jueves, 19 de mayo de 2011

PREVIO: Gran Premio de España 2011

La Fórmula 1 visita nuestro país, España, por primera vez esta temporada. El circuito de Montmeló acoge el 5º Gran Premio de la temporada 2011, y las expectativas nunca podían haber sido mejores: tras 20 carreras muy decepcionantes a nivel global en cuanto a espectáculo en pista (por el propio trazado, así como el hecho de no tener secretos por haber recorrido miles de km de tests), el sistema DRS hará que, por fin, veamos adelantamientos en la rueda principal. No serán rueda a rueda como Senna y Mansell, pero eran otras épocas.

Los 4.655 metros son los más conocidos de los pilotos: aquí, todas las escuderías han probado en los tests debido a lo completo del circuito: largas rectas, curvones rápidos, zonas enlazadas y giros lentos se complementan para dar un trazado de gran interés mecánico pero quizá algo aburrido para el piloto y sobre todo el espectador. Por suerte, desde la eclosión de la Alonsomanía en 2003 las gradas han presentado un ambiente inmejorable, a la altura de carreras como Inglaterra o Italia.

En 2010, vimos los primeros cambios de orden en la parrilla: McLaren superó a Ferrari, Schumacher a Rosberg... y Mark Webber a Sebastian Vettel. El australiano consiguió una brillante victoria desde la pole, superando todo el fin de semana a su compañero por primera vez en la temporada. Segundo fue Fernando Alonso, en un final afortunado de carrera que le subió de la 4ª a la 2ª posición, mientras que Vettel fue "sólo" 3º, con un problema de frenos en las últimas vueltas. Hamilton abandonó yendo 2º a 2 vueltas del final, mientras que Pedro de la Rosa lo hizo al poco de empezar tras un incidente en la salida; no obstante, Jaime Alguersuari tuvo un inicio brillante ganando 6 puestos y acabó 10º, cogiendo puntos por segunda vez en su carrera deportiva.

Para 2011, esperamos lo que hemos visto en este inicio de temporada: Red Bull muy fuerte (y también en carrera, a priori); a varios escalones, McLaren y Ferrari pugnarán por el podio, mientras Mercedes y Renault deben dar el último paso para confirmar que son serios aspirantes al cajón. Tras estos 5 equipos, el orden de la media parrilla debería ser Force India, Sauber, Williams y Toro Rosso, pero en cada carrera las previsiones pueden dar un vuelco. Lo que casi seguro que ocurrirá es que Lotus, Virgin e Hispania cerrarán la tabla. El objetivo del equipo de Carabante es superar a los Virgin, tras intimidarles en China y Turquía.

Con una zona de DRS de 830 metros en la recta principal (un gravísimo error para los puristas), éste debe ser el año definitivo en el que el Gran Premio de España sea una prueba emocionante. Esperemos.



HORARIOS

Entrenamientos libres 1: Viernes 20 de mayo 10.00-11.30
Entrenamientos libres 2: Viernes 20 de mayo 14.00-15.30

Entrenamientos libres 3: Sábado 21 de mayo 11.00-12.00

Clasificación: Sábado 21 de mayo 14.00

CARRERA: DOMINGO 22 DE MAYO 14.00

*Hora peninsular

lunes, 16 de mayo de 2011

Ruedas de prensa Baloncesto Fuenlabrada - DKV Joventut

Pepu Hernández, entrenador del DKV Joventut:



Salva Maldonado, entrenador del Baloncesto Fuenlabrada:


Baloncesto Fuenlabrada 108-81 DKV Joventut

Historia por la vía rápida

El Fuenlabrada dependía de sí mismo para volver a unos Play-Offs nueve años después. Ganando al DKV, podía olvidarse de todo lo que sucediese en el resto de las canchas. Y vaya que si lo hizo. Desde el inicio y sin dejar lugar a la especulación. No tuvo baches, no encontró en la ansiedad a un enemigo y brindó a la afición un partido de ensueño. 108 puntos que son historia.

