lunes, 17 de enero de 2011

El paso del ecuador (I): Los candidatos

Llegamos ya al ecuador de la Regular Season en la NBA, aunque parezca mentira. Casi todos los equipos rondan ya los 40 partidos disputados y la situación empieza a clarificarse por arriba y por abajo.

En cuanto a los aspirantes al anillo, o por lo menos a llegar lejos en los play-offs, no hay sorpresas en forma de ausencias pero sí algunas en forma de incorporaciones inesperadas. Repasamos la situación y la temporada de cada uno de ellos:

San Antonio Spurs, 35-6:

Los texanos son sin duda una de las notas sorprendentes de la temporada. Tras un 2010 complicado, en el que terminaron séptimos del Oeste con un balance de 50-32, los de Popovich se han puesto las pilas, han demostrado que los viejos rockeros nunca mueren y que los equipos con historia siempre están dispuestos a engrandecerla un poco más.

Con Tim Duncan dando sus últimos coletazos, a Ginobili y Parker no les ha pesado la presión y han dado un gigante paso al frente. Tienen carencias en la zona, como la gran parte de los equipos NBA, pero las suplen con un perímetro que ametralla el aro rival desde los estilos más diversos: la clase de Richard Jefferson, la certeza de un tirador puro como Gary Neal o el efectismo del querido Matt Bonner. Todo funciona. Es cierto que los Spurs no dominan sus partidos a placer, incluso les cuesta cerrarlos, pero su record, el mejor de la historia de la franquicia, no deja lugar a dudas: son un aspirante al anillo. Los mimbres son, casi casi, los de siempre, falta por ver si lo de la temporada pasada fue un accidente o lo de esta un espejismo.

Boston Celtics, 31-9:

Los Celtics quieren la revancha de las apasionantes finales de la pasada temporada. Cada temporada se generan dudas sobre los de Boston, principalmente sobre la avanzada edad media de la plantilla y los problemas que eso pueda generar, pero año tras año se demuestra que sobre el parquet impera la clase y no unos dígitos en el carnet.

Boston Celtics es, de nuevo, clarísimo candidato al anillo de la NBA. Pese a alguna derrota sonrojante, los de Doc Rivers avanzan con paso firme y comandan la clasificación en el Este. Liderados por el trio lalalá: Paul Pierce, Ray Allen y Kevin Garnett. Por ellos no pasan los años. Pero esto, lejos de ser un milagro, tiene una explicación muy sencilla: están en manos del doctor Rajon Rondo. El hombre orquesta, el cirujano especializado en...todo, el artífice del éxito de estos Celtics, a veces en la sombra, a veces no. Además, el ímpetu de Glen Davis, el descaro de Nate Robinson, y Shaquille, por supuesto. Un coctel con muchos ingredientes que funciona y bien, apetitoso, suave pero potente.

Los Ángeles Lakers, 31-12:


El señor de los anillos, tercera parte. Tras imponerse en 2009 y 2010, los Lakers buscan en 2011 confirmar su hegemonía y asaltar la historia de la Liga. No lo tendrán fácil. La temporada de los angelinos ha sido, pese a su record, irregular. Momentos de apisonadora y momentos con bajones espectaculares y derrotas difícilmente planeables por nadie.

Lo cierto es que la franquicia entrenada por Phil Jackson es la misma de siempre. Ya el año pasado los Lakers recibieron no pocas críticas por su juego, especialmente por su pasotismo en algunas fases de la temporada. Todos sabemos como son los Lakers, tigres durante la regular season que al llegar los play-offs se convierten en leones o dinosaurios, dependiendo del año. Este año la temporada se desarrolla por los mismos derroteros, lo cual, teniendo en cuenta el pasado desenlace, no es mala cosa. Un Lamar Odom implicadísimo, un Ron Artest que ejerce de publicidad andante para todos los psicólogos del mundo, Bynum, Gasol, Kobe Bryant, ¿qué más podemos decir?

Miami Heat, 30-12:

El equipo de los Goliat en las manos de David. El Big Three a las ordenes de un sophomore de los banquillos. Con 42 partidos jugados, podemos decir que el ritmo sabrosón de los Beach Boys de Miami es bailable...a ratos.

