domingo, 6 de marzo de 2011

Baloncesto Fuenlabrada 69-66 Regal FC Barcelona

El Fuenlabrada se disfrazó de héroe

El regreso del Baloncesto Fuenlabrada al horario mañanero de los Domingos no pudo resultar mejor. En la pista, un equipo casi inexpugnable en casa frente al mejor equipo de Europa. En las gradas, ambiente festivo y, hasta cierto punto, previsor de lo que iba a acontecer en los siguientes minutos.

El Fuenlabrada, comandado por un Gustavo Ayón absolutamente imperial, se impuso por 69-66 al Regal Barcelona en un partido marcado por la intensidad de los locales, que no bajaron los brazos ni un solo segundo durante los cuarenta minutos del encuentro.

La clave del partido, sin duda, estuvo en la defensa. El juego interior fuenlabreño, sorprendentemente, se impuso al del conjunto dirigido por Xavi Pascual. Ayón, con 12 puntos casi de inicio, dejó claro desde el primer minuto quién iba a mandar en los tableros. Habitualmente, esto no sería un problema decisivo para el Barcelona, pues su línea exterior acostumbra a funcionar como una maquinaria perfectamente engrasada en la que Navarro, Anderson, Morris, Lakovic y compañía producen a todo ritmo. Pero hoy, tres palos se metieron en las ruedas blaugranas: Ferrán Laviña, Jon Cortaberría y Xavi Rabaseda se turnaron para mantener a Navarro errático, impreciso, descolocado, nervioso. Morris, que falló tres triples completamente liberado, se defendió solo.

Al descanso, la superioridad fuenlabreña en el rebote y el 2/14 en triples de los visitantes marcaban las bases para el 40-30 que reflejaba el marcador. Tras la reanudación, los equipos tardaron en entrar en ritmo, pero cuando lo hicieron tomaron la iniciativa los culés, que llegaron a estar muy cerca de conseguir alcanzar la cabeza en el marcador (48-46, min.27). No obstante, dos agentes infiltrados, Kus y Mainoldi, sacaron la placa en el momento exacto y volvieron a dejar las cosas como estaban antes del arreón blaugrana tras un polémico final de tercer cuarto con técnica incluida al banquillo del Barcelona. 60-51.

Hasta el momento, Navarro seguía desaparecido, pero como con todos los grandes, la sensación de que tiene que aparecer llega un momento en el que se convierte en certeza. Y así fue. Cuando el Fuenla conseguía la máxima diferencia, doce, tras un triple de Mainoldi, Juan Carlos Navarro respondió con dos. Morris se sumó a la fiesta con otro y el marcador se quedó en un 65-62 a 6 minutos del final que instalaba el nerviosismo en cada rincón del Fernando Martín.

A estas alturas, el Fuenla ya estaba cargado de faltas y no tardó en entrar en bonus, mientras que en el casillero de personales de los visitantes aún resplandecía el cero. Gran ventaja para los de Xavi Pascual.

Pese a todo, Fuenlabrada se remangó y se preparó para nadar en el fango, en el cual respondió como si de Michael Phelps se tratase con una defensa extremadamente intensa que ahogó los ataques del Barcelona, que cayó en el caos. Pero aún no estaba todo decidido. Con 68-66, y apenas 30 segundos por jugarse, el Barcelona tenía la bola definitiva. El Fernando Martín se vistió de pabellón griego y con un griterío ensordecedor terminó por enloquecer a un Barcelona que, como reconoció su entrenador, jugó la última posesión de la peor manera posible. Un triple precipitado de Morris, rebote ofensivo de Alan Anderson y balón para que se lo juegue…Boniface N’Dong. El pívot, poco acostumbrado a estas situaciones, cometió pasos y regaló el balón y el partido a un Fuenlabrada que celebró la victoria con rabia. Le permite seguir soñando.

69- Baloncesto Fuenlabrada: Colom (4), Rabaseda (1), Kus (16), Guardia (0), Ayón (24) - Mainoldi (15), Laviña (0), Valters (5), Biyombo (2), Cortaberría (2).

66- Regal FC Barcelona: Rubio (6), Grimau (4), Navarro (20), Morris (9), N'Dong (6) - Sada (2), Lakovic (0), Perovic (7), Vázquez (1), Ingles (0), Lorbek (2), Anderson (9)

viernes, 4 de marzo de 2011

Desprecios y menosprecios

Primero, debo pedir disculpas por la falta de actualización del blog. Un poco de ajetreo me ha tenido algo alejado de las líneas estas últimas semanas, pero aún así me sorprende ver como el ritmo de crecimiento del blog es más que correcto. Gracias a todos.