Y eso que durante los días previos los acontecimientos no habían sido del todo favorables a los fuenlabreños. Valters terminó tocado el partido ante el Valladolid. Colom y Rabaseda no pudieron entrenarse con el grupo durante buena parte de la semana. Finalmente, los dos bases pudieron jugar, y de qué manera, pero no pudo hacerlo el alero catalán, que presenció el partido desde el banco vestido de calle. Enfrente se erigía un equipo embrionario, un proyecto forzado y del que aún no existe ni borrador. En teoría, el rival perfecto para un partido de la relevancia del que se iba a disputar. Pero en el subconsciente de la grada perduraba el agrio sabor de la derrota en la última jornada de hace dos años, también ante la Penya, en circunstancias similares.

Pero todo desapareció cuando el balón se echó al aire. Fuenlabrada impuso su ritmo desde el principio. Ayón, ya en los primeros compases del partido, se dedicó a demostrar por qué ha sido elegido jugador revelación y a sembrar las dudas en torno a su no aparición en el quinteto ideal de la ACB. Reboteaba, defendía y volaba para machacar el aro rival en repetidas ocasiones, asistido por un Valters imperial, eufórico. La artillería pesada estaba funcionando correctamente, como casi siempre, y además se apuntaban a la fiesta infantes de lo más dispar, como el canterano Álvaro Muñoz, que fue titular y respondió con creces a la exigencia. Otro tanto para Maldonado. Del DKV no había noticias, de ningún tipo, y Mainoldi se empeñaba en que hubiera aún menos. Nueve puntos consecutivos nada más saltar a la cancha y partido roto ya en el minuto diez: 33-19.

El Fuenlabrada no bajó el pistón. Si lo hizo la Penya, un equipo con una base de talento incuestionable, pero con una falta de actitud tan devastadora como lógica viendo la edad media de los integrantes de la plantilla. El partido estaba decidido, la grada lo notaba y se dedicaba a disfrutar. Los jugadores se contagiaban y disfrutaban también. El Fernando Martín por momentos se convirtió en un delirio y en la grada se mezclaban las pancartas de apoyo y despedida a Salva Guardia con otras tan sencillas como descriptivas, como la que rezaba: dime que no estoy soñando. 62-35 al descanso, con Ayón, por ejemplo, sumando más valoración (25) que todo el DKV en conjunto (23). La diferencia era insalvable.

La segunda parte fue un homenaje, cuyo único momento tenso fue el bajón de anotación del tercer cuarto que hizo peligrar el simbólico logro de los 100 puntos. De ninguna manera. Este Fuenlabrada tiene contrato por obra y cumple todos sus objetivos, por nimios que sean. Le va la vida en ello. Los jugadores se pusieron las pilas para satisfacer a la afición, y lo consiguieron con ocho de propina, por si acaso, cuatro de ellos del canterano Laso, que volvió a jugar en los últimos minutos.

Desde la grada, los últimos minutos fueron de recuerdo. A los que están, Ayón, Rabaseda, Laviña, Valters y el propio Maldonado, que fueron vitoreados, y a los que no están, Biyombo y Batista, que también lo fueron. Al terminar el partido, fiesta desatada, los jugadores corriendo por la pista y tirándose en plancha al parquet para abrazar definitivamente el sueño de los Play-Offs. Nueve años después, y pese a todo, el Fuenla vuelve a la post-temporada, y lo hará contra el Real Madrid, al que ya ha ganado esta temporada en casa y al que estuvo a punto de ganar a domicilio. Y la próxima temporada, a Europa. Hubo final feliz.

108 - Baloncesto Fuenlabrada: Valters (18), Muñoz (6), Kus (13), Barton (13), Ayón (19) - Mainoldi (21), Laviña (2), Colom (4), Laso (4), Vega (0), Guardia (0), Cortaberría (8).

81 - DKV Joventut: Robinson (17), Hosley (7), Tomàs (8), Trias (4), McDonald (16) - Llovet (4), Franch (10), Todorovic (5), J.Tomas (0), Ventura (0), Flis (8), Jelinek (2).

lunes, 9 de mayo de 2011

Hasta siempre, Wouter

Wouter Weylandt era un héroe. Uno de tantos. Otro más, como sus 206 compañeros que le acompañaban en este Giro de Italia. Otro más de esos a los que la gente tilda a bocajarro de tramposos día sí y día también sin saber ni remotamente lo que significa montarse en una bicicleta y competir.