Les costó a los Heat reunir a sus tres hombres en perfecto estado debido a una inoportuna lesión de Dwyane Wade a principios de temporada. A LeBron, el hombre milagro de los Cavaliers, le costaba tirar de un carro al que Bosh parecía reticente a subirse. Cuestión de egos, de roles, o de baloncesto puro y duro, el experimento no funcionó de primeras, no del todo. Con la vuelta de Wade, las cosas comenzaron a funcionar, todos parecieron sentirse más cómodos y con las victorias la presión fue menos. Desde entonces han mejorado, ¿pero lo suficiente para hacerse con un anillo? La rotación es corta, pese a jugadores como Haslem, James Jones o Ilgauskas que cumplen como jabatos.

Queda tiempo para que Miami se mentalice, para que decida si su año es este o su carrera comienza el próximo. Conociendo a los implicados, nadie puede atreverse a borrarles de las quinielas.



En la próxima entrega iremos con los 'outsiders', el pelotón perseguidor que tratará de aprovechar el más mínimo fallo de los cuatro titanes para meterse en la pelea: Orlando Magic, Dallas Mavericks, Chicago Bulls, Utah Jazz, Oklahoma City Thunder, New Orleans Hornets y Atlanta Hawks.










jueves, 13 de enero de 2011

Ruedas de prensa, Baloncesto Fuenlabrada-Blancos de Rueda Valladolid

Porfirio Fisac, entrenador de Blancos de Rueda Valladolid: "No estoy hecho todavía a la idea de jugar la Copa"





Salva Maldonado, entrenador de Baloncesto Fuenlabrada: "Nos vamos con una sensación extraña por el nivel de arbitraje que vemos en Fuenlabrada"



Extracto de las declaraciones de Salva Maldonado sobre los arbitrajes en el Fernando Martín a lo largo de la temporada:

Baloncesto Fuenlabrada 73-77 Blancos de Rueda Valladolid

El Blancos de Rueda Valladolid asalta el fortín fuenlabreño

Fuenlabrada y Valladolid. Valladolid y Fuenlabrada. Dos equipos con un mismo destino: la Copa del Rey. El partido, hoy sí, absolutamente definitivo. El que se hiciese con la victoria estaría en Madrid en Febrero y al que no, le tocaría rezar.

Y es Fuenlabrada quien finalmente se verá obligado a pedir turno en la sacristía y pasarse la semana rezando de rodillas para conseguir combinaciones de resultados que obren el milagro que los de Maldonado no fueron capaces de consumar hoy sobre la pista del Fernando Martín.

Con la baja de Batista, parece claro que la principal debilidad del Fuenlabrada está a día de hoy en la zona. Así lo entendió Porfirio Fisac, que durante todo el primer cuarto ordenó a sus hombres percutir por ese flanco de la defensa local, por medio principalmente de un inspiradísimo Nacho Martín que consiguió en el primer período 12 de sus 18 puntos en el partido. Se olvidaban por completo los visitantes de generar o buscar tiros exteriores, con el agujero en la zona fuenlabreña era suficiente para llegar al final del primer cuarto con 15-19 en el marcador tras un parcial de 0-10.

En el segundo cuarto, la situación para los locales no mejoró demasiado. Palió algo, sí, la hemorragia defensiva un Biyombo que en un solo partido se ha metido a toda la afición en el bolsillo. El africano intimidó y obligó a mover el juego de Valladolid hacia el exterior, pero allí estaba Diego García, también muy inspirado en el día de hoy, y clave en un parcial de 5-15 que ponía las cosas peliagudas a los madrileños que veían la Copa cada vez más lejos. Al descanso, 35-43 y caras largas en las gradas y jugadores. Como dato, el juego interior del Blancos de Rueda Valladolid sumaba al descanso diez puntos más de valoración que todo el equipo del Baloncesto Fuenlabrada junto.

Sin embargo, el tercer cuarto fue el de la reacción del Fuenlabrada. Consciente de lo que se jugaba, el ‘Fuenla’ salió con todo en la segunda mitad. Pero a pesar de la mejora en los porcentajes y en el flujo de anotación, seguía encontrándose enfrente al sólido equipo que ha montado en Valladolid Porfirio Fisac, digno de aplauso y reverencia. Un triple de Colom casi al final del cuarto ponía un 55-57 en el marcador que hacía presagiar el final de infarto que se avecinaba. Además, Valladolid y Fuenlabrada deberían afrontarlo con dos de sus jugadores claves con 4 faltas en su haber: Kristaps Valters y Marcus Slaughter.

