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jueves, 9 de septiembre de 2010

Memorias turcas

Aún no ha terminado nuestra participación en el Mundobasket, todavía tenemos que pasar por el cruel castigo de disputar los insípidos partidos que dirimen los puestos del quinto al octavo. Pero las conclusiones se han de sacar ya, pues lo que resta es sólo circo.

Colectivamente, el equipo se ha mostrado como tal en ocasiones muy contadas. Se ha renunciado a correr, confiando en unos bases que, como muchos nos temíamos al inicio de este Mundobasket, no han estado a la altura. Hemos marginado al juego interior, sin apenas buscar referencias ofensivas en el poste y dejándonos en manos de la inspiración de Navarro y Rudy. Error, viendo como llegaba este último a la competición.

En defensa, el empecinamiento de Sergio Scariolo le ha llevado a mantener durante casi todo el torneo una defensa en zona que ha funcionado realmente mal. No ha sido capaz de rectificar, de buscar soluciones o de improvisar lo más mínimo adecuándose a la marcha del partido. No, todo estaba guionizado. Hemos sufrido un calvario en el rebote durante todo el campeonato, y sin embargo Fran Vázquez ha disputado muchos menos minutos de los que ha merecido. ¿Por qué? Pregunten por Giorgi.

Y especialmente preocupante ha sido la incapacidad del equipo para desenvolverse en finales apretados. En esto se mezclan componentes mentales de bloqueo o presión para los jugadores y, obviamente, componentes tácticos que hemos utilizado realmente mal. Nuestra última posesión ante Serbia fue el último dislate de Scariolo al mando de este grupo. Tres segundos, saca Navarro de banda y recibe Garbajosa a 10 metros del aro y de espaldas. El mundo al revés.

Se ha agotado el tiempo para Scariolo. Entre Eurobasket y Mundobasket, 5 derrotas en dos campeonatos, de momento. Son demasiadas. Algunos dicen que perdimos la opción de medalla en el Mundobasket el día que ganamos el Oro en Polonia, pues significaba que Scariolo seguía al frente. En parte estoy de acuerdo, pero eso es fácil decirlo ahora.

A nivel individual, analicemos a cada uno de los integrantes de la plantilla:


Ricky Rubio:
Sin duda, una de las grandes decepciones del campeonato y una de las claves del bajo rendimiento del equipo español. En este Mundobasket se esperaba a un Ricky que, con la lesión de J.M.Calderón, se cargara el peso del equipo a la espalda y enseñase de una vez por todas su mejor cara. Por contra, hemos vuelto a ver a ese Ricky impreciso, apático y parece que nervioso que cada vez vemos con más frecuencia. No es eso una buena noticia para él, ni por supuesto para nosotros que deberíamos tener en él al líder de una nueva generación no demasiado boyante. Suspenso.

Raúl López: Se notó la falta de integración. Llegó a Turquía incluso algo pasado de peso y le costó entrar en la dinámica de juego. Cuando lo hizo, tampoco supuso una alternativa de entidad a Ricky. No obstante, estuvo correcto. De haber rendido Ricky a un nivel aceptable, el papel de Raúl habría sido bueno; pero teniendo en cuenta el nivel ofrecido por el del Barça, Raúl debería haber dado un paso al frente y no lo ha hecho. Suficiente.

Sergio Llull: Comenzó el Mundobasket recién salido de una lesión y con mucho menos ritmo de entrenamiento que sus compañeros. Como Raúl, tardó en entrar en calor pero cuando lo hizo ofreció buenos minutos en defensa aunque menos minutos brillantes y de revolución en ataque de los deseados. Frente a Serbia, su intensidad fue una de las claves de la, a la postre frustrada, remontada. Suficiente.

Juan Carlos Navarro: Ha demostrado una vez más que, tras Pau Gasol, es el líder de este grupo. No se le pueden poner pegas, su rendimiento ha sido perfecto y si hemos podido estar en la pomada ha sido gracias a 'La Bomba'. Su entrega, compromiso, profesionalidad y calidad están fuera de toda duda. Es el mejor escolta de Europa. Sobresaliente.

Rudy Fernández: Lo comentábamos aquí, de su rendimiento dependerían buena parte de nuestras opciones. Y aquí estamos nosotros y ahí está su rendimiento, malo. Superado por las circunstancias deportivas y personales que le han acompañado toda la temporada, hemos visto un Rudy Fernández versión beta. Una estrella y referencia rindiendo a este nivel es inaceptable. Rudy tiene que trabajar primero en recuperar su cabeza y después su juego, le necesitamos. Suspenso.