Wouter Weylandt ha muerto descendiendo un puerto de tercera, a una velocidad digamos que normal. Su pedal ha tropezado con un guardarraíl y su cabeza, aun protegida por casco, ha ido a parar a un muro que a Wouter le ha segado la vida y a esta carrera el alma. Se ha jugado la vida, como todos, en un puerto de tercera en el tercer día de competición. Imaginen lo que hay en juego descendiendo puertos de primera categoría, de categoría especial, en carreteras empapadas, heladas, agrietadas, impracticables. Al servicio del espectáculo, claro.

Al servicio del espectáculo se juegan el cuello miles de ciclistas todos los días. Unos, pocos, por algunos millones de euros. Otros, gran mayoría, por comer y sacar un sueldo digno, con suerte. Poderoso caballero es don dinero. El ciclismo, salvo excepciones, no es rentable. Salvo tres semanas al año, estos héroes que hoy todos reconocemos están relegados al ostracismo casi absoluto para los medios de comunicación. A no ser que uno se mate, en cuyo caso las portadas de todos los periódicos aparecerán repletas de un pobre hombre desangrándose, muriendo, al lado de una imagen de Sahin y encima de la última patochada de Del Nido, Valdés, Mourinho o de la madre que los parió. Y aquí no pasa nada.

Los compañeros de Eurosport, en un ejemplar alarde de profesionalidad y ética, han decidido no difundir ni publicar las imágenes de Weylandt agonizando en el asfalto. Habrá quien les critique, de todo tiene que haber.

Mañana, parece ser que los ciclistas neutralizarán la etapa y no la competirán. No tienen fuerzas, no pueden tenerlas. Lo mismo que le ha pasado a Wouter pudo pasarle a cualquiera de los cientos que rodaban a un centímetro de él. Pasado correrán, es su trabajo, pero mucha otra gente ya no se acordará. Mientras tanto, su viuda dará a luz al hijo al que Wouter no pudo ver. Le explicara que su padre fue un héroe al servicio de nuestro refinado paladar. Le dirá que su padre murió a cambio de un par de siestas. A la mayoría se le olvidarán las heroicidades al cabo del mes, a su familia y compañeros estoy seguro que no. A mi tampoco.

Hasta siempre, Wouter.


domingo, 8 de mayo de 2011

Gran Premio de Turquía 2011: Carrera

Otra más para Der Seb

Doblete de Red Bull; Alonso 3º




La insultante superioridad de Red Bull Racing en esta temporada 2011 vivió un nuevo capítulo el sábado: un Sebastian Vettel absolutamente sobrado decidió que era mejor guardar un juego de ruedas blandas para la carrera. Eso sí, después de haber marcado un supersónico 1:25.0, 4 décimas por delante de su compañero, que extrañamente decidió jugársela y no hacer un segundo intento, a pesar de tener a gente como Lewis o Nico al acecho de la primera línea. Así las cosas, la pole era de nuevo para el alemán; 4 de 4. A partir de entonces, los comentarios típicos: "la carrera es mañana", "los Red Bull siempre pierden algo de ritmo en carrera", etcétera. El caso es que la primera línea era para los chicos de azul, por primera vez desde Corea, y eso, por mucho que Pirelli se empeñe, sigue siendo una gran ventaja. Por lo demás, Rosberg partía 3º y, suponiendo el mal ritmo de carrera y conservación de neumáticos que suele acompañar a Mercedes, no era un problema. Hamilton era 4º pero lejos del ritmo, mientras que Alonso partía 5º. A priori, no había amenaza que pudiera tenerse en cuenta para evitar un doblete Red Bull.