Con el inicio del último periodo, volvió el joven Biyombo (18 años) a pista. Suyo fue el espectacular tapón que precedió a los tres tiros libres de Laviña que pusieron a Fuenlabrada de nuevo por encima en el marcador (61-59), cosa que no sucedía desde prácticamente el inicio del choque. Pero Valladolid respondió, y vaya que si lo hizo, por medio de dos triples, de Nacho Martín y Diego García que devolvieron la ventaja a los visitantes (61-65). Este último no debió subir al marcador pues estuvo precedido de un balón que los árbitros concedieron a Valladolid erróneamente.

Con el partido en su momento más caliente, apareció el hasta el momento desaparecido Robinson para clavar dos triplazos que enloquecieron a los pucelanos presentes en el Fernando Martín y pusieron un 68-73 ya muy difícil de voltear. Recortó distancias Davor Kus con dos tiros libres que debieron ser tres y a 20 segundos para el final Fuenlabrada tuvo la pelota para empatar o ponerse por delante, pero Juan Carlos Arteaga señaló una falta en ataque a Kristaps Valters que vieron él y poca gente más en el pabellón y que permitió a Valladolid vivir cómodamente los últimos segundos tras los tiros libres anotados por Stephane Dumas. Al final, 73-77 para Valladolid, que certifica su pase para la Copa del Rey y Fuenlabrada que se resigna a confiar en que las carambolas le permitan estar presente en el Palacio de los Deportes el próximo mes de Febrero.

73- Baloncesto Fuenlabrada: Valters (15), Laviña (5), Cortaberría (5), Guardia (2), Ayón (18) - Mainoldi (6), Kus (10), Colom (6), Biyombo (2), Rabaseda (4).

77- Blancos de Rueda Valladolid: Dumas (8), Van Lacke (4), Robinson (10), N.Martín (18), Barnes (6) - D.García (10), I.López (4), Báez (4), Stanic (9), Slaughter (4).

martes, 4 de enero de 2011

A la deriva en el Manzanares: la era Gil


Hace sólo 5 y 8 meses, respectivamente, que el Atlético consiguió la Supercopa de Europa y la Europa League. Algunos bromeaban, diciendo que los niños que se comenzaran a aficionar al fútbol se harían del Atleti por ser un equipo que ganaba títulos. Lo que muchos de esos niños no saben es que hace apenas 23 años, al acabar la temporada 86-87 (aquella de los espantosos playoffs), el Atlético se encontraba a sólo 2 títulos ligueros del Barcelona, ahora considerado el mejor club del mundo. Por qué ahora les separan no sólo 11 entorchados, sino millones de euros, prestigio mundial y, sobre todo, calidad futbolística presente se puede resumir en tres letras: Gil.

No todo es culpa del susodicho, está claro. De hecho, en el primer quinquenio con don Jesús de presidente, el equipo acabó todas las temporadas entre los 4 primeros: incluso se conquistaron dos Copas del Rey, una de ellas contra el Madrid y nada menos que en el Bernabéu. Pero, poco a poco, el club entró en una decadente línea. El inesperado doblete del 96 dio impulso para un par de años, pero otra espiral descendente y la inefable intervención judicial al club lo condenaron al ostracismo de Segunda. Cuando unos años después volvió a Primera, todos pensamos que la normalidad volvería y que se lucharía por Europa en 2 ó 3 campañas. Pero nada más lejos de la realidad, tuvieron que pasar 5 años para que el Atleti entrara en UEFA (y vía Intertoto), pero la actuación allí fue decepcionante, perdiendo contra un equipo muy inferior como el Bolton. Costó clasificarse para la Champions, pero en las 2 campañas que se consiguió no se pudo pasar de octavos. En la segunda, el espanto fue tal que acabó delante del Apoel Nicosia sólo por goalaverage. Eso le dio el pasaporte a la Europa League, y nunca un billete fue tan rentable. Gracias a ello, vino otro accidente en forma de doblete: esta vez, la Europa League y la Supercopa de Europa, con derrota en la final de la Copa del Rey incluida.

¿Y para qué todo este repaso de la historia? Pues para demostrar que lo que tenemos en la actualidad no es más que el remanente de 20 años desastrosos en cuanto a gestión económica y deportiva. Que un club grande como el Atlético haya tenido que soportar el "caso camisetas", los "negritos" y decenas de fichajes cuyo único fin eran enriquecer ciertos bolsillos es un bochorno. El paso por Segunda fue traumático, y el agujero económico sigue abierto, gracias en parte a la paupérrima gestión de Enrique Cerezo, un productor de cine dirigiendo al tercer club de más éxito en España. La mitad del dinero en fichajes se va a Hacienda; la venta del Calderón, a pesar del rechazo de la mayoría de la afición, es calificada de "negocio redondo", mientras que paulatinamente las declaraciones van siendo más y más pesimistas, hasta llegar a tener que oír que el Atlético no ganará nada con el cambio de estadio.

