sábado, 12 de marzo de 2011
Zona de prensa, Baloncesto Fuenlabrada-Caja Laboral Baskonia
Baloncesto Fuenlabrada 84-68 Caja Laboral Baskonia
El ‘Fuenla’ sigue soñando
La locura no para en el Fernando Martín. El equipo de Salva Maldonado sigue imparable y comienza a afianzar su condición de matagigantes. Hoy, gracias a un memorable tercer cuarto, el Baloncesto Fuenlabrada se impuso por 84-68 al Caja Laboral Baskonia, y consigue acercarse todavía más a los puestos nobles de la clasificación.
Y eso que al principio la cosa pintaba en bastos para los locales, merced a un arrollador inicio de los baskonistas, liderados por un Teletovic desatado que se tiró hasta seis triples en el primer cuarto, con gran acierto. Fuenlabrada no era capaz de frenar a Teletovic y Stanko Barac y en ataque sufría para hilvanar jugadas que llegasen a buen puerto. Un par de continuaciones de Gustavo Ayón fueron lo único destacable de los de Maldonado en el primer período, el cual terminó con ventaja de 15-25 a favor de los de Ivanovic.
Pero hasta ahí llegó Caja Laboral. Batista, que regresaba a su ‘casa’ , no tuvo su día. Defendido por Biyombo primero y por Ayón después, las luces se le apagaron y no se le volvieron a encender en todo el partido. Además, Baskonia bajó un par de niveles cuando Pau Ribas pasó a ocupar el puesto de base: los ataques dejaron de ser ordenados y los tiros claros desaparecieron.
A partir de esa defensa, Fuenlabrada construyó su ataque. Apareció la intensidad de Biyombo, volvió por sus fueros Rabaseda y Mainoldi comenzó a afinar la muñeca. Ya llovía mucho menos y al descanso Fuenlabrada se iba sólo uno abajo en el marcador: 37-38.
Caja Laboral había dejado escapar la diferencia de 11 puntos con la que llegó a contar, y se podía esperar que el equipo saliese tocado de los vestuarios, pero no de la forma en que se vió en el tercer cuarto.
Fuenlabrada tiró de casta y de historia. Salva Guardia apareció con dos triples inverosímiles consecutivos que pusieron al ‘Fuenla’ por delante e hicieron enloquecer a la afición del Fernando Martín. Mainoldi se unió a la fiesta, Rabaseda también, Ayón, Valters y Colom. Hasta Biyombo se apuntó a meterlas desde seis metros. ¿Y el Baskonia? Pues no se tiene certeza de que durante el tercer cuarto estuviera sobre la pista. El parcial del periodo: 34-7, lo dice todo. De los tiempos muertos de Dusko Ivanovic tampoco se tienen noticias de momento.
Tal sería la desesperación en las filas y el banquillo baskonista, que durante el descanso entre el tercer y el último cuarto, Dusko Ivanovic decidió no dirigir ni una palabra a los jugadores, que veían como su entrenador permanecía apartado mientras ellos mismos formaban corrillo tratando de recuperar el orden.
El último cuarto fue mero trámite y maquillaje por parte de los visitantes, sin más historia en un partido en el que el Fuenlabrada perdía de uno al descanso y ganaba de 26 al final del tercer cuarto. A seguir soñando.
84- Baloncesto Fuenlabrada: Colom (5), Kus (6), Rabaseda (14), Guardia (6), Ayón (16) - Mainoldi (14), Laviña (5), Valters (8), Biyombo (8), Cortaberría (2).
68- Caja Laboral: Huertas (6), Oleson (7), San Emeterio (6), Teletovic (18), Barac (12) - Ribas (5), Logan (6), Batista (4), Bjelica (4).
domingo, 6 de marzo de 2011
Zona de prensa, Baloncesto Fuenlabrada-Regal FC Barcelona
Baloncesto Fuenlabrada 69-66 Regal FC Barcelona
El Fuenlabrada se disfrazó de héroe
El regreso del Baloncesto Fuenlabrada al horario mañanero de los Domingos no pudo resultar mejor. En la pista, un equipo casi inexpugnable en casa frente al mejor equipo de Europa. En las gradas, ambiente festivo y, hasta cierto punto, previsor de lo que iba a acontecer en los siguientes minutos.