La salida, desde la pole, fue sencilla para Seb: una arrancada buena, sin contratiempos, es todo lo que necesitaba. Con Webber derrapando en la zona sucia y luchando con Rosberg, el campeón tenía todo el tiempo del mundo para frenar para la primera curva sin preocupaciones. Nico consiguió la 2ª posición, pero más problemático para RBR habría sido que Lewis le hubiera robado el tercer puesto a Webber en la curva 3. Aunque el ritmo de los McLaren fuera inferior, todos sabían que sería más rival que Nico en la carrera. Por suerte para los chicos del toro, Hamilton se fue largo, muy largo, en el intento de pasar al australiano, y casi perdió el coche en las virutas. Volvió 6º, con mucho trabajo por delante, y teniendo que pasar a su compañero Button. En cuestión de vueltas, teníamos a Lewis y Jenson pegándose en la curva 12 y la 1. En McLaren aún están sobrecogidos por lo ocurrido el año pasado aquí en la lucha por la cabeza de carrera; esta vez las pasadas y repasadas fueron aún más abundantes y durante más tiempo, aunque de forma tan limpia como entonces. Justo por delante, Fernando Alonso planeaba cómo llegar al podio mientras pasaba sin despeinarse a Nico Rosberg, qué tío.

Arriba, Seb abría hueco con Webber. No mucho, pero lo suficiente. 3 segundos, cuatro... la típica forma de forjar victorias sencillas desde la pole. Tras ellos, el caos: Rosberg parecía llevar ruedas con 100 kilómetros a cuestas en todo momento; Hamilton perdía un tiempo precioso en una horrible tercera parada; Massa y Schumacher lucharon codo con codo en pista... y también en la clasificación de incidentes. Sólo Alonso parecía mantener la calma y, de pronto, se encontró en la tercera posición, a 2 segundos de Webber. Como por arte de magia, al 150th se le encendieron las luces: los neumáticos en óptimo estado; el piloto, al 100% en plena forma; Fernando no dudó ni un segundo, metió ritmo y en la vuelta 30, ayudado del DRS (elemento que, junto con el espectacular desgaste de los neumáticos, ha vuelto a dar una carrera soberbia para el espectador; no así para los estrategas, amantes de la calma), sobrepasó al australiano con una enorme frenada en la curva 12. Un adelantamiento fantástico por el 2º puesto... ¿era posible la victoria?

Vettel hizo lo indecible por buscar la estrategia de 3 paradas. La idea era buena, había más ventaja que en China para hacer una parada menos, y desde luego el estilo de conducción del número 1 conserva los neumáticos algo más que Webber, por poner un ejemplo. Esto demuestra la suficiencia con la que hoy ha conducido el alemán; conservando neumáticos durante toda la carrera, podría haber ganado por unos 15 segundos de haberse ceñido al plan A. Pero cuando Fernando y Mark pararon una cuarta vez, se evitaron problemas de desgaste o sorpresivos Safety Cars, hicieron lo correcto poniendo un nuevo juego de duras al líder. Con la victoria en el bote, la emoción de la carrera radicaba en la lucha por la plata.

Y vaya si la hubo; cuando todo parecía indicar que Mark se quedaba atrás, y perdía casi 3 segundos con respecto a Alonso, el nuevo juego de duras le vino como anillo al dedo, y comenzó a comerse la diferencia con el español. A 6 vueltas del final, se puso a menos de 3 décimas de su alerón trasero, pero... nunca puede ir todo perfecto; esta vez el DRS optó por no funcionar en este momento crítico. No obstante, la diferencia era muy pequeña, podría adelantar a Alonso de verdad. Se salió del rebufo mediada la larga recta de atrás. Lo tenía que intentar por fuera en una horquilla, cosa mala. Llegó el momento de frenar, y Webber apretó a muerte el pedal en el milisegundo oportuno. ¿Hamilton vestido de Red Bull? Nunca habíamos visto una apurada tan perfecta de Mark en un adelantamiento. Fernando no pudo más que reivindicar el interior alargando el vértice, pero Webber no cedió y aprovechó la curva 13 a derechas. Alonso le buscó las cosquillas traccionando mejor para la recta de meta, pero Mark se desplazó a la parte central de la misma. Fernando, por algún motivo quizá relacionado con el querer amarrar un podio, se dirigió tímidamente al exterior, dándose por vencido.

Un doblete Red Bull; aunque parezca mentira, el primer de la temporada. Pero lo que no es nvoedoso es el nombre del primero. De nuevo Seb, de nuevo Vettel, de nuevo el campeón del mundo al frente. Mark, Fernando, Lewis... aseguraos de que no sea un paseo.