Pero no quiero extenderme con la situación económica, ya que es más compleja de lo que parece y escapa al entendimiento del aficionado de a pie. Vayamos a lo que más nos apasiona: el deporte mismo. Estamos en la 9ª temporada en Primera desde que el Atleti regresó, y el bagaje es deprimente: dos cuartos puestos (para una entidad que, recordamos, tiene un cuarto puesto como posición MEDIA desde que cambió su nombre de "Atlético Aviación" a "Atlético de Madrid") como mejor posición, una final de Copa, dos participaciones en Champions y 3 en UEFA / Europa League. Los títulos del año pasado maquillan el panorama, pero a todo el mundo le dio la impresión de que se trataban de hechos aislados, combinando la calidad del plantel con el nuevo ánimo que insufló el cambio de entrenador y la dosis de suerte necesaria en este tipo de torneos.

Los nombres de los jugadores que han pasado por la entidad estos últimos años asustan; pero no por la grandeza de los mismos, sino por lo mediocres, inexplicables y rematadamente malos de la gran mayoría. Por citar unos cuantos nombres: Dobrowolski, Pilipauskas, Bogdanovic (por el que los Gil tuvieron que declarar en el juzgado), Richard Núñez, Wicky, Nimny, Celso Ayala, Venturin, Tilico, ‘Juanchi’ González, Iván Rocha, Novo, Pilipauskas, Richard Núñez, Maguy, Moacir, Prodan, Torrisi, Njegus, Frascarelli, Lukic, Tomic, ‘Pollo’ Olivera, Hugo Leal, Rodrigo Fabri, Dani, 'Pato' Sosa, Kosecki, Rodax, Eller o Cléber Santana. Jugadores perfectamente válidos para un equipo de media tabla, pero no para un club que debería optar a ganar títulos todos los años. Y ahora, la nefasta planificación estrena su última función: Simão y Jurado, dos de los pocos jugadores del Atlético que podían desenvolverse medianamente en la mediapunta (o la banda izquierda), son vendidos.

En cualquier otro club, la venta de dos jugadores de la misma demarcación habría conllevado el fichaje urgente de otro par de extremos, o al menos de uno más un chaval de la cantera. Pero en el Manzanares las cosas se hacen de otra manera: todavía queda mercado invernal (un sitio donde no hay muchas soluciones), pero la impresión es que ni va a haber refuerzos ni subirá gente del filial, el cual las pasa canutas para salvarse en 2ª B, para qué hablar de subir a los chicos a Primera. No obstante, el Atlético, especialista en salir de Guatemala para meterse en Guatepeor, intenta hacer creer a la afición por medio de su presidente Cerezo y de su director deportivo Gil Marín* que están negociando duramente para traerse a una estrella que nos vendrá como agua de mayo, aunque el esfuerzo sea titánico. ¿Que de quién estamos hablando? De Juanfran, jugador de Osasuna. Efectivamente. Sigamos con las medianías. Con todos mis respetos para la entidad navarra, ¿quién se quiere creer que un jugador de un equipo que lucha por no bajar va a ser quien sustituya a Simão y Jurado?

No seré nunca el primer defensor del portugués ni del gaditano, debido en parte al nulo desborde del primero en los últimos tiempos y a la poca regularidad en el juego del segundo (a pesar de haber participado en todos los partidos la pasada campaña). Pero está claro que si la plantilla es corta, vender a dos jugadores sin traer recambios es un suicidio y a toda costa habría que haberlos mantenido. Y por si Juanfran no fuera poco, el Atlético también ha hecho algo que últimamente gusta mucho de hacer, que es explorar en mercados extranjeros y encontrar jugadores desconocidos: Elías y Miranda, centrocampista y central respectivamente, son 2 ejemplos más del juego de Gil Marín y cía: cual videojuego de mánager de fútbol, seleccionan en el filtro "coste del jugador: menor de 6M €", y fichan a los jugadores esperando que se produzca un milagro y resulten ser maravillas, algo que ni siquiera Monchi, director deportivo del Sevilla y experto en esas lides, es capaz de hacer siempre. Lo que ocurrió con Pantic (para quien no le conozca, un desconocido bajito que llegó el año del doblete y conquistó a la afición hasta tal punto de tener en la esquina un ramo de flores en recuerdo a su magistral golpeo a balón parado) ocurre una vez cada mucho tiempo, pero la directiva intenta que sean así todos los fichajes. Elías y Miranda no deberían ser excepciones, son dos incógnitas que no cubren nuestras vacantes: un organizador (¿de veras es nuestra solución un brasileño desconocido?) y un extremo zurdo. Es más, la foto del primero posando con cierta bufanda en la presentación evoca un desastre más como el del Pato Sosa, cuando se tropezó en sus primeros toques al balón; un mal presagio de lo que efectivamente vendría.