Segundo, me gustaría llamar la atención sobre dos actitudes bochornosas que han acontecido en nuestra cara en el día de hoy: una tiene por protagonista a Televisión Española y la otra al entrenador del Málaga, Manuel Pellegrini.

La de TVE tiene que ver con el baloncesto, con un menosprecio más de la cadena estatal a un deporte tan querido y practicado en España como es el basket. Un menosprecio más a los aficionados de la pelota naranja, más fieles que ningún otro y, sobre todo, un menosprecio más, el último de una larguísima lista, a su producto, a su mercancía, a sí mismos.

Real Madrid-Montepaschi Siena y Power Electronics Valencia-Fenerbache. En ambos partidos un equipo español, en uno nada en juego, en el otro absolutamente todo. Teledeporte opta por emitir en directo el partido del Real Madrid y dejar el del Valencia para el diferido de la madrugada. Sí, sí, de madrugada.

Y sí, ya se que Teledeporte no ofrece el partido en directo porque los derechos para hacerlo le pertenecen a Canal Nou. ¿Resta eso un ápice de desvergüenza a la situación? ¿Es motivo suficiente para que el resto de España sea incapaz de ver el partido y tenga que tragarse el bodrio infumable de la Caja Mágica? En mi opinión no. Simple y llanamente nos encontramos ante otro ejemplo más del Estado de las Autonomías mal entendido. Del Estado de las discriminaciones, de la diferenciación absurda y de la exclusividad entendida en su concepto más rancio.

Me pregunto si tan difícil es que una cadena autonómica retransmita un partido en el territorio de su Comunidad Autónoma y la televisión estatal lo haga en el resto de España, como ha pasado en otras ediciones de la Euroliga o, sin ir más lejos, toda la vida de Dios en la 1ªDivisión del fútbol español, cuando La2 emitía el partido de los Sábados en las Comunidades sin televisión propia. Tengo enorme curiosidad por saber qué beneficio obtiene Canal Nou con que el partido no se pueda ver por ningún medio en Madrid, Sevilla, Alpedrete o Villalpando. De hecho tengo mucha más curiosidad aún por saber si el tema realmente tiene algo que ver con Canal Nou o si simplemente es pura ineptitud por parte de TVE, opción por la cual me inclino, sinceramente.

En cualquier caso, y sean quienes sean los culpables de que los aficionados al baloncesto no hayamos podido ver al Valencia Basket hacer historia, los jodidos somos los mismos de siempre. Y estamos hartos.

Igual de jodidos supongo que se encontrarán los aficionados del Málaga CF. A ellos también les han faltado al respeto. No sus jugadores, no los jugadores del Real Madrid, no Mourinho, no hoy. Lo sorprendente es que quien les ha faltado al respeto grave, muy gravemente ha sido el entrenador de su propio equipo: Manuel Pellegrini.

Un hombre exquisito en las formas, correctísimo en las maneras, un tipo templado, un caballero y un ejemplo. Todo eso y mucho más, soy un gran admirador del Ingeniero, pero hoy se equivocó, se equivocó gravemente.

"En ningún momento nos planteamos disputar los puntos de este partido". La declaración se comenta por sí misma. La tristeza que evoca y lo denigrante que resulta para cualquier profesional del fútbol deja sin palabras, alucina. No tiene justificación alguna, no es matizable, no es culpa de la competición ni del empedrado, es suya y sólo suya, y apuesto a que Pellegrini lo sabe y a que esta noche dormirá pocas horas.

Sus palabras son un descalificativo enorme hacia su equipo y una ofensa espeluznante hacia su afición. Hacia los casi mil malaguistas que se han tragado 12 horas de carretera en el día para ver una pantomima, un chiste y un sainete reconocido públicamente. Mil personas con todo el derecho del mundo a pedirle al Málaga CF o al señor Pellegrini de su bolsillo que les devuelvan su dinero. Y otras muchas que no han pagado pero se han sentido igualmente insultadas y traicionadas al ver salir de la boca de su entrenador unas palabras impronunciables, impensables, demenciales.

Ánimo a todos ellos y ánimo al fútbol español, que se nos muere.

Confeti para Omar Cook.

domingo, 20 de febrero de 2011

Baloncesto Fuenlabrada 92-81 Gran Canaria 2014

Fuenlabrada se sirvió la revancha

Davor Kus tenía una gran espina clavada con el Gran Canaria. En la primera vuelta, un triple suyo en el último segundo que ya estaba dentro se salió del aro y costó a Fuenlabrada una derrota que a la postre pudo ser decisiva. Hoy se sacó esa espina, y Fuenlabrada también.