RESULTADOS DE LA CARRERA

1º S Vettel Red Bull 1:30.17.558
2º M Webber Red Bull 8.8
3º F ALONSO Ferrari 10.0
4º L Hamilton McLaren 40.2
5º N Rosberg Mercedes 47.5
6º J Button McLaren 59.4
7º N Heidfeld Renault 60.8
8º V Petrov Renault 68.1
9º S Buemi Toro Rosso 69.3
10º K Kobayashi Sauber 78.0
11º F Massa Ferrari 79.8
12º M Schumacher Mercedes 85.4
13º A Sutil Force India 1 vuelta
14º S Pérez Sauber 1 vuelta
15º R Barrichello Williams 1 vuelta
16º J ALGUERSUARI Toro Rosso 1 vuelta
17º P Maldonado Williams 1 vuelta
18º J Trulli Lotus 1 vuelta
19º H Kovalainen
Lotus 2 vueltas
20º J D'Ambrosio
Virgin 2 vueltas
21º N Karthikeyan HISPANIA 3 vueltas
22º V Liuzzi
HISPANIA 5 vueltas

R Paul di Resta Force India - Retirado / Vuelta 45
NS T Glock Virgin - Caja de cambios / Vuelta 0

Clasificación de pilotos
Clasificación de escuderías

viernes, 6 de mayo de 2011

Zona de prensa, Blancos de Rueda Valladolid-Baloncesto Fuenlabrada

Rueda de prensa de Salva Maldonado, entrenador del Baloncesto Fuenlabrada:



Salva Guardia, jugador del Baloncesto Fuenlabrada: "Para ganar nos faltó Valters"



Kristaps Valters, jugador del Baloncesto Fuenlabrada: "Necesito tres o cuatro días para recuperarme, no es nada serio"




Xavi Rabaseda, jugador del Baloncesto Fuenlabrada: "Delante de nuestra afición, el DKV lo va a pasar muy mal"



Diego García, jugador del Blancos de Rueda Valladolid: "Hay que ir a Sevilla a ganar, no queda otra"


Blancos de Rueda Valladolid 72-68 Baloncesto Fuenlabrada

Los sueños siguen vivos

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Valladolid se llevó el gato al agua en un partido que nadó en aguas profundas. Igualdad máxima durante todo el partido, solo rota por la mayor concentración local en los últimos minutos. Fuenlabrada, que notó la baja de Valters en la segunda parte, terminó cayendo por 72 a 68.

Cuando pensamos en una final, quizás nos vengan a la cabeza las equipaciones del Real Madrid, del Barcelona, del Caja Laboral. Pero si desplazamos el dedo y la mirada hacia abajo y leemos la siguiente acepción de nuestro particular diccionario, seguramente aparezca una ilustración del partido disputado hoy en el Polideportivo Pisuerga de Valladolid. Valladolid y Fuenlabrada, ambos con un objetivo onírico a principios de temporada, unos a un paso de conseguirlo, los otros a dos. Todo en juego.

El pabellón, engalanado y lleno hasta la bandera gracias a los populares precios de las entradas. Y sobre la pista, en los primeros minutos, sólo un equipo, el local. Valladolid salió muy enchufado, cerrando líneas de pase, corriendo y anotando con relativa comodidad. Los vallisoletanos explotaban con acierto su arsenal exterior: Slaughter, Diego García y Robinson ponían las primeras distancias del partido (11-4). Fuenlabrada, de momento, tardaría un poco más en comenzar a explotar su principal amenaza anotadora. Pero no demasiado. Rápido reaccionaron los de Maldonado, atrás y adelante, comandados por un Lubos Barton que va cogiendo el tono de forma a medida que se acerca el final de temporada. El checo se convirtió en la referencia en ataque y en defensa consiguió secar a Nacho Martín, que había comenzado a entonarse y que amenazaba con repetir una actuación como la de la primera vuelta en el Fernando Martín. También se enchufó Mainoldi, también en estado de gracia, y Fuenlabrada consiguió cerrar el primer acto uno arriba en el marcador: 15-16.