Así, entre la mediocridad, una directiva de dudosa fiabilidad y unos resultados alejados de los objetivos, que son acabar terceros y conquistar un título, la nave rojiblanca vuelve a encallar. El Atlético, un navío inestable capaz de derribar a la mejor flota y a la vez de hundirse con una facilidad pasmosa, navega a la deriva por el Manzanares, mientras sus más fieles marineros recuerdan batallas pasadas. No obstante, si la capitanía del barco la siguen teniendo los Gil, me temo que la fragata colchonera seguirá viajando sin rumbo.

* Puede parecer una broma pesada que le den el trofeo como mejor gestor en todo el mundo, pero desde luego ganar dos títulos con el dinero invertido en fichajes parece significar que Gil Marín ha acertado con los fichajes...


Por último, felicitaros a todos los seguidores del blog (¡6000 visitas ya!) el Año Nuevo, y esperemos que el 2011 nos dé más satisfacciones que el 2010.

jueves, 30 de diciembre de 2010

Zona de prensa. Fuenlabrada-Estudiantes

Luis Casimiro, entrenador Asefa Estudiantes: "Fuenlabrada ha estado más metido en el partido que nosotros"






Salva Maldonado, entrenador Baloncesto Fuenlabrada: "Creo que con 9 victorias no entraremos en la Copa"



Esteban Batista, jugador del Baloncesto Fuenlabrada: "Estamos en una posición en la que dependemos de nosotros mismos"



Jon Cortaberría, jugador del Baloncesto Fuenlabrada: "Seguimos con la ilusión de la copa"


Pancho Jasen, jugador del Asefa Estudiantes: "Estamos jodidos porque era un partido que teníamos que ganar"


Gustavo Ayón, jugador del Baloncesto Fuenlabrada: "Fallamos muchos tiros, pero lo importante es que ganamos"



Fuenlabrada se lleva un derbi muy caliente

Baloncesto Fuenlabrada 72-65 Asefa Estudiantes

Los Fuenlabrada-Estudiantes son partidos cada año de más rivalidad. El ‘pique’ entre ambos equipos y aficiones va in crescendo y la atmósfera que se respira en cada choque es de partido grande, emocionante y de los que gusta disfrutar.

Y ese ambiente se trasladó una vez más a la pista. Fue un partido duro, de dominio alterno y que no se decidió hasta el último minuto. Comenzó mandando Fuenlabrada, con cinco puntos de inicio de Kristaps Valters y un Batista muy enchufado que aprovechó las bajas del Estudiantes en el juego interior para dominar la zona a su antojo. Fuenlabrada conseguía las primeras ventajas, superiores a seis puntos, pero Estudiantes las redujo rápidamente en hasta tres ocasiones por medio de Clark, Ellis y Germán Gabriel.

Al término del primer cuarto, Fuenlabrada mandaba por seis (24-18), pero en el segundo cuarto cambiaron las tornas y Estudiantes tomó el mando del partido. Los de Maldonado, lastrados por la lesión de Laviña y los problemas de faltas de Valters y Rabaseda, tuvieron muchos problemas para frenar a Albert Oliver que guió a los del Ramiro hasta llegar a ponerse por delante (34-35, min.19). Batista, picado con los numerosos ‘dementes’ desplazados hasta el Fernando Martín, se encargó de revertir la situación y devolver la superioridad en el marcador al Fuenlabrada justo antes de llegar al descanso. 37-35.

El partido hasta el momento estaba dominado por las imprecisiones, las pérdidas, y los numerosos triples en posiciones claras fallados por ambos equipos. Las diferencias, cuando surgieron, nacieron desde el juego interior y no al revés, como ambos entrenadores habían comentado en la previa del partido. Batista y Jasen, aprovechando la superioridad en los emparejamientos con Rabaseda y Cortaberría, hacían estragos en ambos tableros.