El Fuenlabrada, comandado por un Gustavo Ayón absolutamente imperial, se impuso por 69-66 al Regal Barcelona en un partido marcado por la intensidad de los locales, que no bajaron los brazos ni un solo segundo durante los cuarenta minutos del encuentro.
La clave del partido, sin duda, estuvo en la defensa. El juego interior fuenlabreño, sorprendentemente, se impuso al del conjunto dirigido por Xavi Pascual. Ayón, con 12 puntos casi de inicio, dejó claro desde el primer minuto quién iba a mandar en los tableros. Habitualmente, esto no sería un problema decisivo para el Barcelona, pues su línea exterior acostumbra a funcionar como una maquinaria perfectamente engrasada en la que Navarro, Anderson, Morris, Lakovic y compañía producen a todo ritmo. Pero hoy, tres palos se metieron en las ruedas blaugranas: Ferrán Laviña, Jon Cortaberría y Xavi Rabaseda se turnaron para mantener a Navarro errático, impreciso, descolocado, nervioso. Morris, que falló tres triples completamente liberado, se defendió solo.
Al descanso, la superioridad fuenlabreña en el rebote y el 2/14 en triples de los visitantes marcaban las bases para el 40-30 que reflejaba el marcador. Tras la reanudación, los equipos tardaron en entrar en ritmo, pero cuando lo hicieron tomaron la iniciativa los culés, que llegaron a estar muy cerca de conseguir alcanzar la cabeza en el marcador (48-46, min.27). No obstante, dos agentes infiltrados, Kus y Mainoldi, sacaron la placa en el momento exacto y volvieron a dejar las cosas como estaban antes del arreón blaugrana tras un polémico final de tercer cuarto con técnica incluida al banquillo del Barcelona. 60-51.
Hasta el momento, Navarro seguía desaparecido, pero como con todos los grandes, la sensación de que tiene que aparecer llega un momento en el que se convierte en certeza. Y así fue. Cuando el Fuenla conseguía la máxima diferencia, doce, tras un triple de Mainoldi, Juan Carlos Navarro respondió con dos. Morris se sumó a la fiesta con otro y el marcador se quedó en un 65-62 a 6 minutos del final que instalaba el nerviosismo en cada rincón del Fernando Martín.
A estas alturas, el Fuenla ya estaba cargado de faltas y no tardó en entrar en bonus, mientras que en el casillero de personales de los visitantes aún resplandecía el cero. Gran ventaja para los de Xavi Pascual.
Pese a todo, Fuenlabrada se remangó y se preparó para nadar en el fango, en el cual respondió como si de Michael Phelps se tratase con una defensa extremadamente intensa que ahogó los ataques del Barcelona, que cayó en el caos. Pero aún no estaba todo decidido. Con 68-66, y apenas 30 segundos por jugarse, el Barcelona tenía la bola definitiva. El Fernando Martín se vistió de pabellón griego y con un griterío ensordecedor terminó por enloquecer a un Barcelona que, como reconoció su entrenador, jugó la última posesión de la peor manera posible. Un triple precipitado de Morris, rebote ofensivo de Alan Anderson y balón para que se lo juegue…Boniface N’Dong. El pívot, poco acostumbrado a estas situaciones, cometió pasos y regaló el balón y el partido a un Fuenlabrada que celebró la victoria con rabia. Le permite seguir soñando.
69- Baloncesto Fuenlabrada: Colom (4), Rabaseda (1), Kus (16), Guardia (0), Ayón (24) - Mainoldi (15), Laviña (0), Valters (5), Biyombo (2), Cortaberría (2).
66- Regal FC Barcelona: Rubio (6), Grimau (4), Navarro (20), Morris (9), N'Dong (6) - Sada (2), Lakovic (0), Perovic (7), Vázquez (1), Ingles (0), Lorbek (2), Anderson (9)