahora los dos tenían que ir a por todas.

El partido se puso precioso, llegaba Uruguay, llegaba Ghana, pero en los metros finales seguramente presa del cansancio ambos equipos fallaban y no eran capaces de concretar con éxito. Conforme avanzaban los minutos de la prorroga, como siempre ocurre, las ganas se iban transformando poco a poco en miedo y el respeto se convertía en la característica más evidente del partido. Forlán lo intentaba una y otra vez, sacaba los corners y los remataba, pegaba el patadon y bajaba la pelota, el 'Cacha' era Uruguay, todo Uruguay, pero el gol no llegaba.

Y en estas estábamos en el minuto 120, con 1-1 y tocando los penaltis con las dos manos. Pero, ay amigos, el destino nos tenía preparada una sorpresa macabra. Falta para Ghana en banda derecha, Pantsil la pone bien al medio, consigue rematar el ataque ghanes y Uruguay salva bajo palos, rechace y de nuevo los africanos rematan...y entonces pasó. Con el portero batido, Luis Suárez se sacrificó por la patria y salvó el balón cual Benji amparandose en la pillería y el vacío legal del reglamento. De gol en contra y eliminación de Uruguay (el tiempo estaba ya cumplido), se pasó a penalti en contra y posibilidad de salvación. Assamoah Gyan tenía en sus botas las ilusiones de todo un país y de todo un continente por llegar a unas históricas semifinales...pero las estrelló en el larguero. Había fallado el penalti. Nos ibamos a la tanda y Luis Suárez que hasta hace segundos lloraba, ahora era heroe.

Ahora sí que sí, estábamos en la tanda de penaltis y había que dejar atrás el epopeyico momento vivido hacía solo unos segundos. Diego Forlán metió el primero y, sí, Assamoah Gyan convirtió también el primero de Ghana. Por la escuadra y a reventar despues de haber fallado hacia segundos uno del mismo modo, eso son huevos. El segundo también lo transformaron ambas selecciones, pero en el tercero comenzaría a decidirse la cosa. Scotti lo metió para Uruguay por el centro pero, Mensah, que lo tiró al mismo sitio, no tuvo la misma suerte. Pereira podía sentenciar prácticamente con el cuarto pero lo tiró a las nubes y volvía a dar ilusiones a Ghana. Pero duraron poco, hasta que el jovencísimo Adiyah no pudo superar a Muslera que adivinó bien la intención.

El quinto y definitivo lo tiró Abreu, en sus botas tenía la clasificación y la certifició como solo los locos pueden hacerlo. Tiró el penalti decisivo que devolvía a Uruguay a las semifinales de un mundial 40 años después a lo panenka y por el medio. Olé.

Alegría y euforia desatada en los sudamericanos y drama y desolación en los africanos. Las imágenes de Gyan llorando sin apenas poder levantarse del suelo pasarán sin duda a la historia de los mundiales como unas de las más desgarradoras. Es la cara amarga del fútbol. Ánimo para él.

Uruguay:

3- Egidio Arévalo
2- Diego Forlán
1- Fernando Muslera

Ghana:

3- Kevin Prince Boateng
2- Isaac Vorsah
1- Anthony Annan



martes, 29 de junio de 2010

Octavos de Final. Paraguay - Japón

PARAGUAY 0 - 0 JAPÓN

PENALTIS: 5-3


Paraguay se hace con la victoria en los penaltis

Si por algo puede ser recordado este partido en un futuro, es solo por lo prescindible y rematadamente malo del mismo. Un auténtico tostón infumable que, paradójicamente, terminó decidiendose de la manera más "emocionante" posible, por penaltis.

De fútbol ni rastro, ni en la primera mitad, ni en la segunda, ni en la prórroga. Nada. En la primera parte Paraguay se hizo con el control del centro del campo, dominó el balón pero en ningún momento supo que hacer con él. Paraguay ya ha dado sobrada cuenta en este Mundial de que es más probable ver un ovni en New York que un ataque suyo por la banda. Y por el medio atasco y ofuscación.

Japón trataba de salir a la contra lo más rápido posible de la mano de, como siempre, Honda y Matsui. Lo consiguieron a ratos pero la dinamita japonesa en los metros finales de otros partidos hoy no explotó. En parte gracias a la defensa paraguaya y en parte gracias a las imprecisiones y errores nacidos del nerviosismo surgido por verse tan cerca de alcanzar una cota tan utópica para ellos antes del Mundial como los Cuartos de Final.

No obstante, entre ataques cortocircuitados y ataques en los que la electricidad simplemente no existe, hubo lugar para algunas ocasiones claras de gol. Paraguay tuvo dos, una en las botas de Barrios que salvó Kawashima, y otra en las de Roque Santa Cruz que remató fuera un balón que era medio gol. Perdonó y... el tópico de que después lo pagó aquí no sirve, pues Japón ofreció realmente poco.

En la segunda mitad el partido bajó aún más niveles, ni unos ni otros apostaban decididamente por el partido y los minutos del 45 al 90 fueron un espectáculo que habría dormido hasta al mayor de los insomnes. Indigno de los Octavos de Final de todo un Mundial. Paraguay se echó aún más atrás de lo que ya estaba y comenzó a apostar por el contraataque. Habría sido efectivo, o por lo menos lógico si Japón hubiera tenido la posesión del balón, pero realmente no era así y el partido era por entonces un absoluto disparate.

Ni una ocasión en la segunda parte y el partido que se iba irremediablemente a la prorroga. Durante ella mejoró algo el partido.

Ninguno de los dos equipos quería decidir su suerte en los penaltis y comenzaron a buscar el gol con cierta determinacion. Japón lo tuvo por dos veces en los pies de Honda y Okazaki, pero la más clara la tuvieron los paraguayos, por parte de Valdez al que Kawashima sacó una mano espectacular en la primera mitad del tiempo extra. Conforme avanzaban los minutos, los dos equipos fueron perdiendo en ganas y ganando en miedo y no había manera de librarnos de la injusta suerte de los penalties. Aunque mucho más injusto, y cruel, para todos los telespectadores habría sido un partido de desempate.

Paraguay no falló ninguno, aunque Kawashima adivinó bien varios de los lanzamientos, y Japón tuvo la desgracia de fallar el tercero, que Komano mandó al larguero. Cardozo metió el definitivo para los guaranís.

Al final, Paraguay ya está en los Cuartos de Final en una actuación histórica para ellos. Su rival, sea Portugal o sea España, no debería estar nada asustado después de lo visto.

Paraguay:

3- Lucas Barrios
2- Paulo Da Silva
1- Christian Riveros

Japón:

3- Yuji Nakazawa
2- Keisuke Honda
1- Tulio Tanaka