Tras la reanudación, Fuenlabrada salió muy enchufado, con Cortaberría convirtiéndose en referencia exterior y Rabaseda extra-motivado. El catalán realizó dos mates consecutivos que levantaron al público de sus asientos y pusieron la máxima diferencia del partido en el marcador (51-40, min. 24). Sin embargo, Estudiantes se enchufó en ese momento al partido, comenzó a anotar de fuera y a correr en las transiciones y consiguió taponar la fuga de principios de cuarto. Al final del tercer acto se llegaba con 57-52 en el marcador, todo por decidir, y lo más importante: Rabaseda y Valters con 4 faltas.

Alentados por los suyos, que ganaron el duelo en las gradas, los estudiantiles comenzaron el último periodo pletóricos, dirigidos por un Albert Oliver soberbio que igualó el partido a 63 con un 2+1 y un triple posterior a sólo 4 minutos del final. Entonces apareció el invitado sorpresa de Fuenlabrada, un hasta entonces horrible Kus que sacó a relucir la mano que se le presume y tumbó a los de Casimiro con dos triples y tres tiros libres que pusieron la sentencia al partido. Al final, 72-65 y el Fuenlabrada que sigue mantiendo muy vivas sus opciones para entrar en la Copa del Rey.

72- Baloncesto Fuenlabrada: Valters (9), Laviña (-), Cortaberría (12), Ayón (2), Batista (10) - Mainoldi (8), Kus (9), Colom (9), Guardia (-), Rabaseda (13).

65- Asefa Estudiantes: Granger (6), Ellis (6), Welsch (5), Clark (10), Asselin (2) - Oliver (11), Gabriel (7), Jasen (16), S.Sánchez (2).

viernes, 24 de diciembre de 2010

Decisiones equivocadas

Decía ayer Otis Smith, general manager de los Orlando Magic, hablando sobre el recientemente traspasado desde los Wizards Gilbert Arenas que "a veces las buenas personas toman malas decisiones". Con esta frase quiso definir lo que habían sido los últimos años en la liga del bueno de Gilbert y ciertamente no lo pudo hacer mejor.

Es una constante en el mundo del deporte que las decisiones se tomen en base a impulsos y no a razones. Quizás en un momento se nos pase por la cabeza que ponerle una pistola en la cabeza a un compañero es una sensacional idea, pero el cerebro nos dice luego que no, y las sanciones de Mr.Stern nos lo confirman. ¿Solución? No hacerlo más, en teoría.

Pero como han dicho un par o tres de sabios a lo largo del tiempo, el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra, o tres, o cuatro, o cinco. En este caso el Real Madrid C.F sería el hombre por definición, el que tropieza con la misma piedra una y otra vez pese a que se la anuncien desde kilómetros de distancia, aunque la fortifiquen. Hará todo lo que esté en su mano por pisarla y tropezar de nuevo y todo por los malditos impulsos.

Un impulso sacó a Arjen Robben del equipo a última hora, sin tiempo para recambios. Otro hizo lo mismo con Wesley Sneijder, con algo más de tiempo. Lo mismo pasó con Rafael Van der Vaart. Otras veces el 'neurótico' fue el jugador, y no el club, vease el caso Robinho, pero parece claro que la historia reciente del Real Madrid en cuanto a enajenaciones mentales transitorias está densamente poblada. Pero no aprendemos.


El objeto de los impulsos en esta ocasión es Karim Benzema. 23 años recién cumplidos, segunda temporada en el Real Madrid y numerosas las voces deseosas de empaquetarlo al mejor postor. Yo que soy muy de refranes aplico eso de que "cuando el río suena, agua lleva" y que cuando los que están esperando como perros de presa a que pongas en venta a un jugador son Manchester United, Chelsea y equipos de ese calado, se te tiene que poner la mosca detrás de la oreja. Cuando con cada vez más asiduidad el jugador demuestra de lo que es capaz, directamente se te tiene que meter hasta el tímpano.

No seré yo quien defienda a Benzema como sucesor de nada ni como la superestrella mundial que a día de hoy (veremos en un futuro) no es. He sido el primero en criticar al francés cuando no ha estado a la altura, que han sido unas cuantas veces, pero siempre he defendido también que la calidad la tiene y los recursos para jugar en el Real Madrid le sobran. Venderlo sería caer en el mismo error de siempre, venderlo en Invierno sería el error de siempre multiplicado por mil. Estamos hartos de guiarnos por impulsos y comprobar a posteriori que 'la hemos cagado', probemos por una vez algo distinto. Dejemos de tropezar con la misma piedra. Somos buenas personas, dejemos de tomar decisiones equivocadas.

Confeti para todos, feliz navidad.