El Fuenlabrada, pese a la baja de Valters, empezó el partido muy enchufado y entonado en ataque, también Gran Canaria. En la primera fase del partido, las defensas no existieron y el intercambio de canastas fue continuo, con Kus, Ayón y Judson Wallace como destacados protagonistas. Un triple del argentino Leo Mainoldi puso la máxima diferencia hasta el momento en el marcador, que al final del primer cuarto reflejaba un inesperado, por lo alto del tanteo, 27-21.

En el segundo período, el partido continuó por el mismo cauce. Tanto Fuenlabrada como Gran Canaria parecían empeñados en contradecir el estilo ordenado y disciplinado de sus entrenadores. Pérdidas, desajustes, canastas fáciles y ritmo cambiante. Ayón continuó haciendo mucho daño al casi inexistente juego interior de Gran Canaria y en defensa Ferrán Laviña se encargó de frenar a un Carroll desconocido. Gran Canaria por su parte se encargaba de secar el tiro exterior local y pelear en la zona como gato panza arriba. Al descanso, 47-43 para Fuenlabrada y tablas virtuales.

Sin embargo, con el inicio del tercer cuarto la película cambió radicalmente. Fuenlabrada salió de los vestuarios con las pilas recargadas y durante unos minutos rozó la perfección al tiempo que Gran Canaria se hundía progresivamente. Dirigidos por un Colom sensacional, los madrileños consiguieron un parcial de 22-2 que dejó el partido prácticamente sentenciado. Wallace trató de maquillarlo al final del cuarto, con éxito relativo, pues su 0-5 de parcial dejaba al Gran Canaria 19 abajo (69-50) para afrontar el cuarto definitivo.

La tarea de maquillaje continuó diez minutos más, apoyada en parte por la somnolencia pasajera de un Fuenlabrada que se sabía vencedor. Wallace siguió a lo suyo, llegando a un total de 31 puntos que sirvieron a su equipo para adecentar el marcador final en un último cuarto que se encendió cuando Gran Canaria consiguió rebasar la barrera de los diez puntos. Reaccionó a tiempo Fuenlabrada, que cortó la sangría y consiguió zanjar el partido para hacer valer el 92-81 final.

Así pues, Fuenlabrada ya asegura virtualmente la permanencia y consigue poner tierra de por medio con respecto a un rival directo en la lucha por los puestos de honor.

92 - Baloncesto Fuenlabrada: Colom (12), Laviña (6), Kus (13), Guardia (8), Ayón (19) - Mainoldi (17), Muñoz (0), Biyombo (2), Cortaberría (6), Rabaseda (9)

81 - Gran Canaria 2014: Bellas (9), Carroll (13), Bramos (4), Wallace (31), Rey (7) - Domínguez (2), Green (3), Nelson (9), Moran (3), Beirán (0)

martes, 15 de febrero de 2011

Y en Madrid...¿qué?


4 Euroligas, 1 Copa Saporta, 8 ligas, 9 copas, 1 Supercopa y unos Juegos del Mediterráneo es el palmarés que Ettore Messina ha acumulado a su paso por la Virtus de Bolonia, el Pallacanestro de Treviso y el Cska de Moscú. Y en Madrid...¿qué?

Pues en Madrid el entrenador italiano está embarcado en un tipo de proyecto en el que nunca antes se había visto inmerso: un proyecto a largo plazo y con un rival titánico enfrente. Y sí, amigos, pienso que el proyecto analizado con cordura y una pizca de frialdad, funciona. Creo firmemente que Ettore Messina está haciendo un buen trabajo en Madrid.

Pongámonos en situación. Los que exigen los máximos resultados con la máxima inmediatez lo hacen amparándose en el argumento de que el Madrid es un grande de Europa y como tal está obligado a ganar siempre. Miremos los finalistas de la Euroliga en los últimos QUINCE años y veamos quienes son realmente estos grandes de Europa.

Otros hablan de plantilla e inversión. Sin buscar ejemplos más allá de nuestras narices, comparemos la plantilla con la del Barça y tratemos de encontrar una posición, una sola, en la que salga vencedor el Real Madrid. No la hay. Pero no es un drama, es simplemente que no puede haberla. Creus y Pascual han reunido en una plantilla un talento que no se volverá a ver en años y contra la que el único arma efectiva es la paciencia.