Álex Mumbrú: Aportó intensidad a chorros, garra a raudales, espíritu de grupo mucho, pero baloncesto cada vez menos. Se agradecen los años que ha rendido a buen nivel en esta selección que tantas alegrías nos ha dado, pero es momento de un cambio generacional y Álex debería ser de las primeras piezas en caer. Como con Raúl, viendo el nivel de Rudy necesitábamos más del suplente y Álex no ha podido darlo. Suficiente.

Fernando San Emeterio: No ha rendido. Entre otras cosas porque no ha jugado. ¿Por qué? Algún día la ciencia podrá dar respuesta a esa pregunta. Sin calificar.

Jorge Garbajosa: Otro de los eslabones del cambio. El tiempo de Jorge Garbajosa ha pasado. Ahora, España, una selección que tiene en el rebote uno de sus mayores problemas, no puede permitirse que su Ala-Pivot titular juegue a ocho metros del aro y no pise la pintura ni jugando en broma. Defensivamente ya no es el que era en 2006 y su aportación se limita a meter un triple por cuarto. Sin embargo, ante Serbia estuvo impecable, en lo suyo, pero impecable. Suspenso.

Felipe Reyes: Tampoco nadie entiende por qué Felipe ha jugado menos (mucho menos) que Garbajosa en este campeonato, máxime cuando los mejores minutos de España en el campeonato han sido con la pareja Felipe-Fran en la zona. Scarioladas a parte, Felipe ha aportado lo que siempre aporta. Rebote, intensidad, puntos, defensa y referencia interior. Al parecer no es suficiente para ser el cuatro titular de este equipo. Pues vale. Notable.

Víctor Claver: Algunos dicen que Claver son los padres, otros que directamente no existe y los más que es una campaña publicitaria de El Corte Inglés. Posiblemente. Sin calificar.

Marc Gasol: Junto a Ricky, el gran naufrago de este Mundobasket. Llegó como mejor pivot de la competición y se va sin pena ni gloria y con solo un buen partido a sus espaldas. Con la ausencia de su hermano, se confiaba en él como líder y referencia, pero ni sobre la pista ni fuera de ella ha rendido como se esperaba. No está preparado para ser el líder de este grupo y quizá la presión le haya jugado una mala pasada, pero por si acaso, que vuelva Pau. Suspenso.

Fran Vázquez: El de Chantada ha sido la nota positiva de España en este Mundial. Partidos impecables, mejores minutos del equipo con él en pista...que sin embargo no se han visto recompensados con minutos. A partir de ahora debería ser indiscutible en la selección, ha demostrado que lo merece. Intimidación, potencia, rebote, fiabilidad. Notable.

Sergio Scariolo:
Sin palabras. Suspenso.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Cuestión de historia


La Historia es caprichosa y cruel, tan cruel que a veces resulta incluso irónica. Un 16 de Abril de 1992, jueves para más señas, en Estambul se jugó la final de la Copa de Europa entre el Joventut de Badalona y el Partizán de Belgrado (más conocido aquel año como 'Partizán de Fuenlabrada', pues debido a la Guerra de los Balcanes, el equipo tuvo que disputar sus partidos de la primera fase en el pabellón Fernando Martín).

"Un triple desvanece el sueño dorado de la Penya" // El base Alexander Djordjevic dio la vuelta al marcador con un lanzamiento irrepetible en los últimos segundos y se lleva el título de campeón de la Liga Europea a Belgrado

Así reza el título de la crónica que firmó para Mundo Deportivo José Manuel Fernández el día después de aquella derrota que aún escuece y mucho en el corazón de los aficionados de la 'Penya'. Y posiblemente algo muy parecido sea lo que veamos mañana en los principales periódicos de nuestro país, quizá incluyendo alguna alusión al tema ese de 'la eñe' que tan de moda parece estar en el periodismo patrio.

Durante aquel partido, también fueron los serbios los que llevaron el timón del partido, los que mandaron en el marcador y obligaron a los españoles a una remontada épica para llegar a los últimos instantes con opciones de victoria. En aquella ocasión, el Joventut estaba dos arriba en el marcador y restaban por jugar 9 segundos, el balón le llegó a Djordjevic que atravesó toda la pista y desde siete metros se sacó de la manga un triple en carrera y a la remanguillé que puso el 70-71 a falta de tan sólo dos segundos. Dos segundos en los que, como hoy, nada pudieron hacer los españoles para darle la vuelta a la tortilla.

Y esque en el baloncesto y en la historia en general, soy de los que piensan que pocas cosas pasan por casualidad. Existe un componente genético que no entiende de táctica, de debates sobre si se debe o no se debe hacer falta, si se debe o no se debe defender, si el alto debe ir con el pequeño o si se tiene o no se tiene que cambiar en los bloqueos. Ese componente genético determina que si eres serbio tienes un 95% de posibilidades de meter ese triple sean cuales sean el resto de circunstancias. Aunque quede un segundo de posesión, estés a 9 metros del aro y con un tío de 2.06 delante de tus narices. Da igual, eres serbio, tu apellido acaba en -ic y las estrellas dicen que el balón entrará en el aro. Y limpio.

