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miércoles, 14 de julio de 2010

Disfruten

España es campeona del Mundo. Me tiemblan las manos cuando lo escribo pero sin embargo lo hago con una fe inquebrantable y con una sonrisa de oreja a oreja. Después de un siglo de desgracias, de suerte en contra, de maldición que parecía infinita, nos hemos levantado y de que manera.

Ahora sí, ahora podemos decir bien alto y sin miedo a nadie que tenemos la mejor selección del mundo, que nuestro futbol es para nosotros un orgullo y que España entera tiene motivos más que de sobra para ser feliz en unos tiempos tan difíciles. Por eso disfruten y celebrenlo. Celebren algo que no habían visto en su vida, que habían mirado con tanta envidia y durante tanto tiempo. No importa que hayan pasado ya tres días desde que Iniesta llevara nuestros corazones al Olimpo, seremos CAMPEONES ya para toda la vida. Dentro de cuatro meses, un día cualquiera, acuerdense del minuto 116 de la prorroga del día 11 de Julio y vuelvan a llorar, a abrazarse con los que tengan al lado, a salir corriendo hacia todas partes, a gritar, a dar cabezazos contra las paredes, quedense atónitos mirando en el televisor a un hombre levantando una copa de pura gloria.

Admiren al equipo que desde la humildad y el buen gusto se hizo campeón con todo el merecimiento. Donde todos compraron racanería, zafiedad e incluso violencia, España supo buscar y encontrar el futbol, la brillantez y la pureza de espíritu.

Ya podemos entender a todos aquellos que nos decían que ganar un Mundial no era comparable a ninguna otra cosa. Ahora sabemos que tienen la razón, que es lo más grande que le puede pasar a un país, que no hay cota mayor en este deporte.

Acuerdense todos de Sudáfrica pues allí España se convirtió en ESPAÑA. Dejamos de ser segundones para englobar el selecto club de las mejores selecciones de la historia, de las campeonas, de las de la estrella en el escudo y la gloria en el alma. Todo gracias a Iker Casillas, Pepe Reina, Victor Valdés, Sergio Ramos, Álvaro Arbeloa, Carles Puyol, Gerard Pique, Raúl Albiol, Carlos Marchena, Joan Capdevilla, Sergio Busquets, Xabi Alonso, Javi Martínez, Cesc Fábregas, Xavi Hernández, Andrés Iniesta, Jesús Navas, Pedro Rodríguez, David Silva, Juan Manuel Mata, Fernando Llorente, Fernando Torres y David Villa. Gracias a todos ellos, España fue en Sudáfrica lo que siempre quiso ser y no pudo, campeona del mundo.

Recuerdenlo toda la vida, y cuando lo olviden miren la estrella de nuestro escudo y sonrían. Viva España.

Confeti para nosotros.








jueves, 8 de julio de 2010

Semifinales. Alemania - España

ALEMANIA 0-1 ESPAÑA

España hace historia


0-1: Puyol. 73'

El sueño continúa. España logra algo que nunca había conseguido: si el paso a semifinales era histórico, el billete para la final permanecerá en la memoria durante muchos años. Y, para mayor satisfacción, España volvió a jugar como hizo en 2008: con un fútbol brillante, creativo y desequilibrante, dejando a Alemania como una selección pobre. Nada más lejos de la realidad, la máquina germana, capaz de golear a Inglaterra y Argentina, sucumbió de forma clamorosa ante el estelar fútbol español.

Había muchas ganas antes del partido por saber cómo afrontarían ambos equipos el encuentro. El centro del campo alemán no es el más potente del mundo, y en todos los partidos anteriores había tenido un carácter ofensivo repleto de velocidad y electricidad, más que de extensa elaboración. España, por su parte, contaba con tener la pelota, y de hecho así fue. Con lo que no contaba era con que las estrellas alemanas se apagaron casi antes de encenderse: ni Klose, ni Özil, ni Podolski estuvieron a la altura en ningún momento. Khedira y Schweinsteiger surtieron muy pocos balones arriba, y casi todos eran desbaratados.

El partido comenzó con España dando la sensación de tener el partido bajo control, y conforme pasaban los minutos (y algún que otro espontáneo en el campo), el dominio de España comenzaba a ser abusivo. Con posesiones escandalosas que ya comienzan a ser habituales (65%), España se diferenció de otros partidos en sólo una palabra: Pedro. La entrada de éste por Torres en el once inicial revolucionó el partido. Su desparpajo y repertorio de regates e ideas estuvo a punto de quebrar la defensa alemana en varias ocasiones, pero Mertesacker y Friedrich achicaban agua como podían. El centro del campo alemán era simplemente la 2ª línea de 4 defensiva. Ningún tipo de creación, sólo espera hasta buscar una contra.

Esa contra llegó en el último minuto del primer acto. Özil pescó un balón cerca de la frontal, se dirigió hacia el área para batir a Casillas pero Ramos metió la pierna lo suficiente para cometer falta en el borde del área. El árbitro húngaro Kassai no pitó nada, y así se terminó la primera parte.

El segundo tiempo fue aún más apabullante el dominio español. En los primeros 15 minutos se sucedieron remates lejanos, pases de la muerte y demás ocasiones que no entraron. Sólo una ocasión aislada en el minuto 69, por parte de Toni Kroos (que había entrado por un inoperante Trochowski, encargado de hacer olvidar al sancionado Müller).

Y el momento mágico llegó en el minuto 73. Un córner botado desde la izquierda fue cabeceado libre de marca por un Carles Puyol que venía desde atrás para rematar con todas sus fuerzas el balón colgado, que Neuer no pudo detener. España conseguía ponerse por delante, y ahora quedaba lo complicado: había que aguantar 20 minutos la ofensiva alemana, un combinado que nunca se da por vencido.

España inconscientemente se fue para atrás y Alemania tuvo que avanzar metros. No quedaba otra. La roja superó sin problemas los primeros minutos de asedio, pero las fuerzas se estaban acabando y ni siquiera se podían concretar las contras para matar el partido. Vicente del Bosque, que se había reservado todos los cambios, movió ficha para reemplazar a los fundidos Villa y Pedro (que había fallado una clamorosa ocasión para matar el partido) y metió a Torres y Silva con el objetivo de enganchar un último balón.

Los últimos balones fueron metidos a la olla, pero toda la defensa española estuvo inconmensurable. Sin fútbol, sin ataque, sin ideas, Alemania había perdido contra una selección española que pasó por encima. Los germanos han hecho un gran Mundial pero han caído contra, posiblemente, el mejor equipo del mundo. Sólo queda un partido el domingo para alcanzar la gloria, pero el partido de hoy es historia viva de un país dispuesto a culminar el sueño.

Alemania:

3- Arne Friedrich
2- Jerome Boateng
1- Bastian Schweinsteiger

España:

3- Xabi Alonso
2- Pedro Rodríguez
1- Xavi Hernández