Y ahí viene lo positivo, el Madrid tiene motivos de sobra para ser paciente. Su columna vertebral, su eje de presente y futuro es insultantemente joven. Sergio Llull tiene 23 años, Carlos Suárez 24, Ante Tomic 24 y la joya de la corona, Nikola Mirotic, 20. Lo ha dicho Carlos Suárez tras la derrota de ayer en la final de Copa: "Nosotros somos más jóvenes"

El Madrid tiene una base sobre la que crecer de la que carece cualquier equipo europeo. Con ella trabaja y, poca duda cabe, obtiene resultados. La evolución del pasado año a este es enorme, el equipo ha dado un paso al frente y se muestra mucho más polifacético, atrevido y riguroso al mismo tiempo. La columna, como decimos, es muy sana, pero el Madrid anda falto de órganos vitales. No obstante, como hemos visto en algunas películas e historietas de cualquier tipo, el mercadeo de órganos está al alcance de todos, pero el de columnas no tanto.

El Madrid tiene un proyecto atractivo que atrae a los de dentro y los de fuera, no es a día de hoy uno de los tres máximos candidatos al trono europeo, pero aspira a serlo en un plazo relativamente corto y el efecto reclamo que eso tiene en los jugadores del viejo continente, nos hemos cansado de verlo, es enorme.

Por eso, por que confío y estoy convencido de que este es un proyecto ganador y de mucho futuro, dejemos trabajar aunque sólo sea por una vez. No sacrifiquemos un futuro excelso a cambio de un presente mediocre. No otra vez, por favor.

Confeti para Messina.

domingo, 30 de enero de 2011

Zona de prensa, Baloncesto Fuenlabrada-Meridiano Alicante

Chus Vidorreta, entrenador Meridiano Alicante



Salva Maldonado, entrenador Baloncesto Fuenlabrada



Gustavo Ayón, jugador Baloncesto Fuenlabrada




Jon Cortaberría, jugador Baloncesto Fuenlabrada


Baloncesto Fuenlabrada 74-73 Meridiano Alicante

Victoria de infarto para el Fuenlabrada

Partido no apto para cardíacos en el Fernando Martín. Fuenlabrada, tras ganar en San Sebastián, y Meridiano Alicante, tras vapulear a Caja Laboral, se enfrentaban en un duelo que se presumía tan igualado como finalmente fue. Doellman tuvo en sus manos la canasta ganadora, pero finalmente Fuenlabrada se impuso por 74-73.

Todo a pesar de que durante la primera parte el Fuenlabrada fue amo y señor del encuentro. Con un Gustavo Ayón sensacional, que anotó 8 puntos en el primer cuarto y borró la zona visitante, y un Leo Mainoldi que tomó el relevo en el segundo, los madrileños no encontraban rival sobre el parquet. Mientras el partido se disputó en la pintura, se mantuvo igualado (19-14, min.10), pero cuando el juego se desplazó hasta el 6.75, Fuenlabrada se despegó en el marcador de una manera que parecía, sólo parecía, definitiva. Alicante llegó a estar hasta 17 abajo (38-21) tras tres triples consecutivos del argentino Mainoldi, pero Justin Doellman respondió y con dos triples al final del cuarto dejó el marcador en 43-31 al término de la primera parte.

A partir de ahí, el partido cambió radicalmente. Con el comienzo del tercer cuarto, Alicante salió absolutamente renovado de los vestuarios. Doellman conservaba la muñeca caliente del final del 2º cuarto, Urtasun se sumó a la fiesta y Fuenlabrada no fue capaz de responder al vendaval anotador del conjunto alicantino. Un parcial de 12-25 en el tercer cuarto adecentado por un postrero triple de Colom permitía a los de Vidorreta ponerse por delante (55-56, min.30) en el marcador por primera vez desde los inicios del primer cuarto. Fuenlabrada había dejado escapar casi 20 puntos de diferencia merced a una defensa que hizo aguas y un ataque precipitado, sin ideas y con una pobre circulación de balón.

Ahora llegaba el momento de la verdad. La inercia era para Alicante; la presión, toda, para Fuenlabrada. Y, por un momento, la presión pudo y mucho. Casi de salida, un parcial de 0-9 para Alicante, coronado por el sexto triple de Doellman que terminó con 27 puntos, ponía las cosas muy cuesta arriba para el conjunto local que necesitaba soluciones urgentemente. Volvieron a pista Valters y Ayón, y con ellos, el equipo volvió a recobrar el sentido. Volvieron a aparecer el tiro exterior y el pick&roll que habían funcionado en el primer periodo y el partido entró en los instantes finales con la máxima igualdad.