Teodosic comienza a fraguar una trayectoria de jugador especial, de los que cabalga a medio camino entre el odio y la admiración. Hoy el serbio es odiado en España y admirado en el resto del mundo, pero con el paso del tiempo lo que ha hecho hoy será admirado también por nosotros. Meter ese triple, en esa situación, desde ese lugar y tras haber hecho un 1 de 6 en triples en el resto del partido, es de genio, de genio absoluto. Decir aquí estoy yo y que se pare el mundo porque el resto no importa: yo tengo el balón, yo me la voy a jugar y yo la voy a meter. Punto final.

Bastante menos genial fue el planteamiento de la última jugada y bastantes de las cosas que han sucedido en la selección española de baloncesto antes y durante este Mundobasket de Turquía 2010. Pero eso será mañana, con más calma.

Confeti para Teodosic.

lunes, 30 de agosto de 2010

Tocan a zafarrancho

Se preveía que este fin de semana sería intenso y vaya que si lo ha sido. Mundobasket, Liga, Vuelta a España, Fórmula 1... Ingredientes los tenía todos y la receta desde luego no ha defraudado.

Sal y pimienta en el basket

Por orden, el debut de España en el Mundobasket fue cochambroso y malo, muy malo. Una derrota ante Francia en la que renunciamos por completo al estilo que nos definió y nos hizo grandes hace ya cuatro años, quizá por incapacidad o quizá por acierto de los franceses, que en este país son pocas las veces que se reconoce el mérito ajeno. No corrimos, no percutimos su débil zona y nos limitamos a atacar en estático a un equipo cuyo espectacular físico le permitía llegar a todas partes y puntear todos los tiros. No supimos encontrar armas para contrarrestar ese poderío y naufragamos en un mar de precipitación y dudas que se acrecentaban con los minutos hasta terminar con una dolorosa derrota que, como en Polonia, nos hacía dudar de nosotros mismos.

El Domingo sin embargo nos rehicimos ante una Nueva Zelanda peleona y muy acertada desde el triple y cosechamos una victoria labrada sobre todo en la segunda mitad. No fue nuestra mejor versión. No fue nuestro día en defensa y las carencias en el rebote defensivo fueron preocupantes. Confiemos en seguir progresando y refrendar la mejoría el próximo martes ante Lituania.

La vida sigue igual en el fútbol...

Y la Liga, ¡ay la Liga!. A estas horas, leyendo los periódicos y escuchando las radios, parece ser que Canaletas está llena de barcelonistas celebrando el título y en los informativos comienzan a aparecer las primeras noticias de madridistas suicidados. Al parecer Florentino Pérez ha huido del país y Mourinho ha presentado su dimisión pasando Chendo a hacerse cargo del primer equipo. Raúl González Blanco ha vuelto al club para tratar de reconducir la nave y se espera que Guti lo haga en las próximas horas ya reconvertido al islam y con su nuevo nombre: Al-Buddah.

En realidad lo que ha sucedido es que el Madrid no ha aprovechado sus ocasiones en un partido tosco y feo y ha empatado a 0 en Mallorca en la primera jornada. Nada por lo que el mundo deba sufrir alteraciones o se deba poner la teoría de la relatividad en jaque. Eso sí, Cristiano se ha lesionado del tobillo y parece que es grave, igual por ahí si que puede cundir la histeria.


El Barça a su rollo, ganando muy fácil en Santander con un Messi cada día más estremecedoramente superior al resto y sin acordarse en absoluto del affaire Ibra. Del resto, el Sevilla se supo levantar tras el palo europeo, gustó la Real Sociedad en su vuelta a primera y no hubo excesivas sorpresas ni buen juego en el resto de partidos, a falta del Atleti, que juega hoy.

La Vuelta, a la espera

En la ronda ciclista aún no ha habido tiempo para nada. La competición empezó con una crono por equipos nocturna por las calles de Sevilla que sirvió para vestir de lider al sprinter Mark Cavendish, que sin embargo no pudo ganar en la segunda etapa, con llegada en Marbella, en la que se impuso por sorpresa el bielorruso de la Française des Jeux, Yauheni Hutarovich. A la espera de la montaña y de los grandes favoritos: Menchov, Nibali, los Schleck, Igor Antón, Luisle...


Así pues, no nos podemos quejar, la temporada deportiva ha empezado y ha empezado con fuerza, mucha. Y buena cuenta daremos de ello aquí, en Lluvia de confeti.

Confeti para el deporte