El inicio del segundo cuarto fue el momento de Robinson. El americano tomó las riendas del equipo, le insufló una marcha más, un nivel más de agresividad y de velocidad en la transición y los locales llegaron a escaparse de ocho (31-23), tras un parcial de 16-4. Fuenlabrada volvía a dudar en ataque, pero encontró receta contra el aciago día en el tiro en una defensa dura y agresiva que secó en la segunda mitad del cuarto al conjunto pucelano. Los puntos visitantes llegaban con cuentagotas, con la frecuencia de una extracción petrolífera en el medio del Mediterráneo, poco a poco, pero llegaban. Granito a granito, el partido llegó al descanso con igualdad casi máxima. Los altibajos en el juego no se reflejaban en el marcador, ahora era Valladolid quien mandaba por uno: 33-32. En ambos equipos aspectos a mejorar: en Valladolid el rebote, catastrófico, permitiendo a Fuenlabrada capturar hasta 10 ofensivos en la primera mitad; en Fuenlabrada, el tiro exterior: 3 de 16 frente al 3 de 6 local. Factor diferencial. Y además, mucha preocupación en los fuenlabreños por una inoportuna lesión de Kristaps Valtetrs, aquejado de un dolor en la espalda que le mantuvo alejado del parquet el resto del partido.

Tras el descanso, Fuenlabrada comenzó mejor. Apareció por fin en ataque Ayón, también Colom y Rabaseda. Los locales no eran capaces de frenar el repertorio de recursos madrileño: por dentro y por fuera hacían daño los de Salva Maldonado, que se despegaron hasta por seis. Pero otra vez se puso las pilas Blancos de Rueda Valladolid, y aprovechando dos despistes fuenlabreños aprovecharonn para recordar distancias y volver a recuperar la iniciativa en el marcador. Maldonado volvió a jugar la carta Mainoldi, y le volvió a salir bien. El argentino, de dulce desde el 6.75, afinó la puntería y puso a Fuenlabrada por delante, pero Dumas sobre la bocina del tercer cuarto puso el 55-54 provisional aprovechando una magnífica penetración, el arma con el que más daño hizo Valladolid durante todo el partido, especialmente tras la lesión del letón Valters.

Los de Maldonado notaron dramáticamente la ausencia de su base titular. Colom, desafortunado en el día de ayer; Cortaberría, muy errático y perdiendo demasiados balones; y Rabaseda, claramente fuera de lugar, no acertaron a dar un relevo acertado a Valters. Fuenlabrada echaba en falta además sus canastas imposibles, sus triples fuera de sistema, su factor sorpresa. Sin él, el juego fue previsible en inicio y desesperado al final. Valladolid se mantuvo en la brecha constantemente, a ritmo regular y animado por un Pisuerga fuera de sí. Uno arriba, dos arriba, tres arriba, esperando el fallo del Fuenla que permitiese el arreón definitivo. Y llegó. Un par de pérdidas consecutivas, dos buenos contraataques culminados con fuerza y el partido decidido. Siete arriba a falta de menos de dos minutos. Fuenlabrada, inexplicablemente, no buscó a Mainoldi y dejó la responsabilidad en manos de Colom, que no respondió con solvencia. Los de Fisac, al que su público coreó en los últimos minutos, gestionaron bien las ventajas y no dejaron escapar la victoria, que les mantiene de lleno en la apasionante lucha por el Play-Off. El Fuenla consiguió ponerse a dos con un triple de Mainoldi a cuatro segundos del final. Sin embargo, al buscar la falta y llevar al Valladolid a los tiros libres, los árbitros interpretaron antideportiva y finiquitaron el partido definitivamente. 72-68.

Valladolid salvó su primer match-ball, y ahora está obligado a ganar en Sevilla y esperar un tropiezo ajeno para certificar su pase a la post-temporada. El primer paso está dado. A Fuenlabrada le basta ganar en casa a DKV para estar clasificado pase lo que pase. Si pierde, necesitará un pinchazo de Valladolid en Sevilla o de Unicaja en Barcelona. Hagan juego.

72- Blancos de Rueda Valladolid: Dumas (12), García (8), Robinson (16), Martín (6), Slaughter (9) - Van Lacke (0), López (3), Báez (13), Ruiz (5), Stanic (0).

68- Baloncesto Fuenlabrada: Valters (4), Kus (5), Laviña (3), Barton (12), Ayón (4) - Mainoldi (21), Colom (7), Guardia (2), Cortaberría (0), Rabaseda (10).