A tres minutos del final, Fuenlabrada consiguió volver a empatar el encuentro, pero Meridiano Alicante no se amilanó. Anotaron Hasbrouck y Rancik y respondió Valters desde el exterior. Quedaba medio minuto, Fuenlabrada estaba uno abajo, 72-73, y desperdiciaba su ataque, pero ahí estaba de nuevo Ayón, providencial, para hacerse con el rebote ofensivo y forzar dos tiros libres…que falló. El partido estaría ahí sí casi imposible, de no haber sido por que Leo Mainoldi se hizo con el rebote ofensivo, un rebote de oro para los de Salva Maldonado. Hubo tiros libres para Kristaps Valters, a falta de 7 segundos para el final, que el letón convirtió. Alicante tenía la última posesión, el balón para ganar, pero la suerte, que le había acompañado todo el partido, le fue esquiva a Doellman en el momento más inoportuno. 74-73, Fuenlabrada que consigue enlazar dos victorias consecutivas y ponerse con 11, y Alicante que, pese a la derrota, confirma y mantiene sus sensaciones a la alza.

74- Baloncesto Fuenlabrada: Valters (13), Laviña (6), Cortaberría (2), Guardia (3), Ayón (16) - Mainoldi (12), Kus (4), Colom (8), Biyombo (3), Rabaseda (7)

73- Meridiano Alicante: Llompart (9), Stojic (0), Hasbrouck (10), Rancik (10), Doellman (27) - Heurtel (2), Cazorla (0), Rejón (0), Andriuskevicius (5), Urtasun (10)

jueves, 20 de enero de 2011

El paso del ecuador (II): Los 'outsiders'

En los últimos años, la NBA no suele ofrecer sorpresas en forma de campeones inesperados o milagros inexplicables. De hecho, si en la anterior entrega hablábamos de Lakers, Celtics, Heat y Spurs, es obligado fijarse en los campeones de los últimos diez años: 4 veces Lakers, 3 veces Spurs, 1 vez Celtics, 1 vez Miami y, como nota discordante, una vez los Detroit Pistons, ante los propios Lakers en la 2003/2004.

Sin embargo, la variedad de finalistas si que es algo mayor. Por las finales de la NBA han desfilado últimamente Orlando, Dallas, Cleveland, Detroit o, si retrocedemos a los inicios de la década, los New Jersey Nets. Cada temporada un buen número de franquicias se esfuerzan por ser la primera opción en el caso de que algo no salga según lo previsto. Hay algunas que parecen abonadas a ese papel, otras que aparecen y desaparecen según el año, pero todas representan una amenaza para el poder establecido y aumentan exponencialmente el nivel competitivo de la Liga.

Chicago Bulls: 30-14

Si en los Celtics habábamos de Rondo, aquí estamos obligados a hacerlo de Derrick Rose. El #1 de los Bulls es, para muchos, candidato firme al MVP de la temporada. Su electricidad, su decisión y su enfermiza obsesión por jugar y hacer jugar están llevando a un equipo en crecimiento a los puestos nobles de la NBA. Si al lado le pones a un compañero de viaje como Carlos Boozer y la sociedad funciona, hay motivos más que de sobra para que una afición algo aletargada en los últimos años vuelva a despertar con fuerza.

El equipo, a diferencia de muchos en la NBA, es ordenado, tiene criterio y personalidad sobre la pista. Además, la presencia en el banquillo de un especialista defensivo como Thibodeau termina de guarnecer un plato que va cogiendo cuerpo, que no es todavía parte del menú principal pero que puede serlo de aquí a un par de temporadas. Bon apetit.

Dallas Mavericks: 28-15

La temporada para los de Rick Carlisle está siendo, cuando menos, extraña. Comenzaron a un nivel estratosférico, con Dirk Nowitzky pletórico, Caron Butler a muy buen nivel y la incorporación de Tyson Chandler que por fin ponía kilos, trabajo y calidad en el centro de la zona texana. Junto a San Antonio fue la auténtica revelación del inicio de la temporada, pero de repente llegaron las lesiones de Dirk (temporal) y de Caron Butler (para toda la temporada), y el chiringuito se desarmó.

Donde había confianza pasó a haber cierto canguelo y el peso de las derrotas ha ido minando poco a poco la moral del equipo. Pero si algo tienen estos Dallas Mavericks es experiencia a sus espaldas y años de juego suficientes para saber que las rachas, tanto las buenas como las malas, son eso, rachas. Fueron capaces de romperla frente a los Los Ángeles Lakers. Terry ha dado un paso al frente ante la baja de Butler y el bajón físico de Jason Kidd, aunque pese a todo se le prefiere seguir manteniendo como sexto hombre y revulsivo.

Además, los Mavericks parecen ahora entrar con fuerza en la lucha por el trade de Carmelo Anthony. Tendrán que pelear duro con los Knicks, pero de conseguirlo, quizá habría que sacarlos del grupo de los 'outsiders' y meterlos de lleno en el de candidatos al anillo. Veremos.

Oklahoma City Thunder: 28-15

Durántula y compañía están demostrando que lo de la pasada temporada fue el comienzo de algo importante. Aquella serie contra los Lakers puso a Oklahoma en el mapa con letra mayúscula y esta temporada los Thunder están reescribiendo su nombre en negrita.

Con el mayor anotador de la Liga en tus filas y complementos de oro como el chico para todo Westbrook, el bestial físico de Ibaka, la barba mágica de James Harden, es fácil jugar. Principalmente, porque estos chicos se divierten jugando al baloncesto y eso, sobre la pista, se nota y mucho.

Un paso adelante en el físico y la intensidad defensiva, y un interior de referencia, pues Krstic está claramente en cuesta abajo, son los ingredientes que Oklahoma necesita para construir una franquicia campeona. La veremos en poco tiempo, son el futuro de la Liga.

Orlando Magic: 29-15

Un equipo nuevo sobre una misma bestia. Los Orlando Magic, protagonistas del hasta ahora mayor trade de la temporada, han querido este año dar un giro de 180º a su imagen en la Liga. Como reconoció el GM de los Magic, Otis Smith, tras el traspaso: "Orlando necesitaba empezar a ser un equipo ofensivo". Jason Richardson, Gilbert Arenas...parecen buenas piezas para conseguirlo. El primero está respondiendo, el segundo menos.

El que está siempre, y cada vez más, es Superman. Dwight Howard se está convirtiendo por momentos en imparable. Lanza casi 12 tiros libres por partido, claro indicador de lo que supone este bicho para las defensas rivales. Las defensas cerradas sobre Dwight propician tiros cómodos a los hombres abiertos que se aprovechan cada vez más. Es la temporada del paso al frente de J.J.Reddick, por ejemplo. Además, Orlando ha aprendido a correr, y correr bien.

El potencial total de la franquicia, mucho. ¿Podrán hacer frente a los gigantes y colarse en las finales? No es descabellado.


Atlanta Hawks: 29-16

Algún lector que no siga demasiado al día la actualidad NBA puede haberse sobresaltado al encontrarse tan por arriba a los Hawks, pero quienes sigan la competición americana cada noche al pie del cañón, sabrán bien que los de Atlanta bien merecen esta mención de honor.

El cuarteto que forman Joe Johnson, Josh Smith, Al Horford y Jamal Crawford les dota de una solidez ofensiva envidiable. Siempre hay opciones, referencias y estilos suficientes para parar un tren. En defensa, Atlanta sigue siendo un equipo correoso de batir y difícil de amedrentar. Mantienen la concentración en las situaciones más adversas y, de mantener el nivel, pueden volver a dar alegrías en forma de rondas de honor en play-off a una afición que ha atravesado en la última decada una muy larga travesía en el desierto.

New Orleans Hornets: 29-16

La sorpresa del inicio de la Liga. NOLA comenzó la campaña de manera fulgurante, con una racha desconocida en la historia de la franquicia y con un Chris Paul a un nivel estratosférico. Los Hornets sufrieron un bajón importante hasta prácticamente igualar su record de victorias y derrotas, pero ocho victorias consecutivas en las últimas semanas les han vuelto a meter arriba en el Oeste.

Está siendo la temporada de David West, sobre todo a raíz del bajón físico de Okafor. En el perímetro, Ariza y Belinelli confirman expectativas que algunos les niegan. Pese a lo eléctrico de su juego, New Orleans es una de las franquicias que juega a tanteadores más bajos de toda la NBA. Cabe la duda de si podrán mantener la solidez durante toda la temporada o si por el contrario comenzarán a abrirse fallas que les releguen a la zona media de la tabla.

Pero eso es futuro, y a día de hoy sólo queda reconocer el mérito de esta mitad de temporada y aplaudir a los de Monty Williams por su 'picotazo'.